Tensión en Bolivia: paro y llamado a la desobediencia por el fallo favorable a Evo

LA NACION

LA PAZ.- Las principales ciudades de Bolivia vivieron ayer una jornada de paro y protestas con bloqueos callejeros en contra de la habilitación de una nueva candidatura del presidente Evo Morales para las elecciones del año próximo, a pesar de que un referéndum en 2016 rechazó esa posibilidad. Además, activistas de derechos humanos lanzaron llamados a la desobediencia civil.

Un clima de tensión se vivía ayer en ciudades como La Paz, Cochabamba, Santa Cruz de la Sierra, Trinidad y Sucre, donde se instalaron barricadas en las calles desde la mañana y hubo poco tráfico, aunque la paralización de actividades no fue total.

Los bloqueos en La Paz se registraron sobre todo en la zona sur, donde grupos de vecinos cerraron el paso con banderas y pancartas que rezaban: "Bolivia dijo no", en alusión a la consulta vinculante de 2016 en que fue rechazada una reforma constitucional para permitir la reelección de Evo.

El martes por la noche, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) oficializó las candidaturas habilitadas para las primarias del próximo 27 de enero y entre ellas incluyó la fórmula de Evo y su vicepresidente, Álvaro García Linera. Aunque el TSE aún no fundamentó su fallo, ya hace un año el Tribunal Constitucional había dictaminado que tanto la Constitución de 2009 (impulsada y aprobada por el propio Evo) como el triunfo del no en el referéndum violaban los "derechos humanos" del presidente al impedirle ser nuevamente candidato.

Ayer, en medio de la protesta opositora, en algunas zonas de la capital boliviana y en Santa Cruz, grupos afines al gobierno intentaron levantar por la fuerza los bloqueos y también hubo lugares donde la policía retiró a los manifestantes.

En tanto, tres activistas de derechos humanos coincidieron en llamar a la desobediencia civil. "No existe independencia de poderes y el pueblo queda en absoluta indefensión. A partir de ahora emerge el legítimo derecho a la rebelión y a la desobediencia civil", afirmó el exdefensor del Pueblo Waldo Albarracín.

Rolando Villena, también exdefensor del Pueblo, dijo que si Evo "no respeta el voto popular, el pueblo está en el derecho a tener todos los mecanismos que están a su alcance para que, mediante la desobediencia civil, se rebele pacíficamente".

En la misma dirección apuntó la presidenta de la ONG Asamblea Permanente de Derechos Humanos, la exmonja católica española Amparo Carvajal.

Uno de los principales puntos de bloqueo en La Paz fue la Plaza Abaroa, donde está la sede del TSE. Las protestas fueron "para rechazar este fallo ilegal y clandestino que realizaron los vocales del tribunal electoral, vulnerando la Constitución y el voto ciudadano del referéndum", dijo el representante del colectivo ciudadano Otra Izquierda es Posible, Beto Astorga.

Aunque el presidente no se pronunció aún sobre la habilitación de su candidatura, sus partidarios sostienen que la decisión del órgano electoral es correcta pues, según dicen, se enmarca en el fallo del Tribunal Constitucional que da luz verde a la reelección indefinida.

El ministro de la Presidencia, Alfredo Rada, consideró que los resultados de las movilizaciones "no son ni mucho menos lo que sus organizadores estaban buscando", según la agencia de noticias estatal ABI.

El fallo de hace un año del Tribunal Constitucional se fundamentó en el artículo 23 de la Convención Americana de Derechos Humanos (CIDH) que salvaguarda los derechos políticos de los ciudadanos.

Por eso, varias organizaciones de la sociedad civil pidieron a la CIDH que se expida sobre la validez de la aplicación de ese artículo en el caso de Evo. Ayer, desde Washington, la CIDH pidió "tiempo" para posicionarse sobre la cuestión.

Agencias Reuters, AFP y AP