El Tevez que quiere y que necesita Boca

El presidente de Boca se refirió al gran momento que atraviesa "Carlitos", pero condicionó su futuro a sus ganas de seguir jugando.

En un ambiente en el que a los protagonistas hay que saber interpretarlos cuando hablan, Carlos Tevez se muestra como un personaje mucho más directo. Tiene el cassette instalado, claro, como todos, pero en los momentos en los que se permite un momento de comodidad, los conceptos que brinda son claros. Hace unas semanas, explicó en Fox Sports Radio qué era lo Miguel Ángel Russo requería de él, cuál era su nuevo rol y por qué no pudo rendir con Gustavo Alfaro. Y ante Central Córdoba, días después de esa entrevista, fue la gran figura del partido, demostrando una vez más que atraviesa su mejor momento desde que regresó de China.

Cuando Carlitos volvió en enero de 2018, sabía que iba a tener que luchar para ganarse el puesto en un plantel sumamente competitivo. No lo logró y, poco a poco, fue perdiendo la confianza. La llegada del Lechuga, quien lo puso como su estandarte pero que después, según dijo el propio jugador, no lo bancó cuando más lo necesitó, solo empeoró su situación. Por eso, el arribo de Miguelo se presentaba trascendental en la recta final de su carrera. Y lejos de declaraciones para la tribuna, el DT lo eligió como su delantero titular -y hasta por encima de algún que otro refuerzo-, le dio la continuidad necesaria y el jugador empieza a pagarle en grande.

Cierto es que Central Córdoba tal vez no sea el rival indicado para realizar un balance. La diferencia de jerarquía es amplia. Pero así y todo, el Apache jugó su mejor partido en mucho tiempo. Fue decisivo, convirtió dos goles, dio una asistencia, erró un penal -lo atajó el Ruso Rodríguez-, le hicieron otro, fue el eje en la faceta ofensiva y fue solidario con sus compañeros en defensa, corriendo por demás en el calor de Santiago del Estero. Pero por sobre todo, se mostró líder en tres momentos puntuales: primero, cuando se paró el juego en el primer tiempo y retó a sus compañeros que fueron a tomar agua; después, tras el 4-0 de Villa, en el que les pidió seriedad para cerrar el encuentro a pesar de que el triunfo ya estaba consumado; y sobre el final, cuando le dio la posibilidad de convertir a Soldano desde los 12 pasos (finalmente, el tiro también fue contenido por el arquero del Ferroviario).

Este es el Tevez que necesita Boca. Pero también es el Tevez que quiere Boca. El jugador del cual se enamoró hace tanto tiempo atrás el hincha y que antes de su partida en las sombras era ídolo indiscutido. Tal vez, desde este liderazgo real, tanto grupal como futbolístico, tenga una última oportunidad, a sus 36 años, de ganar algún título más con el club de sus amores.