Temporal en España: ríos desbordados, autos apilados y seis muertos por las lluvias

LA NACION

MADRID (AFP).- Casas inundadas. Autos apilados, encimados. Autos chocados al costado de las rutas. Paredes destrozadas. Ambientes embarrados. Agua. Agua por todos lados. Miles de evacuados.

El sureste de España fue golpeado con un temporal de lluvias que provocaron al menos seis muertos y mucho desastre. Ayer los servicios de emergencia anunciaron nuevos desalojos de cientos de personas a causa de las precipitaciones torrenciales.

En el último balance ofrecido por el ministerio del Interior, anterior a estas evacuaciones, el número global de desalojados ascendía a 3500 personas.

Hasta ahora el temporal dejó precipitaciones récord en algunos municipios que provocaron además cortes en carreteras y de líneas ferroviarias e importantes crecidas de ríos en las regiones de Valencia, Murcia y Andalucía.

El presidente de la región de Valencia, Ximo Puig, aseguró ayer desde la zona que "el impacto económico es muy grave" y pidió un "plan Marshall" para paliarlo.

En las imágenes mostradas por la televisión pública se veía a vecinos achicando el agua que había penetrado en sus casas y a militares desalojando en lanchas o helicópteros a personas que habían quedado aisladas.

"Es un espectáculo casi dantesco", dijo a la prensa desde la zona la ministra de Defensa, Margarita Robles, que desplegó 1300 militares en la región que ya fue visitada por el jefe de gobierno Pedro Sánchez. Aunque las lluvias disminuyeron, la ministra recordó que "el riesgo no ha terminado todavía" por los altos caudales del río Segura que podrían llevar a nuevos desbordamientos.

La tormenta se desplazó hacia el centro de la península Ibérica, donde la agencia meteorológica estatal mantiene la alerta en 14 provincias. En la región de Madrid, las precipitaciones causaron importantes inundaciones en Arganda del Rey, un municipio al este de la capital que ya se vio anegado por otra tormenta a finales de agosto.

Hace un año, lluvias e inundaciones similares provocaron 13 muertos en la isla de Mallorca, en el archipiélago de las Baleares.