Tierras. La crítica de Luis Miguel Etchevere a Alberto Fernández

LA NACION
·2  min de lectura

Después del desalojo del campo de su familia que había sido ocupado por movimientos sociales coordinados por Juan Grabois con el aval de su hermana Dolores, el exministro de Agricultura Luis Miguel Etchevehere cuestionó al presidente Alberto Fernández por su postura ante las tomas de tierra y la distribución.

Ayer, el primer mandatario dijo en una reunión virtual con el Equipo Técnico de Arraigo del PJ: "Quiero que las tierras del Estado improductivas vayan a quienes produzcan". Sostuvo que "sobran las tierras fiscales" y afirmó que esos terrenos deberían ser usados para "producir alimentos para las zonas aledañas".

Ciudad: con la reapertura de bares, volvieron los controles de alcoholemia

Etchevehere le contestó a Fernández con dureza a través de su cuenta de Twitter: "El arraigo se logra devolviendo la rentabilidad que el Estado le quita a la producción a través de los impuestos y la brecha cambiaría. Eso se notaría en cada pueblo o ciudad de nuestras provincias. La gente no solo se va del campo, señor Presidente, sino del país. No ven futuro en las políticas que impulsa su gobierno".

"Hay argentinos que prefieren el desarraigo y dejar sus afectos a no tener futuro", lanzó el exministro de Mauricio Macri, sobre el aumento de las cifras de argentinos que deciden instalarse en el exterior ante la situación política, social y económica en el país.

Hace quince días, la jueza entrerriana María Carolina Castagno falló en favor del reclamo de la familia Etchevehere para liberar el campo Casa Nueva. Dolores Etchevehere, la integrante de la familia que se había encerrado en el campo, fue detenida durante unas horas por resistencia a la autoridad. "Grabois vio la oportunidad de crear un relato. Dolores fue funcional a la decisión política de tomar tierras", afirmó Etchevehere en ese momento.

La semana pasada, tras la liberación del campo de su familia en Entre Ríos, Etchevehere había asegurado que el gobierno de Alberto Fernández y la administración provincial de Gustavo Bordet estuvieron "detrás" de la toma de "Casa Nueva", y había dicho que el Presidente y Cristina Kirchner "no creen en la propiedad privada".