Tensión en la frontera: 1500 migrantes ya acampan ante el muro de EE.UU.

LA NACION

TIJUANA, México.- Tras un mes de peregrinación y varios miles de kilómetros recorridos, más de 1500 migrantes de la caravana que salió de Honduras llegaron ayer a la ciudad mexicana de Tijuana, fronteriza con Estados Unidos .

Durante la madrugada, 22 ómnibus con migrantes arribaron a la ciudad , y se sumaron a unos 750 centroamericanos que se habían adelantado a la caravana en grupos pequeños desde el fin de semana.

"Ya estamos en la puerta de Tijuana, no veo la hora de llegar a la frontera. Esto fue un viaje eterno, pero Dios nos trajo hasta acá", dijo Carmen Soto, una hondureña que viaja con sus dos hijos.

Luego de recorrer más de 4300 kilómetros, a pie y a dedo, los primeros migrantes alcanzaron la fronteriza Tijuana, en el estado de Baja California. Acampan a un costado del muro divisorio, en un abierto desafío a los soldados desplegados por Washington.

El primer grupo reducido que arribó fue de un centenar de transexuales y algunos homosexuales. Entre el martes y el miércoles se sumaron unos 800, todos integrantes de la gran caravana que salió el 13 de octubre desde San Pedro Sula, en Honduras.

La ONU estimó que la columna humana inicial era de 7000 migrantes, pero durante el viaje se fue fraccionando y varios de ellos solicitaron asilo en México o claudicaron, y pidieron el retorno voluntario a sus países.

El objetivo de los migrantes es que el gobierno norteamericano les otorgue el estatus de refugiados debido a la extrema violencia y pobreza que viven en sus países, pero para lograrlo deben cruzar por un acceso oficial, según un decreto firmado la semana pasada por el presidente Donald Trump.

En su intento por respetar ese decreto, los migrantes se instalaron en un campamento en Tijuana.

Aunque no volvió a hablar del tema luego de las elecciones de mitad de mandato, Trump calificó a los migrantes de "criminales" y acusó a la caravana de impulsar una "invasión". Para contenerla, dispuso el envío de hasta 9000 soldados a su frontera sur.

La llegada de los migrantes a Tijuana no fue bien recibida por la población local. La noche del miércoles, unos 300 residentes protestaron por su presencia cantando a todo pulmón el himno nacional mexicano, ante la mirada de un grupo de policías que los separaba de los migrantes.

"Lárguense de aquí, no los queremos. Regresen a su país, no son bienvenidos", gritaban a metros del muro fronterizo, donde los migrantes instalaron un campamento.

El grupo de manifestantes criticó que el gobierno mexicano brindara apoyo a los extranjeros mientras los locales se ven obligados constantemente a huir de la violencia y pobreza en su propio país.

En las redes sociales también aparecieron mensajes de rechazo. Se formó por ejemplo un grupo de WhatsApp llamado Bloqueo Ciudadano, donde unas 250 personas comparten constantemente críticas a los hondureños e incluso buscaban la forma de impedir la llegada de nuevos migrantes.

El gobierno de Tijuana señaló que habilitaría un espacio para recibir a 360 personas, pero el número de recién llegados superó ampliamente esa cifra, por lo que la mayoría permaneció directamente en la calle.

"Buscaremos un lugar donde el gobierno no quiera tratarnos como si fuera una cárcel", dijo Irineo Mujica, representante de la organización Pueblo sin Fronteras, que estuvo al frente de la caravana.

Agencias AFP y Reuters

Fotos: AP, AFP y REUTERS

Edición fotográfica: Fernanda Corbani