Tijuana, una ciudad bilingue

Álvaro Montaño Rubio
Tijuana, una ciudad bilingue

Siempre he dicho que Tijuana era parte de San Diego y San Diego era parte de México, hoy queremos destacar que es tan estrecha la relación entre los habitantes de ambas ciudades que les obliga a ser bilingües, pero a las dos partes. Los nombres de las grandes ciudades de California se originan por las misiones que fundaron los franciscanos, pero el nombre de muchas de sus avenidas, calles, escuelas, hospitales y comercios también son en español. Para los anglosajones que viven en California les es familiar nuestro acento y muchas palabras. Conozco a varios americanos que llevaron español en High School o en la Universidad, otros llevaron francés y se arrepienten de no haber cursado español.

En sus inicios, los primeros pobladores de Tijuana acudían a las escuelas a San Diego, inclusive allá nacían sus hijos, simplemente porque aquí aún no había. Además era común que se casaran los descendientes de los dueños de los ranchos de aquí con los de los ranchos de San Diego, Los Ángeles y puntos intermedios. Eso los obligaba a ser bilingües.
Con la promulgación de la Ley Seca en Estados Unidos (1919-1933), el crecimiento de Tijuana empieza a darse de manera muy rápida, recordemos que los empresarios del juego y del trago de ese país se instalaron aquí, el nombre de los bares y restaurantes era en inglés. Los trabajadores mexicanos tuvieron que aprender ese idioma para comunicarse con los patrones y con los clientes, además les convenía para ganar propinas. Los trabajadores mexicanos de “las curios” también tuvieron que aprenden inglés para convencer a los turistas a comprar lo que ofrecían.

Cuando se abrió el Casino Agua Caliente con su hipódromo, galgódromo, aeródromo, campo de golf, entre otras amenidades, el flujo de turistas extranjeros aumentó en número y calidad, la atención en el idioma inglés era indispensable para hacerlos sentir bien y que regresaran.
Otro factor que ayudó mucho a los niños y jóvenes, no solo de Tijuana, sino de todo Baja California, en el aprendizaje del idioma inglés fue el hecho de que los canales de Televisión de la región San Diego-Los Ángeles se transmitían en ese idioma. Eran varios, recuerdo el 6, 8, 10, 39 y 51, todos estaban al aire casi todo el día, en los 70’s el canal local era el 12 y empezaba sus transmisiones a las 4 pm y terminaba a las 11 pm. Con las estaciones de radio pasaba lo mismo, quizá esa es la razón de la fuerte influencia de la música americana en los jóvenes y ya no tan jóvenes de Baja California.
Durante la guerra de Vietnam y Corea (50-60’s) el gobierno de Estados Unidos le ofreció la ciudadanía a los mexicanos que se enlistaran en el ejército de dicho país, muchos accedieron, a los que les fue bien y regresaron, se establecieron en San Ysidro, Chula Vista y demás ciudades fronterizas, pero no dejan de visitar Tijuana, ellos y sus hijos aprendieron a comunicarse en inglés, son bilingües y biculturales, ya que hoy viven la cultura americana.

La maquila asentada en Tijuana desde los 70’s era dirigida por extranjeros, principalmente por americanos, para poder escalar posiciones en dicha industria era fundamental poder comunicarse con los directivos. Me da mucho gusto que hoy en día los puestos claves en la mayoría de las empresas ya lo ocupan profesionistas mexicanos preparados, bilingües casi todos. Por ello, es importante estudiar inglés y practicarlo, ser bilingüe ayuda mucho.
Por ser Tijuana una ciudad con vocación turística, es muy común escuchar hablar en inglés en bares, restaurantes, taquerías, mercados, estadio de soccer o de beis, entre muchos otros lugares. Eso pasa porque Tijuana es una ciudad bilingüe.
Álvaro Montaño Rubio
Autor de “Welcome to Tijuana”.