'Terrible' Morales y Juan Manuel Márquez, la épica pelea que sólo sucedió en sueños

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Erik Morales enfrentando al pegador filipino Manny Pacquio. REUTERS/Ethan Miller  EM/PEK
Erik Morales enfrentando al pegador filipino Manny Pacquio. REUTERS/Ethan Miller EM/PEK

Erik Terrible Morales y Juan Manuel Márquez hicieron historia. Nadie puede negar la eterna presencia de estos dos estetas en el libro de oro del boxeo mundial. Honraron al estilo mexicano como pocos: sus combates eran garantía de sangre y espectáculo. Y eso le fascina a los aficionados, que adoran a los guerreros de estirpe. Como en el viejo Coliseo, estos dos púgiles salían con la impronta de matar o morir.

Sin embargo, ambos se fueron del ring con una cuenta pendiente en su foja de servicios: pelear entre ellos. Nadie hubiera podido resistirse a esa guerra. Entre negativas de promotores y una desafección personal que los dos niegan pero es más que evidente, el megacombate Márquez-Morales, Morales-Márquez, nunca se llevó a cabo. Y el gran perdedor fue el boxeo: millones de ojos se quedaron con las ganas de presenciar el choque de colosos.

Terrible y Dinamita crecieron a la par pero en diferentes contextos. Mientras Morales ganó el título del mundo a los 21 años, Márquez lo consiguió hasta los 30. Cuando el tijuanense gestaba una rivalidad salvaje con Marco Antonio Barrera y opositaba a los lugares privilegiados del boxeo mundial, el alumno de Nacho Beristáin debía conformarse con peleas poco atractivas y lejanas a la élite.

Juan Manuel Márquez despejó a Marco Barrera del título CMB Superpluma en 2007. (REUTERS/Las Vegas Sun/Steve Marcus (UNITED STATES)
Juan Manuel Márquez despejó a Marco Barrera del título CMB Superpluma en 2007. (REUTERS/Las Vegas Sun/Steve Marcus (UNITED STATES)

Durante esa época (principios de milenio), no militaron por un periodo amplio en una división coincidente —ambos fueron peso pluma en un momento, luego Morales subió—, pero perfectamente se pudo pactar algún peso intermedio para llegar al acuerdo. Si hubiera existido disposición. Y si algo no existió fue disposición. Según Beristáin, esa pelea se volvió imposible gracias a dos negativas medulares: de José Sulaimán, presidente del CMB en ese entonces, y Fernando Beltrán, promotor que tuvo en sus arcas a Morales y Márquez. "Esa pelea no se puede hacer. Es imposible. Ni Beltrán ni yo aceptamos esa pelea", dijo Sulaimán, según el recuerdo de Beristáin relatado a Un Round Más. Por su parte, Morales ha dicho que Márquez no reunía los reflectores necesarios (ni las ganancias) para convencer a Top Rank y HBO.

Pero en 2011 la posibilidad fue real: Óscar de la Hoya, jefe de Golden Boy Promotions, intentó hacer la pelea en peso welter. Morales había regresado al boxeo tras un retiro de tres años y quería rivales de primera. No pudo ser. Según contó Márquez a Contragolpeo, en esa ocasión fue él quien negó a esa pelea, pues si subía de peso —en ese momento era ligero— sólo iba a ser para enfrentar a Manny Pacquiao por tercera vez. Y así sucedió: la opción de ver a Márquez y Morales en el mismo ring quedó enterrada para siempre.

Y Márquez no ocultó nada. "Si le ganaba iban a decir que lo agarré cuando volvía del retiro. ¿Qué era mejor? ¿Enfrentar a Erik Morales o al mejor libra por libra del mundo (Pacquiao)?", sentenció el peleador capitalino en esa entrevista.

Morales festejando su cuarto título del mundo. REUTERS/Steve Marcus
Morales festejando su cuarto título del mundo. REUTERS/Steve Marcus

Rivales compartidos y una hipótesis

En la primera mitad de la década de los 2000, el boxeo mexicano estuvo en manos de Erik Morales y Marco Antonio Barrera: se encumbraron mutuamente en una trilogía épica y también tuvieron sus momentos de gloria por separado. Marco Antonio contra Naseem Hamed (2002) y Terrible ante Pacquiao (2005). Luego el Pacman tomó su venganza contra Morales y le venció en dos ocasiones (2006). Barrera, por su parte, cedió su trono superpluma, precisamente, ante Márquez en una intensa batalla entre aztecas (2007), que también certificó a Dinamita como el referente azteca del boxeo.

Márquez peleó con Pacquiao cuatro veces. Todas a un nivel muy parejo. Pacquiao venció a Barrera dos veces y también dos ocasiones a Morales, aunque con él perdió en su primer intento. Por otro lado, la citada reyerta Márquez-Barrera fue sumamente competitiva, con opiniones divididas al decretarse el resultado favorable a Dinamita. Si se quiere hacer una hipótesis, la lógica dictamina que un choque entre Erik Morales y Juan Manuel Márquez hubiera sido parejo al máximo. A ese nivel, no existen favoritos claros. Y sí, habría sido una guerra sin cuartel. Ni una mosca volaría en todo el país.

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