Tillerson llega a Beijing, tratará disputas regionales

Por CHRISTOPHER BODEEN

BEIJING (AP) — El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, llegó el sábado a Beijing para sus primeras conversaciones cara a cara con miembros del gobierno chino. Se esperaba que las reuniones se centraran en el programa nuclear norcoreano, el comercio y las disputas territoriales del Mar de la China Meridional.

Tillerson llegó a China tras advertir el sábado en Corea del Sur que podrían requerirse acciones militares preventivas contra Corea del Norte si la amenaza de su programa armamentístico alcanza un nivel "que creamos requiere medidas".

China, principal fuente de apoyo diplomático y asistencia económica para Pyongyang, no ha respondido por el momento a esos comentarios, aunque Beijing ha reiterado sus peticiones de que se reduzca la tensión.

El ministro chino de Exteriores, Wang Yi, con el que Tillerson se reunió el sábado por la tarde, advirtió la semana pasada de que Corea del Norte y Washington y Seúl eran como "dos trenes acelerando" en ruta de colisión, y ninguno estaba dispuesto a ceder el pasó.

"La cuestión es: ¿Están de verdad los dos bandos dispuestos a una colisión frontal?", preguntó Wang a periodistas. "Nuestra prioridad ahora es encender la luz roja y activar los frenos en ambos trenes".

La visita de Tillerson a Beijing es la última parada de su gira por tres países del nordeste de Asia, que comenzó en Japón. Miembros del Departamento de Estado la han descrito como una "gira para escuchar" mientras el gobierno prepara una estrategia coherente ante Corea del Norte coordinada con sus socios en Asia.

Tillerson dijo el sábado que Estados Unidos quiere mantener lazos positivos basados en "la no confrontación, el no conflicto y el respeto mutuo".

Se espera que aborde con China las reclamaciones del gigante asiático sobre prácticamente todo el Mar de la China Meridional, que incluye construir islas sobre arrecifes de coral, equipadas con pistas de aterrizaje e instalaciones militares.

Durante su sesión de confirmación en el Congreso el pasado enero, Tillerson comparó la construcción de islas y el despliegue de activos militares por parte de China con la anexión rusa de Crimea en 2014, y sugirió que no debería permitirse a China acceso a las islas.

Aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió durante su campaña imponer un arancel del 45% sobre las importaciones chinas y clasificar al país como manipulador de divisas, ha dado indicios de que vaya a hacer ninguna de las dos casas. Su candidato a representante estadounidense de Comercio, Robert Lighthizer, ha dicho que emplearía una "estrategia en varios frentes" para combatir las prácticas comerciales abusivas de Beijing.

También se espera que el viaje de Tillerson refleje la falta de interés del gobierno Trump por el estado de los derechos humanos en el extranjero, que antes era una pieza clave de la política estadounidense hacia China y un importante motivo de descontento para Beijing.