Tensión. Juan Schiaretti y Omar Perotti se sienten desatendidos por Alberto Fernández

Gabriela Origlia
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Omar Perotti y Juan Schiaretti
Omar Perotti y Juan Schiaretti

CORDOBA.- Todavía no hay certezas de cómo terminará el capítulo de los biocombustibles que generó la reacción de una parte del peronismo (además de un sector de Juntos por el Cambio) por el incumplimiento del compromiso del oficialismo de prorrogar la ley de beneficios para la producción de biodiesel y bioetanol. El descontento atraviesa a una decena de provincias, del norte y del centro, aunque más combativos se presentaron el cordobés Juan Schiaretti y el santafesino Omar Perotti.

Omar Perotti y Juan Schiaretti
Omar Perotti y Juan Schiaretti


Omar Perotti y Juan Schiaretti fueron a la ofensiva por los biocombustibles.

Como telón de fondo reaparece los reclamos de todos los mandatarios del país de “atención” por parte del presidente Alberto Fernández; en esa dinámica fue muy poco lo que desde la Casa Rosada se les entregó pero algunos recibieron menos que otros.

Esa es una de las causas que, según algunos analistas políticos, hacen que el apoyo de los mandatarios al Presidente sea menos contundente de lo que necesitaría para compensar la ofensiva del kirchnerismo duro.

Los del centro –que además de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos suman a Mendoza- están entre los más rezagados en la distribución. Un legislador nacional de esa región vincula ese trato a cuestiones electorales: “Son distritos que al kirchnerismo le son, por lo menos, difíciles y en su estrategia electoral, probablemente lean que no tiene sentido atenderlos particularmente. Además, tienen un sector privado productivo fuerte”.

Incluso apunta a la frase explícita del Presidente en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso: “Un país central opulento que contrasta con un norte empobrecido y una Patagonia postergada no es definitivamente un país justo”.

Córdoba y Santa Fe, por caso, tienen un interés particular en que los biocombustibles mantengan el régimen especial ya que ambas reunieron importantes inversiones privadas en estos años y hay unos 10.000 empleos directos que dependen de esas plantas. En el norte el mayor impacto es de la producción de etanol y, por el momento, los gobernadores se movieron con cautela. Esperan que surja una solución sino, dicen sus legisladores, también presionarán. Para esa región, menos diversificada económicamente, se trata de una industria clave.

Es cierto que los mandatarios del norte y del sur revivieron las ligas que ya existían pero no funcionaban para encarrilar sus reclamos económicos sean de fondos, obras, tratamientos impositivos diferenciales para determinados sectores y subsidios a la electricidad y al transporte.

Desde ambos bandos echan mano a las “asimetrías existentes” para fundamentar por qué deberían recibir una atención especial. El último anuncio de Fernández favoreció al NOA, una reducción de aportes patronales para las empresas que incorporen personal. El salteño Gustavo Sáenz directamente calificó la decisión como una “oportunidad histórica”.

Los patagónicos -Arabella Carreras (Río Negro), Mariano Arcioni (Chubut),Omar Gutiérrez (Neuquén), Sergio Ziliotto ( La Pampa) y Gustavo Melella- tuvieron un logro aun antes de comenzar con sus reuniones conjuntas: la instrumentación del “barril criollo” que se traduce en un precio sostén del petróleo que protege de las bajas internacionales. Para las provincias, en un inicio, significó más regalías. Ahora los gobernadores van por la conectividad digital, ferroviaria y aérea.

En ese bloque se produjo un “ruido” particular con Nación después del ataque con piedras a la comitiva presidencial en Chubut hace unas semanas. Desde el gabinete aseguran que se cortará la ayuda financiera abundante que se giró a Arcioni.

Transversal fue la derrota que sufrieron los gobernadores de casi todo el país y de diferentes partidos al pedir la suspensión de las elecciones primarias PASO, aunque ahora la idea tomó nuevo impulso desde la Casa Rosada. Y el martes, el propio ministro del Interior, Wado De Pedro, irá al Congreso a defender la idea de la postergación.

Hacia atrás hay otras promesas –según las definen algunos mandatarios- incumplidas por la Rosada, como más participación en el armado del gabinete.

El gobernador Arcioni, impulsor de la iniciativa, con Alberto Fernández
El gobernador Arcioni, impulsor de la iniciativa, con Alberto Fernández


Después de las piedras a la comitiva presidencial en Chubut, se enfrió la relación con Arcioni.

En el caso de los gobernadores de Córdoba y Santa Fe se quedaron sin plafón interno en el PJ para armar una “liga” con fuerza; sin Buenos Aires –Axel Kicillof tiene línea directa con Fernández- no tienen masa crítica propia. Negocian directamente con la Rosada.

En el primer caso, no hay sintonía completa de Schiaretti con el kichnerismo (de hecho, habrá listas legislativas separadas) y, en el de Perotti, tiene todavía dificultades a resolver en su propio territorio que lo limitan en la trascendencia. Los biocombustibles les hicieron levantar a ambos el perfil pero finalmente fracasó la sesión especial por la que pelearon junto a un segmento de Juntos por el Cambio.