'The Crown' tiene un problema con el príncipe Carlos

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Para ser una serie basada en personajes modernos de la vida real, The Crown siempre supo dar en el clavo a la hora de crear un tándem perfecto entre su relato y la elección de su reparto. Pero tras ver las primeras imágenes de la quinta temporada compartidas por Netflix, no puedo evitar sentir la sensación de que podría haber un engranaje que, por primera vez, haga chirriar a la aclamada serie.

La producción ha renovado su elenco una vez más para adelantar la historia en el tiempo, y la quinta temporada supondrá el debut de Imelda Staunton como la reina Isabel II, Elizabeth Debicki como Diana de Gales y Dominic West como el príncipe Carlos. Y aunque las dos primeras clavan sus representaciones en las fotografías compartidas, lo de Dominic no veo por donde cogerlo.

Soy yo... ¿o ustedes le ven algún parecido al príncipe Carlos?

El príncipe Carlos en una inauguración en 2007 (Express Syndication, ROTA, Gtres) y Dominic West como el monarca en la quinta temporada de The Crown (Keith Bernstein, Netflix)
El príncipe Carlos en una inauguración en 2007 (Express Syndication, ROTA, Gtres) y Dominic West como el monarca en la quinta temporada de The Crown (Keith Bernstein, Netflix)

A lo largo de cuatro temporadas, la serie de Netflix supo crear un hilo argumental cuidando hasta el más mínimo detalle, dramatizando con respeto y algo de cizaña el mandato de la reina Isabel II, sus diferentes capítulos políticos más destacados pero, sobre todo, los dramas personales que involucraron a toda su familia. Para ello contrataron a un elenco que encajaba a la perfección en la piel de cada personaje, seres de la vida real tan reconocibles por todo el mundo. El parecido físico se antojaba imprescindible, mientras que cada actor ponía todo su talento a merced de sus papeles para imitar diferentes aspectos físicos que nos recordaban a la reina, al príncipe Felipe, familiares cercanos y, más recientemente, sus hijos.

Incluso aquellos actores con menor parecido físico, como Claire Foy en las primeras dos temporadas como Isabel II, lograron transmitirnos la esencia de sus papeles recurriendo a gestos, posturas y un trabajo de vestuario, maquillaje y peluquería que hacía el resto. Pero con Dominic West en la piel del príncipe Carlos, parece que no se han esforzado mucho en crear algún parecido

El actor no nos recuerda en absolutamente nada al heredero al trono británico, ni en el cabello, postura y mucho menos con su propia apariencia física. Ni sus facciones naturales, el rostro o el tamaño de su cuerpo se asemejan. Es más, creo que si no me dicen que se trata del actor dando vida al príncipe Carlos no me lo creería, sino que creería que se trata de un fotograma de la secuela de Downton Abbey que rueda actualmente.

Para empezar quiero dejar claro que me encanta Dominic West. Creo que su trabajo en The Affaire (también en Movistar+) es uno de los más interesantes de los últimos años en el mundo de las series, y de lo más infravalorados por la industria y el público, pero en el caso de su fichaje de The Crown algo no me cuaja.

Dominic West como el príncipe Carlos en The Crown (Keith Bernstein, Netflix)
Dominic West como el príncipe Carlos en The Crown (Keith Bernstein, Netflix)

Por ejemplo, gracias a su parecido físico, el trabajo de diferentes departamentos estéticos y su trabajo de preparación, Emma Corrin nos recordó en la cuarta temporada a la princesa Diana en sus primeros años formando parte de la familia, retratando la inocencia que transmitía en sus inicios y su transformación personal y pública a través de diferentes facetas, como madre, como mujer traicionada, necesitada de cariño y personaje empoderado al encontrar su llamada vocacional. Lo mismo hizo Josh O’Connor con el príncipe Carlos. 

A priori era uno de los que menos parecido físico compartía con su personaje, pero consiguió convencernos de que estábamos ante ese príncipe enamorado de otra mujer, reticente a seguir los pasos exigidos por su linaje, confundido y frustrado, a través de una actuación que además de talento tuvo mucho de preparación física, imitando posturas, la forma de hablar y sus andares.

The Crown (Des Willie, Netflix)
Josh O'Connor y Emma Corrin como el príncipe Carlos y Diana en la cuarta temporada de 'The Crown' (Des Willie, Netflix)

En la quinta temporada, Elizabeth Debicki toma el relevo como la princesa Diana, y a juzgar por la imagen compartida, se confirma como la elección perfecta. No solo parece una copia calcada de Diana de Gales con sus facciones naturales, el peinado y maquillaje, sino que consigue transmitir la imagen de una mujer preocupada, siempre pensativa, con gestos que nos transportan a esas entrevistas donde la princesa transmitía infelicidad y muchos pensamientos ocupando su mente.

Elizabeth Debicki como Diana de Gales en la quinta temporada de The Crown (Netflix)
Elizabeth Debicki como Diana de Gales en la quinta temporada de The Crown (Netflix)

Imelda Staunton también hace lo suyo como la reina Isabel II, tomando el relevo de Olivia Colman, quien tampoco compartía parecido con la monarca pero consiguió con su talento capturar a la madre firme y la mandataria exigente.

Imelda Staunton como la reina Isabel II en la quinta temporada de The Crown (Alex Bailey, Netflix)
Imelda Staunton como la reina Isabel II en la quinta temporada de The Crown (Alex Bailey, Netflix)

Y así, entre medias, aparece Dominic West con un papel que en la quinta temporada debería cobrar más protagonismo al retratar la debacle final de su matrimonio con Diana, la separación y la muerte de la princesa en el fatídico accidente de coche de 1997. Sin embargo, el actor no consigue transmitirnos ninguna sensación, al menos positiva, con la imagen compartida. En mi opinión, ni se parece a Carlos, ni parece una imagen salida de The Crown.

Pero después de crear un relato tan cuidado a lo largo de cuatro temporadas, con actores que capturaron la esencia de sus personajes hasta el punto de hacerlos reconocibles -ya sea con parecido físico o esfuerzo interpretativo-, creo que The Crown tendrá una dura tarea por delante para repetir la hazaña con el papel del príncipe Carlos. Como apuntaba previamente, otros actores tampoco tenían parecido con sus personajes pero el acicalado estético de la producción aportaba elementos que los acercaban lo suficiente mientras el actor hacia el resto con su trabajo, pero en el caso de Dominic West no existe similitud alguna aparente, dejando toda la labor de convicción sobre el actor.

No me extrañaría que el intérprete haya tenido que poner toda la carne en el asador para intentar convencernos de que estamos viendo al príncipe Carlos en pantalla. Al hombre en quien madura la versión de Josh O’Connor, cuando ni siquiera comparte parecido con él tampoco. Hasta el tono de piel de Dominic es diferente al príncipe y al actor previo.

La imagen de Elizabeth Debicki revive mi entusiasmo por la quinta temporada, pero la de Dominic West me genera dudas sobre su fichaje. Teniendo en cuenta el cuidado que la serie ha mantenido durante estos años, me cuesta pensar que la hayan pifiado en su fichaje, pero algo no cuadra. Con el parecido tan ideal o recreación acertada que la serie mantuvo con cada uno de sus personajes, me pregunto si la aparición de Dominic con una imagen tan alejada al príncipe no terminará por quitarnos visualmente de la trama, o resultar desencajada rodeado de un reparto que sí nos recuerda a los personajes que interpretan.

No dudo del talento del actor y quiero pensar que los responsables de la serie habrán visto algo que lo hace perfecto para el papel, pero a juzgar por esa fotografía, Dominic deberá hacer una labor magistral para ganarnos el voto y no romper la burbuja tan perfecta que The Crown había creado hasta ahora.

Netflix todavía no dio a conocer la fecha de estreno de la nueva temporada, pero se espera que llegue a la plataforma en 2022.

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