Los terremotos en Puerto Rico agravaron la vulnerabilidad de las mujeres

Agencia EFE
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San Juan, 25 mar (EFE News).- Un estudio del Observatorio de Equidad de Género (OEG) en Puerto Rico destaca la existencia de violencias estructurales que agravaron aún más la vulnerabilidad de las mujeres desplazadas a refugios como consecuencia de los terremotos del sur entre diciembre de 2019 y enero de 2020.

A través de entrevistas y grupos focales, un equipo de investigadoras documentó cómo muchas mujeres sufrieron violencia de género a nivel interpersonal, como robos, violencia doméstica, acoso y agresión sexual, así como violencia institucional, más claramente manifestada a través de la explotación del dolor humano para beneficio político.

Al mismo tiempo, el grupo evidenció la ausencia de una perspectiva de género de parte del Gobierno de Puerto Rico en la planificación, prevención, mitigación y recuperación en situaciones de crisis y desastres socio-naturales.

Así lo puso de relieve la OEG en una presentación llevada a cabo este jueves en San Juan que son parte del informe "Cuando tembló la tierra: violencias y resistencias de las mujeres tras los terremotos del sur en Puerto Rico, 2019-2020".

"Visitamos los campamentos comunitarios y oficiales, dialogamos con muchas mujeres y escuchamos sus miedos y sus vivencias ante los terremotos en el sur. Esas vivencias han sido intensas y nuestro deber es compartir esas historias que ellas nos relataron", dijo la coordinadora del Observatorio, Irma Lugo.

La investigación se realizó entre febrero y marzo de 2020, en los municipios de Guánica, Guayanilla, Peñuelas, Ponce y Yauco, donde se identificaron la mayor cantidad de daños por los terremotos y el mayor número de personas desplazadas a refugios oficiales y campamentos comunitarios como consecuencia de los terremotos.

Según indicó la analista del Observatorio, Debora Upegui-Hernández, el interés de las entrevistas era responder cuáles eran las medidas de preparación, prevención y atención a la violencia de género desplegadas por el gobierno y cuáles fueron las experiencias de las mujeres sobrevivientes.

Entre las participantes, la mayoría reportó ingresos por debajo del nivel de pobreza.

El 53 % tenían más de 51 años y más de la mitad indicó tener una condición de salud que requería atención constante.

"Teniendo en cuenta la cantidad de mujeres que reportaron ser solteras o viudas, podemos entender que un número significativo de mujeres pueden estar en situaciones de ser jefas de familia con bajos recursos o por debajo del nivel de pobreza", agregó Upegui-Hernández.

Del análisis cualitativo, se obtuvo información sobre la complejidad de los retos que enfrentaban las mujeres y las implicaciones del sistema patriarcal en sus vidas.

Además, desvelaron los múltiples papeles y las responsabilidades que tuvieron que asumir en el contexto de los refugios y lo que implicó el desplazamiento en sus vidas.

Para muchas, este fue un desastre que se sumó a las pérdidas sufridas por los huracanes Irma y María, que antecedió la crisis sanitaria por la covid-19.

"Por un lado, podemos ver qué mucho hacemos las mujeres en Puerto Rico, por nuestras familias y comunidades. Por otro lado, vemos qué mucha inequidad existe para las mujeres en Puerto Rico. Y, en tercer lugar, si bien hay supervivencias, también hay resistencias", comentó sobre los hallazgos la investigadora Elithet Silva.

"Escuchamos a muchas mujeres decir que eran cuidadoras sin ser cuidadas, inclusive, sin ser cuidadas por el Estado", agregó Silva Martínez, quien también es catedrática asociada de la Escuela Graduada de Trabajo Social, en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

En las entrevistas individuales con lideresas que trabajaban en los refugios o que asumieron el rol de líderes en los campamentos comunitarios, surgió que la mitad no conocía de la existencia de un protocolo oficial para situaciones de violencia doméstica, agresión sexual u hostigamiento sexual en eventos de desastre.

A pesar de que la mayoría de los campamentos y refugios llevaban un censo, en la mayoría no se preguntaba sobre posible historial de violencia doméstica, agresión sexual u hostigamiento, u órdenes de protección, ni se identificó si había personas en el registro de ofensores sexuales.

El estudio contiene recomendaciones al Gobierno de Puerto Rico y a los agentes encargados de crear e implementar política pública en el país.

Entre estas están el planificar adecuadamente desde una perspectiva de género que considere las necesidades diferenciadas de las mujeres, ofrecer apoyo a la organización comunitaria y atender las necesidades de apoyo emocional y prestar atención a las voces de las mujeres.

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