Cinco teorías conspiratorias que todavía persisten en 2022

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Los últimos años han demostrado que, ante la ausencia de información clara y precisa, las teorías conspiratorias pueden florecer. Y aun cuando algunas son inocuas, otras pueden ser demasiado siniestras y dañinas.

Newsweek compiló esta lista de creencias populares que han perdurado al paso de los años y que han sido refutadas por la ciencia.

¿LA TIERRA ES PLANA?

Es una de las teorías conspiratorias más populares y curiosas que todavía circulan hoy día. Los teóricos de la tierra plana postulan que nuestro planeta es un disco plano en vez de un orbe.

Según la página web de la Sociedad de la Tierra Plana, la Tierra es plana porque “las superficies de las masas de agua han demostrado ser llanas”. Y “ni siquiera tenemos una foto completa de la Tierra rotando en el espacio”.

La teoría es extraña, ya que los científicos determinaron que la tierra es un orbe hace más de 2,000 años. Como lo explicó popularmente el difunto astrónomo Carl Sagan, el escritor científico griego Eratóstenes notó que las sombras proyectadas en ubicaciones diferentes de Egipto tenían longitudes diferentes a la misma hora del día.

¿Cómo podía caer la luz del sol en ángulos diferentes al mismo tiempo, a menos que la tierra fuera curva? Por casualidad, Eratóstenes también fue capaz de deducir aproximadamente la circunferencia de la Tierra usando este método. Él vivió entre los años 276 a. C. y 194 a. C.

También se pueden ver videos de la tierra rotando a través de la NASA. Los videos fueron creados a partir de imágenes tomadas por la nave espacial Galileo en 1990.

¿EL CALENTAMIENTO GLOBAL ES UN FRAUDE?

Esta es otra teoría conspiratoria prominente, una que ha salido de foros de internet poco conocidos para entrar en el discurso general.

El expresidente Donald Trump una vez escribió en un tuit, eliminado desde entonces, que “el concepto del calentamiento global fue creado por y para los chinos con el fin de hacer no competitiva a la manufactura estadounidense”, según The New York Times. Empero, luego cambió su postura al respecto y en 2020 dijo que “no hay nada de fraude en ello. Es un asunto muy grave. Quiero aire limpio”.

Reuters reportó que los anunciantes en redes sociales han promovido afirmaciones falsas y engañosas sobre el cambio climático cuando la conferencia climática COP26 estaba en curso.

El cambio climático es un fenómeno bien documentado, el cual fácilmente podría acaparar todo este artículo.

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Existen datos de temperatura de cuatro fuentes independientes. El Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, la Unidad de Investigación Climática del Centro Hadley, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, y Berkeley Earth. Todos muestran un aumento casi exactamente idéntico y marcado en el punto de referencia de la temperatura de la tierra desde la década de 1880 hasta el día de hoy. Los años recientes han sido los más cálidos.

Según la Universidad de Cornell en octubre de 2021, más de 99.9 por ciento de los artículos revisados por sus pares están de acuerdo en que el cambio climático no solo es real, sino que es provocado principalmente por los humanos. Ello según un sondeo de más de 88,000 estudios relacionados con el clima.

“El clima de la tierra está cambiando en respuesta al aumento en las concentraciones de gases de invernadero y material particulado en la atmósfera, en gran medida como resultado de las actividades humanas”, señala la Sociedad Americana de Química.

¿LAS VACUNAS PROVOCAN AUTISMO?

Especialmente relevante hoy día, cuando Estados Unidos y otras naciones continúan batallando con la renuencia a las vacunas en medio de la pandemia del covid-19.

La preocupación en este aspecto fue suscitada en la década de 1990, cuando Andrew Wakefield y sus colegas publicaron una serie de casos en la revista The Lancet. Estos sugerían que la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubeola (MMR) podría acarrear un mayor riesgo de trastorno conductual en los niños.

Como lo señaló un informe de la Indian Journal of Psychiatryen 2011: “A pesar del tamaño pequeño de la muestra [de 12], el diseño sin control y la naturaleza especulativa de las conclusiones, el artículo recibió amplia publicidad. Por ello los índices de la vacunación MMR comenzaron a disminuir, porque los padres estaban preocupados por el riesgo de autismo después de la vacunación”.

Hoy el consenso científico es que las vacunas no provocan autismo y no hay una conexión entre los dos.

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Archivo. Las teorías conspiratorias en ocasiones pueden ser dañinas. (Foto: Brian A Jackson/Getty)

Un estudio de 2013 de los Centros Para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) se enfocó en los antígenos de las vacunas —las sustancias provocadas por las vacunas que ayudan a prevenir una enfermedad— dados a la gente en los dos primeros años de vida. Hallaron que la cantidad de antígenos recibidos era la misma en niños con autismo y en aquellos sin autismo.

Un ingrediente en particular de la vacuna, timerosal, también ha sido estudiado y desmentido como una causa del autismo.

“Desde 2003 ha habido nueve estudios financiados o llevados a cabo por los CDC que no han hallado una conexión entre las vacunas que contienen timerosal y los TEA”, declaran los CDC. “Estos estudios tampoco hallaron una conexión entre la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubeola (MMR) y los TEA en niños”.

¿EL ALUNIZAJE FUE FINGIDO?

Siempre una espina en el costado de la NASA, algunos de los que proponen esta teoría conspiratoria afirman que el alunizaje de 1969 fue fingido por Estados Unidos con el fin de asestarles un golpe a los soviéticos en la carrera espacial, o por otras razones sospechosas.

Los argumentos de la teoría incluyen que algunas fotos de las sombras en la luna no son paralelas, sugiriendo una iluminación de estudio. Que la bandera estadounidense montada en la luna parece ondear en las fotos a pesar de que no hay viento en la luna. Y que no hay estrellas visibles en el cielo en las fotos desde la superficie lunar.

Todo esto se puede explicar. Las sombras en la luna no son paralelas porque la superficie de la luna no es perfectamente plana. Este efecto se puede reproducir aquí en la tierra.

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La bandera estadounidense parece ondear, pero no es así. La parte superior de la bandera es soportada por un poste con el fin de hacerla parecer que ondea. Y se ve arrugada “porque literalmente estuvo hecha bola por cuatro días de camino a la luna”, explicó Anu Ojha, director de descubrimientos del Centro Espacial Nacional del Reino Unido, en una conferencia en los Museos Reales de Greenwich en Londres.

Y no hay estrellas en las fotos del alunizaje porque la superficie de la luna es iluminada brillantemente por el sol. Como lo sabrán los aficionados a la fotografía, capturar situaciones con una iluminación brillante requiere de una velocidad rápida del obturador y una apertura pequeña.

Esto significa que la cámara tomará buenas fotos de cosas brillantes, pero las cosas relativamente tenues no aparecerán. Trata de tomar una foto del cielo nocturno con la cámara de tu teléfono sin darle algún tiempo de exposición para ver este efecto en la tierra.

¿EXISTEN LOS ALIENÍGENAS?

Esta es difícil. Que existan los alienígenas o no es imposible de desmentir completamente con base en la evidencia científica actual, porque no hemos peinado cada rincón del universo.

Pero algunos teóricos han ido más allá. Han declarado que los alienígenas en realidad nos han visitado, o por lo menos enviado un mensaje que hemos recibido.

Avi Loeb, astrofísico de la Universidad de Harvard y coautor de un artículo de 2018 que consideró la posibilidad de que el misterioso objeto interestelar Oumuamua (descubierto en nuestro sistema solar en 2017) podría haber estado hecho de “una clase nueva de fino material interestelar”, posiblemente de origen artificial con base en sus características observadas. O incluso “una sonda completamente operativa enviada intencionalmente a la cercanía de la tierra por una civilización alienígena”.

Pero, al mismo tiempo, proyectos establecidos específicamente para buscar alienígenas, como la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI), no han dado nada concluyente a pesar de mirar los cielos por décadas.

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Transmisiones curiosas del espacio, como la famosa señal “¡Wow!” (detectada en agosto de 1977 por el radiotelescopio Big Ear de la Universidad Estatal de Ohio), también han captado la atención del público. No obstante, los expertos han señalado con anterioridad que la señal nunca se repitió y no es concluyente.

Otras señales del espacio han provocado excitación, pero a menudo estas se pueden explicar como fenómenos naturales en vez de alienígenas enviándonos un “hola”.

Los científicos siguen observando. Por ejemplo, el Telescopio Espacial James Webb está planeado para ayudar en la búsqueda de vida alienígena. Pero, en pocas palabras, aun cuando nos sea imposible decir que los alienígenas no existen, el amplio consenso científico hasta ahora es que todavía no los hemos notado. N

(Publicado en cooperación con Newsweek / Published in cooperation with Newsweek)

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