Tengan cuidado con las tonterías que Marco Rubio comparte sobre el COVID | Opinión

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¿Dónde está el comediante David Letterman cuando se le necesita?

El senador republicano de la Florida, Marco Rubio, merece su propia lista de 10 falsedades sobre el COVID.

Miami, su ciudad natal, sigue siendo el epicentro estatal de la virulenta pandemia de coronavirus, ómicron en su última encarnación esta vez más contagiosa, una variante que lleva el nombre de la decimoquinta letra del alfabeto griego.

Después de casi dos años, la mayoría de nosotros —y especialmente los funcionarios elegidos— deberíamos ser profesionales en la promoción de las mejores prácticas para ayudar a los ciudadanos a mantenerse a salvo o, al menos, lo más saludables posible.

Sin embargo, el número récord de infectados, el aumento de hospitalizados y las personas que siguen muriendo no significan nada para el senador, quien está más preparado para los temas de debate de política exterior republicana que para difundir, sobre la marcha, información tonta, despectiva —y peligrosa— sobre la salud pública.

Rubio está tan despistado con el tema de COVID-19 que sigue tocando la fibra sensible equivocada en el peor momento, y de la manera más pública —mediante su plataforma de comunicación favorita, Twitter. Es como si lo hiciera a propósito por la atracción al espectáculo.

Justo cuando crees que no podría ser peor, el senador se convierte en una caricatura aún más pésima de sí mismo.

La infección se puede prevenir, senador

El martes, cuando era tema de actualidad la noticia de la muerte por COVID de una destacado abogada californiana de 46 años que era antivacunas (estaba en contra de todas las vacunas), Rubio tuiteó esto:

“Tenemos un número récord de casos debido a que la INFECCIÓN por ómicron es prácticamente imposible de prevenir. Pero tenemos pruebas sólidas de que la ENFERMEDAD de ómicron es mucho menos grave”, dijo.

Que la infección por ómicron es “prácticamente imposible de prevenir” es malignamente falso. Tenemos infecciones porque la gente no usa mascarillas correctamente. Y aunque esta nueva variante infecta incluso a los vacunados, los síntomas han sido menos graves, lo que hace que el ridículo argumento de los opositores a la vacunación de que las vacunas no funcionan se desvirtúe.

El ómicron se transmite más fácilmente, lo que lo hace peligroso. Pero Rubio escoge verdades a medias. Hace que la situación parezca desesperada, que no hay nada que hacer. Está difundiendo información peligrosa que podría costarle la vida a los no vacunados, que son más vulnerables a la enfermedad.

“Es hora de volver a la normalidad y aprender a coexistir con un virus endémico, manejando el riesgo y mitigando el daño”, sigue diciendo Rubio, sin molestarse en decirle a la gente que la vacunación y el uso de una máscara son las mejores formas de mitigar el daño.

En cuanto a si el virus se convertiría en un virus endémico, eso está por verse. No sabemos qué pasará dentro de tres meses. Tal vez el coronavirus se convierta en endémico como la gripe, pero los expertos médicos aún no han llegado a esa conclusión.

En cambio, están escudriñando desesperadamente los datos científicos y rogándoles a estados como Florida que sean más transparentes con los suyos porque son vitales para evaluar todo, desde el riesgo y la probabilidad hasta el tratamiento.

“Esto exige un poco de prudencia a la hora de interpretar los datos científicos”, me dice un experto de COVID con sede en Miami. “No sabemos lo que puede ocurrir dentro de tres meses. Cuando se trata de seleccionar datos, el problema es que los datos cambian a diario... La incertidumbre da forma a una nueva ciencia”.

El experto señala los tratamientos monoclonales que el gobernador de Florida Ron DeSantis sigue promoviendo a pesar de que “las pruebas son escasas” no funcionan muy bien.

“El desarrollo más dramático son las vacunas que si funcionan”, dijo. “Sugerir lo contrario es un engaño triste y cruel. Si todo el mundo se hubiera puesto la mascarilla cuando dijimos: ‘Ponte una mascarilla’, si todo el mundo se hubiera vacunado, tendríamos muchos menos muertos”.

Lo que dice Rubio no se fundamenta en buena ciencia y, desde luego, no es una buena política pública.

Pero sigue avergonzándose a sí mismo con ocurrencias como: “Un número récord de pruebas positivas por un dolor de garganta no es una crisis”, minimizando el COVID y menospreciando el sufrimiento de la gente.

No solo el sufrimiento de los infectados, sino el de otros pacientes afectados indirectamente, y repentinamente de nuevo impactados por los cambios en la política de visitas en hospitales, centros de rehabilitación y residencias de ancianos para evitar el contagio. Personas que se sienten solas y aisladas sin familiares a su lado una vez más.

Rubio también hace oídos sordos a los estragos que el ómicron está creando en lugares de trabajo disminuidos, como el gobierno, las escuelas y los servicios de salud, debido a la escasez de personal a causa de la infección y la necesidad de poner en cuarentena a quienes entran en contacto con los infectados por el COVID.

Pero claro para el privilegiado de Rubio no hay crisis en absoluto.

Que le pregunte a los bomberos de Florida que trabajan turnos de 72 horas.

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Aumentan las hospitalizaciones por COVID

Con Florida batiendo récords de infección por COVID con cifras asombrosas, Rubio tuiteó el 3 de enero este monólogo interno, sin puntuación. Mis anotaciones están entre paréntesis.

“No hay una ‘oleada’ hospitalaria de ómicron en la Florida [falso, dice el personal médico que sufre de nuevo el agotamiento de ser proveedores de cuidados de la salud]

“Las personas ingresadas por razones no relacionadas con el COVID se someten a pruebas [cierto; por supuesto que deberían hacerlo; ¿no crees que los trabajadores de la salud merecen saberlo?]

“Si dan positivo, se les cuenta como ‘paciente COVID’ “ [¿y por qué no si lo son?].

“La mayoría de los 5,400 ‘pacientes de COVID’ en #Florida están en el hospital por razones no relacionadas con el COVID” [¿Cuál es el punto?? A lo mejor te rompes un hueso, llegas al hospital con COVID, desarrollas una neumonía por ello y te mueres].

El COVID puede convertirse en la razón más importante por la que estás en el hospital.

Es como si Rubio estuviera tergiversando la información a propósito para confundir e impulsar el argumento republicano de que todo va viento en popa en Florida, que el equipo republicano liderado por DeSantis tiene la pandemia bajo control cuando, en realidad, saben que no es así.

Y nosotros también lo sabemos.

Pero, ¿adivinen quién no lo sabe?

La gente que escucha las tonterías influenciadas por Rubio y DeSantis en la radio cubana de Miami.

La gente que escucha la radio conservadora en la Florida roja.

La gente que no está escuchando ningún medio de comunicación, pero se empapa de las falsedades imperantes.

Si el manejo del COVID en este estado fuera tan fluido como Rubio y DeSantis quieren hacernos creer, ¿por qué el estado oculta información y nos engaña sobre los datos? ¿Por qué el Departamento de Salud no puede mostrar las estadísticas sobre quiénes contraen COVID estando vacunados y quiénes no?

Nadie pide los nombres de pacientes, simplemente números. Esto es particularmente perverso.

La verdad es que un funcionario público del rango de Rubio que difunde información engañosa y falsa nos resta seguridad a todos, no sólo con respecto a COVID, sino a todo.

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