Tests de Covid-19: Para qué sirve cada uno, cuánto cuestan y dónde se hacen

Magdalena Tavares
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El hisopado nasofaríngeo (RT-PCR), el método “gold standard” mundial para el diagnóstico de la enfermedad
Télam

¿Debo hacerme una prueba de coronavirus? ¿Cuál en particular? Actualmente existe una suerte de “menú” de diferentes métodos de diagnósticos para la enfermedad, como también procedimientos para detectar si ya la hemos tenido. Tras un año desde que se detectó el primer caso en la Argentina, y con más de dos millones de casos confirmados, mucha gente tiene dudas de si ya se han estado infectados, o si acaso están cursando la enfermedad.

Métodos de diagnóstico

Milagros Hernández, de 24 años, viajó a Mar del Plata la primera quincena de enero. A los ocho días de su llegada, un viernes, se juntó con cuatro amigos en su casa. El domingo, uno de ellos le envió un mensaje de texto: “Tengo coronavirus. Te prometo que no sabía”. Aunque no tenía síntomas, esperó hasta el siguiente viernes para realizarse un hisopado en un centro privado por 5000 pesos. Al otro día le dijeron que el resultado era positivo.

De acuerdo con los expertos, Hernández se realizó un hisopado nasofaríngeo (RT-PCR), el método “gold standard” mundial para el diagnóstico de la enfermedad. Tiene una efectividad de detección de 99% y se basa en la introducción de hisopos en los orificios nasales y en la garganta.

A pesar de ser el método más fidedigno, los expertos informan que puede tener arrojar falsos negativos, por varias cuestiones. “Para empezar, la toma de muestra es humana, por lo que debe estar hecha correctamente. Segundo, es muy importante en qué momento se hace el test porque la carga viral puede ser baja. Lo ideal sería esperar entre cuatro o cinco días después de que hayan aparecido los síntomas o de haber estado expuesto”, explica Martín Hojman, integrante de la Sociedad Argentina de Infectología y coordinador de la Red de Infectología de la Ciudad.

“Cuando el cuadro recién comienza, puede dar un falso negativo. En ese caso, si hay síntomas leves, o el paciente tiene un cuadro clínicamente sospechoso, el test debe repetirse”, informa el infectólogo.

El precio de la prueba varía, según el laboratorio donde se realice, entre 5000 y 10.000 pesos, y también dependiendo de si la prueba se lleva a cabo en un centro médico o en el domicilio del individuo. En algunos sitios, las obras sociales lo cubren si el paciente presenta una orden médica o síntomas. Asimismo, se puede acudir a una unidad febril de emergencia de un hospital público, gratuitamente.

El problema con este método es que puede persistir el positivo bastante tiempo después del cuadro. “Esto quiere decir que, para dar de alta epidemiológica a los pacientes, antes se les hacía un hisopado de control. Esto se dejó de hacer porque se vio que muchas veces persistía el positivo en el paciente”, expone Hojman.

Por lo tanto, no sirve particularmente para saber cuándo el paciente no contagia. “Si da positivo, no quiere decir que el paciente está cursando en ese momento la enfermedad, y si da negativo no implica que no la tiene (puede estar contagiado, pero con carga viral baja)”.

Otra opción de prueba PCR, menos agresiva que el hisopado nasofaríngeo, es la muestra de saliva en un recipiente. Tiene aproximadamente un 10% menor efectividad que la anterior.

Esta técnica se estuvo utilizando en muchos de los individuos que volvieron de la costa. La ventaja es que es más rápido y la persona que toma la muestra corre un menor riesgo de contagio. “Tiene más sentido epidemiológico si se hace en la población para captar asintomáticos”, opina Hojman.

Aunque hace unos meses este método no era una opción en los laboratorios privados por su menor efectividad, ahora sí se encuentra disponible en los laboratorios privados y su valor ronda los 7500 pesos.

Otro tipo de método de diagnóstico es el test rápido de antígenos. “Es un hisopado nasofaríngeo. Tiene la ventaja de que entre 20 o 30 minutos arroja un resultado y no requiere un laboratorio de tecnología. Es relativamente nuevo”, comenta Eduardo López, infectólogo y asesor del Gobierno.

Sin embargo, posee una menor sensibilidad que el método PCR recomendado para el diagnóstico, tiene menor captación del virus. “Es utilizado generalmente para el individuo que tiene síntomas. Si este método da positivo, no hay que hacer la PCR, pero si da negativo, sí”, recomienda López.

De acuerdo con Santiago Rossi, director médico del Centro Rossi, “la sensibilidad varía según la prevalencia de la población estudiada. Se recomienda su uso en pacientes sintomáticos donde la senilidad varía entre el 80% y el 90%. No es recomendable su uso en pacientes asintomáticos dado a que la sensibilidad puede ser muy baja (40%-50%). Es un diagnóstico confirmatorio en casos sospechosos”.

Al igual que la PCR de saliva, los laboratorios privados ofrecen este método de diagnóstico ahora, y su precio varía entre 5000 y 6000 pesos.

Métodos para detectar anticuerpos

Tomás Iglesias, de 36 años, tuvo fiebre durante el período más estricto de la cuarentena. Como se encontraba solo en su casa, decidió no hacerse un hisopado, ya que le habían comentado que la sensación era muy molesta. Esperó a sentirse mejor. Cuando se permitieron las reuniones sociales acotadas, se preguntó si aquellos síntomas habían sido propios del virus, o un resfrío común y por eso se sometió a un test de sangre.

A diferencia de los métodos anteriores, donde se detecta el genoma viral, esta opción, conocida como método serológico, se utiliza para saber si el individuo generó anticuerpos. Básicamente, este método es para definir si tuviste la enfermedad, no para diagnosticarla.

Predominantemente, hay dos maneras de realizar este tipo de test. Una requiere la extracción de sangre de vena e implica una técnica de laboratorio de cierto grado de complejidad. Hay dos tipos de anticuerpos que se miden: igG + igM/igA. Estos son anticuerpos específicos contra distintas partes de las proteínas virales. “Los primeros son de larga duración y son los que dan inmunidad a largo plazo. Los segundos aparecen antes y duran menos”, explica Hojman. El test tiene una sensibilidad de 90%.

Según Santiago Rossi, se utiliza en estudios de vigilancia poblacional, identificación de donantes de plasma de convalecientes, diagnóstico tardío o retrospectivos en situaciones definidas y en la identificación de la población susceptible en estrategias de inmunización.

Los que miden ambos anticuerpos igG + igM/igA cuestan entre 3000 y 4100 pesos, dependiendo si se realiza el estudio a domicilio. Hay laboratorios que ofrecen la opción de medir los anticuerpos igG, en cuyo caso el valor ronda los 1600 pesos.

Por último, existen tests rápidos que utilizan una muestra de sangre del pulpejo del dedo. “Son métodos de 20 minutos. La sensibilidad no es muy buena y tampoco la especifidad del kit”, señala López. La prueba solo sirve para mostrar si una persona tiene o no anticuerpos. Se consiguen en las farmacias y su precio ronda los 2000 pesos.