Tensión en el Mar Rojo: Israel ataca un buque de Irán al inicio del diálogo Washington-Teherán

Luisa Corradini
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Vista satelital del buque atacado
Planet Labs Inc.

PARÍS.– En un aparente sabotaje diplomático a las negociaciones nucleares en curso entre Estados Unidos e Irán en Viena, Israel atacó este martes un buque de inteligencia iraní anclado en el Mar Rojo.

Israel había anticipado a Washington ese mismo día su intención de atacar el buque carguero, que estaría bajo las órdenes del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, según declaraciones de un oficial estadounidense al periódico The New York Times.

Un vocero del ministerio iraní de Relaciones Exteriores confirmó este miércoles que el Saviz resultó levemente dañado en el Mar Rojo, frente a las costas de Djibouti, alrededor de las 6 de la mañana del martes debido a una explosión, y agregó que estaban investigando las causas.

“El buque civil Saviz se hallaba estacionado en la región del Mar Rojo y el golfo de Adén con el objetivo de preservar la seguridad marítima y evitar la piratería”, dijo el vocero. “Este navío funciona prácticamente como una estación logística de Irán en el Mar Rojo, de modo que todas sus especificaciones y su misión habían sido anunciadas en su momento”, agregó.

Según el ministerio iraní, el ataque no provocó víctimas.

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El oficial estadounidense –que habló con The New York Times en forma anónima– afirmó que Israel calificó el bombardeo de “represalia” por previos bombardeos iraníes contra barcos israelíes. Cuestionado sobre esos ataques, el ministro de Defensa israelí, Benny Gantz, declaró a la televisión de su país que no discutiría “ninguna de las operaciones que están asociadas” con su país.

“El Estado de Israel debe seguir defendiéndose”, dijo Gantz. “Cada vez que encontremos un desafío o una necesidad operacional, actuaremos. Nos hallamos en una situación que es básicamente defensiva. Pero esa defensa no es suficiente por sí sola y debemos realizar, en consecuencia, operaciones ofensivas. Y las llevaremos a cabo lo mejor posible”, concluyó.

Según medios de comunicación de Arabia Saudita, otro de los grandes enemigos regionales de Irán, el ataque fue llevado a cabo por “comandos israelíes”.

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El incidente se produce, en efecto, después de dos ataques recientes contra navíos israelíes presentes en la región y denuncias de decenas de agresiones anteriores lanzadas alternativamente por Israel e Irán contra sus respectivos buques, tanto en el Mediterráneo como en el golfo Pérsico.

La tensión entre ambos países había llegado a un punto culminante el año pasado con el asesinato de Mohsen Fakhrizadeh, científico iraní considerado el gurú de la bomba atómica de su país. Entonces Teherán acusó del crimen a Israel, con la complicidad del entonces presidente Donald Trump y de Arabia Saudita. Pocos meses después fue el turno del general Qassem Soleimani, figura carismática y popular en Irán, que acababa de hacerse cargo de la dirección de la fuerza Qods, unidad de élite de los Guardianes de la Revolución.

Esta vez, el momento escogido para el ataque permite sospechar que se trató de una operación destinada a sabotear las negociaciones que comenzaron justamente anteayer en Viena con el objetivo de relanzar el acuerdo sobre la actividad nuclear de Irán. Firmado en 2015 entre Irán, Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, China, y Rusia, el llamado Plan de Acción Global Común (Jcpoa), fue abandonado por Trump en 2018.

“Israel parece estar aumentando sus ataques contra Irán para debilitar la diplomacia”, afirma Mohamed Ali Shabani, editor de Amwaj.media.

“La situación es paradójica para Teherán: si responde, será señalado como culpable. Si no responde, es una invitación a nuevos ataques. La única salida: declaraciones de condena de parte de los otros signatarios del tratado en Viena”, analiza.

El mismo martes, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ferozmente opuesto al acuerdo nuclear con Irán, advirtió que su país se defenderá de la amenaza que representa el régimen de los ayatollah.

“No podemos apoyar ese peligroso plan nuclear. Porque un Irán nuclear es una amenaza existencial para nosotros y una gran amenaza para la seguridad del mundo”, dijo ante un grupo de diputados de su partido, el Likud. E insistió: “Debemos actuar contra ese régimen fanático iraní que amenaza con borrarnos de la faz de la Tierra”.