“Esto es terrorismo, y debe parar”: histórica universidad negra recibe dos amenazas de bomba en 48 horas

·4  min de lectura

Por segunda vez en 48 horas, los estudiantes de la Universidad de Howard se vieron obligados a evacuar el campus de Washington DC tras una amenaza de bomba, la última en una oleada de amenazas a las que se enfrentan las instituciones históricamente negras en los últimos meses.

Según un comunicado de la universidad, a las 2:30 am del viernes se reportó una amenaza dirigida a las torres este y oeste del campus principal de la universidad.

El Departamento de Policía Metropolitana de Washington DC y la policía del campus universitario evacuaron a los estudiantes y desalojaron los edificios a las 5:30 am.

El martes, otro edificio de la universidad fue evacuado después de que “un varón llamara con una amenaza de bomba” alrededor de las 10:50 pm de esa noche, según la policía.

“Por segunda vez en 48 horas, los estudiantes han tenido que evacuar las residencias a altas horas de la noche entre semana”, escribió el presidente de la universidad, Wayne Frederick, en una carta dirigida al personal y los estudiantes de Howard. “Las personas que los quieren y se preocupan por ellos, los padres, los empleados de la universidad, los exalumnos y tantos otros, han tenido que luchar con la ansiedad de no saber si otra amenaza terrorista es verdad... Esto es terrorismo, y debe parar”.

El último incidente es la octava vez desde enero que la universidad ha sufrido amenazas similares, dentro de un patrón de amenazas violentas a estudiantes y personal de colegios y universidades históricamente negros (HBCU) en todo EE.UU.

Al menos 57 universidades históricamente negras recibieron amenazas de bomba entre el 4 de enero y el 16 de febrero, y más de una docena de campus fueron objeto de ataques el 1 de febrero, primer día del Mes de la Historia Negra, según el FBI.

La Casa Blanca condenó la serie de amenazas como “preocupante” a principios de este año; la vicepresidenta Kamala Harris, graduada de la Universidad de Howard, dijo en una declaración en ese momento que “todo estadounidense debería poder aprender, trabajar, rendir culto y reunirse sin miedo”.

“Es nuestro deber hacer todo lo posible para proteger a todas nuestras comunidades. Un daño contra cualquiera de nuestras comunidades es un daño contra todos nosotros”, dijo.

Líderes universitarios y estudiantes negros también testificaron ante el Comité de Supervisión y Reforma de la Cámara de Representantes a principios de este año, advirtiendo que las amenazas racistas de violencia han provocado oleadas de estrés y paranoia entre los estudiantes y el profesorado, subrayando la necesidad de contar con campus más seguros y de abordar las necesidades de salud mental.

Emmanuel Ukot, presidente de la asociación de estudiantes de la Universidad Xavier de Nueva Orleans, instó a los legisladores y a las autoridades federales a ayudar a financiar mejores medidas de seguridad en sus campus.

“Actos con carga racial como las amenazas de bomba no solo son un ataque a nuestro campus, sino que son un ataque a los ideales y valores de las HBCU y a su misión colectiva”, señaló.

El presidente de la Universidad de Howard, Wayne Frederick, en una mesa redonda en la Casa Blanca sobre el derecho al aborto el 8 de agosto (AFP vía Getty Images)
El presidente de la Universidad de Howard, Wayne Frederick, en una mesa redonda en la Casa Blanca sobre el derecho al aborto el 8 de agosto (AFP vía Getty Images)

En marzo, la Casa Blanca también anunció un financiamiento federal a corto plazo para ayudar a los campus de las HBCU a recuperarse de las amenazas de violencia y “ayudar a restablecer un entorno seguro que conduzca al aprendizaje”.

Las autoridades federales y organismos de educación y salud también están proporcionando un “compendio de recursos” para “mejorar a largo plazo los programas de salud mental de los campus, la seguridad de los mismos y la planificación y respuesta de la gestión de emergencias”.

En su carta a los estudiantes y al personal de Howard, Frederick indicó que “debemos seguir esforzándonos para que nuestra gran respuesta a la intimidación fallida de estas amenazas sea aún mejor”.

Subrayó que hablará con las fuerzas del orden “para asegurar que la gravedad de esta situación sea elevada y priorizada.”

“Quiero ser claro sobre la posición de la universidad en la narrativa de estas amenazas. Esto no es una cuestión de resistencia y valentía”, aseveró. “Requerimos recursos adicionales de todos los organismos encargados de la aplicación de la ley dirigidos a resolver esta amenaza en curso y a llevar a quienes perpetran sus efectos negativos ante la justicia, con todo el peso de la ley”.