Terror en Córdoba por un puma que atacó una casa y mató a cuatro gatos

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Dos de los cuatro gatitos que se comió el puma en Ascochinga.
Twitter

“Estoy con una situación desesperante, hay un puma acechando mi casa en Ascochinga, Córdoba hace varios días. Ya se cobró la vida de cuatro de nuestros gatos y viene a buscar más. Como pueden ver en el video no le tiene miedo a la gente”, fue el mensaje que escribió en su cuenta de Twitter Miguel Cesar, un hombre que durante la pandemia se fue a vivir junto a su hermano a una casa que perteneció a sus abuelos en las sierras de córdoba.

En diálogo con LA NACION, el hombre explicó que todo comenzó hace 10 días. “A los pocos días de que me vine a vivir acá mi hermano ya estaba y había aparecido una gata con cuatro cachorritos. Los atendimos, desparasitamos y la gata quedó preñada de nuevo. Así que... en poco tiempo teníamos nueve gatos. Los cuidamos y castramos a todos. Ellos vivían afuera y dentro de la casa, en libertad”.

“Nos había pasado que desaparecieran un día, pero siempre volvían. Pero hace 10 días, se fue una y, cuando pasó más de un día sin que regresara nos preocupamos y lo empezamos a buscar. Cuando ya iban dos días de que desapareciera el primero, desapareció otro y eso nos llamó la atención”, siguió su relato.

El cuarto día, hace una semana atrás, fue cuando vio por primera vez al puma: “Yo estaba trabajando en un sector que tiene la casa afuera con un balcón que da a la montaña a la noche. Escuché un ruido raro y vi que todos los gatos estaban parados en la baranda mirando para abajo. Pensé que era un perro y cuando apunté con la linterna vi que era un puma. Ahí me cayó la ficha de lo que estaba pasando y de por qué faltaban dos gatos. En ese momento los encerramos a todos los gatos. Estaban todos aterrados mirando y nerviosos”.

Al quinto día mi hermano encontró los restos de uno de los gatos y confirmamos que era el puma el responsable. La casa está en la punta de la montaña y rodeada por un arroyo. Pero es un puma raro porque no le tiene miedo a los humanos”, dijo Miguel que recordó que unos días antes del primer ataque durante una noche cuando fueron con su hermano a arreglar una bomba de agua el animal los siguió en la oscuridad.

Su teoría, sobre que se trata de un animal que fue domesticado, se consolidó luego de que el viernes pasado el animal se acercara a plena luz del día. “Vino gente de visita. A la tarde, con plena luz, música y gente hablando fuerte, se apareció a unos 20 metros de donde estábamos. Eso que dicen que los pumas le tienen miedo a las voces humanas, en este caso, parece que no es así. Ese día desapareció otro gato más. Con ese eran tres y el cuarto es uno que no era nuestro, pero que venía seguido a comer . Ahora solo quedan seis gatos”.

“Creemos que es un puma domesticado. No nos tiene miedo. Hoy nos contestaron de dos reservas que están cerca de acá, de la policía ambiental y de Parques Nacionales para ayudarnos. Ellos nos ofrecieron instalar una serie de cámaras para fotomapeo. Parece que nos van a ayudar”, dijo aliviado Miguel.

Ante la consulta de si tenían miedo ante un posible ataque a él o a su hermano, respondió: “En teoría no atacan a las personas. Pero tampoco me da para salir solo. Es un puma raro. Yo creo que no me tiene miedo, pero no sé el nivel de hambre que tiene. Sí tendría miedo si tuviera un chico, porque eso es peligroso”.

“Nuestra intención no es que se mate al puma, sino que busquen la forma de llevarlo a alguna de las reservas. No podíamos dejar pasar el tema porque sino después de que se comían a todos nuestros gatos iba a seguir con los animales de los vecinos”, remarcó Miguel.

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