Las temperaturas en la Tierra siempre han variado, pero la acción humana acelera el cambio climático

La presidenta del gobierno regional madrileño, Isabel Díaz Ayuso, aseguró el 10 de noviembre de 2022 durante la sesión de control a su Ejecutivo que “ha habido siempre cambio climático” y que este fenómeno y las olas de calor no dependen de la Comunidad de Madrid. Sin embargo, esas afirmaciones, replicadas en redes sociales, son engañosas. La actividad humana tiene un impacto directo o indirecto en este proceso, como lo han demostrado décadas de investigación científica. Expertos en clima consultados por la AFP señalaron que el consenso al respecto es unánime y no está sujeto a debate.

“Desde que la Tierra existe, desde el origen, ha habido siempre cambio climático, ha habido ciclos. Nosotros tendremos que poner medidas para paliarlo, pero no pueden seguir contra la evidencia científica única y exclusivamente porque siempre tienen ustedes detrás, en su cabeza, que se llama comunismo (sic)", respondió Díaz Ayuso ante la pregunta de una de las portavoces de Unidad Podemos, Alejandra Jacinto, durante la sesión de control del pasado 10 de noviembre.

En su intervención, Jacinto hizo alusión a los fallecidos por las altas temperaturas registradas en los meses estivales: “¿Sabes cuántos fallecidos hubo en Madrid este verano? 1.317”. A lo que Ayuso replicó: “De la Comunidad de Madrid no depende si hay olas de calor y si hay cambio climático, que quizás ustedes confunden con la emergencia climática para otras cuestiones”.

La dirigente del Partido Popular comparó las emisiones de China con las de España y criticó la propagación “por muchos lugares del mundo” de una “agenda”. Según ella, esta se convierte en una “gran estafa”, porque responde a grupos de presión, compañías e imposiciones de nuevos mercados para que empresas emergentes “se hagan más fuertes a manos de empobrecer cada vez más a más ciudadanos”.

Captura de pantalla de una publicación en Facebook, tomada el 11 de noviembre de 2022

Las explicaciones de Ayuso en la Asamblea de Madrid fueron replicadas en Facebook y Twitter para cuestionar la existencia del cambio climático.

Estas declaraciones, que coinciden con la celebración de la Conferencia anual de la ONU sobre el cambio climático (COP27), fueron criticadas por varios dirigentes políticos. Por ejemplo, la ministra española para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, tuiteó: “Hay quien presume de despreciar ciencia y conocimiento. El desprecio desde las instituciones lo pagamos todos. El cambio climático también se combate en las urnas”.

En respuesta a las críticas, Ayuso se excusó diciendo que sus declaraciones están “sacadas de contexto” y subió su intervención completa a su cuenta en Twitter. No obstante, las afirmaciones de la presidenta madrileña son “engañosas”, de acuerdo con los expertos consultados por AFP Factual.

Cambio climático vs. ciclo naturales de la Tierra

En su discurso Ayuso confunde los ciclos naturales climáticos con el término “cambio climático”, señaló a la AFP José Luis García, responsable del programa de cambio climático de Greenpeace España. La variación del clima a lo largo de la historia de la Tierra es “irrelevante” a los efectos de la humanidad, añadió.

El clima de la Tierra siempre ha variado. El planeta ha sufrido varias épocas glaciales, donde su temperatura media se redujo hasta el punto de producir grandes masas de hielo (glaciares), en latitudes más bajas de lo habitual.

Desde hace 2,6 millones de años, el planeta se encuentra en un ciclo entre eras de hielo, conocido como periodo interglaciar, causado por variaciones periódicas en la órbita de la Tierra que ocurrieron durante decenas de miles de años.

Estas variaciones, que inciden en la manera en que la energía solar se distribuye alrededor del mundo, influyen en el crecimiento o el derretimiento de los casquetes glaciares, en alteraciones en los océanos y en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, uno de los factores que influye más en la temperatura de la Tierra. Sin embargo, este proceso es natural y se desarrolla a una escala temporal mucho mayor que la del cambio climático actual causado por los humanos. Por ello, no es contradictorio hablar de un enfriamiento a escala subgeológica y un calentamiento a escala histórica inmediata.

“Por ‘cambio climático’ se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima”, define el artículo 1 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

“Si el calentamiento continúa sin trabas, el cambio climático resultante en este siglo será extremadamente inusual en términos geológicos”, advirtió ya en 2007 el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), creado en 1988 y que analiza el cambio climático, sus consecuencias y las posibles formas de adaptación en el mundo, analizando los trabajos existentes sobre la materia. En ese informe, ya apuntaba que la principal preocupación es “el aumento de la concentración de dióxido de carbono atmosférico (y otros gases de efecto invernadero), que resulta muy inusual para el Cuaternario”, y que es atribuible a la actividad humana.

“Los cambios climáticos en el pasado eran naturales por su origen (...) mientras que la mayor parte del calentamiento ocurrido en los últimos 50 años es atribuible a actividades humanas”, añadió.

La acción humana sí influye en el calentamiento global

Los expertos consultados por la AFP coincidieron en que los cambios en el clima registrados en las últimas décadas son más intensos que las modificaciones de origen natural que ha vivido la Tierra a lo largo de su existencia.

Jorge B. Guillén, investigador de procesos sedimentarios litorales y oceánicos del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) de Barcelona, aseguró a la AFP que, en efecto, los ciclos climáticos han existido siempre, pero a diferentes frecuencias e intensidades. “En la actualidad estamos en un período interglaciar (cálido), lo que implicaría que la evolución a largo plazo (miles de años) debería ser hacia un período más frío”.

No obstante, “lo que se ha observado durante las últimas décadas es un aumento anormal de las temperaturas cuya causa fundamental son las actividades humanas”, destacó Guillén. Sin un cambio de hábitos, la ciencia predice que este aumento se irá intensificando las próximas décadas, lo que obligará a los humanos a adaptarse a nuevas condiciones.

“Cuanto más pequeño sea este aumento de temperaturas más fácil resultará su adaptación y, afortunadamente, existe la posibilidad de intervenir y minimizar esta subida”, describió el investigador del ICM-CSIC.

Mariano Barriendos, especialista en la evolución del clima a lo largo de la historia, afirmó que “nunca a escala humana se ha vivido un calentamiento tan súbito, y este no responde a ningún ciclo conocido, ya que ha sido la acción humana la que ha contribuido a esa tendencia al alza”.

De acuerdo con el informe climático anual 2021 de la Administración Nacional de los Océanos y de la Atmósfera (NOAA) de Estados Unidos, la temperatura combinada de la superficie terrestre y el océano ha aumentado a una tasa promedio de 0,08 ºC por década desde 1880. Sin embargo, la tasa promedio de aumento desde 1981 ha sido de más del doble: 0,18 ºC. Además, los nueve años entre 2013 y 2021 se situaron entre los 10 años más cálidos desde 1880.

Ayuso acusó de ir “contra la evidencia científica” a quienes consideran que las variaciones climáticas no se explican exclusivamente por factores naturales, sino por la acción humana. Sin embargo, existe un amplio consenso científico sobre la influencia de las actividades humanas en el aumento global de las temperaturas.

Este consenso se evalúa sobre la base de la observación, la investigación y el juicio de la comunidad científica dedicada a esta cuestión.

Así, un estudio de 2013, que analizó 11.944 artículos académicos sobre el calentamiento global realizados entre 1991 y 2011, concluyó que tan solo el 3% de los científicos que habían publicado un estudio sobre dicho tema no estaban de acuerdo con su origen humano, mientras que el 97% sí avalaba esta tesis. Desde entonces, se considera que el consenso científico se sitúa en el 97%. No obstante, un informe de Environmental Research Letters del 2021 lo eleva al 99%.

Expertos consultados en agosto de 2022 por la AFP, afirmaron que “ya no hay debate” al respecto. “Existe un consenso científico del 100% de que los humanos influimos en el clima”, evaluó Xavier Fettweis, climatólogo de la Universidad de Lieja (Bélgica).

“Los cambios climáticos en el pasado eran naturales por su origen (...) mientras que la mayor parte del calentamiento ocurrido en los últimos 50 años es atribuible a actividades humanas”, añadió.

En su último informe, presentado el 4 de abril de 2022, el IPCC asegura que si las emisiones de gases de efecto invernadero no se reducen antes de 2030, el objetivo del Acuerdo sobre el Clima de París de 2015 de mantener 1,5 ºC como límite de aumento de la temperatura media del planeta respecto de la era preindustrial quedará “fuera de alcance”. Superar ese umbral puede comportar la expansión y profundización de efectos nocivos ya existentes como las hambrunas, la disminución de la producción agrícola y de la pesca, más situaciones de calor extremo, inundaciones y sequía.

Para evitar este ascenso de temperaturas, el IPCC plantea medidas como eliminar las subvenciones para energías fósiles, capturar el CO2 y reducir sus emisiones. El texto también especifica que esas medidas son caras, pero serán ampliamente beneficiosas, de acuerdo con climatólogos y ecologistas.

La dirección general de Acción por el Clima de la Comisión Europea advierte que “el cambio climático afecta a todas las regiones del mundo. Los casquetes polares se están fundiendo y el nivel del mar está subiendo”. También detalla que en algunas regiones “los fenómenos meteorológicos extremos y las inundaciones son cada vez más frecuentes”.

Fenómenos extremos cada vez más frecuentes

Las olas de calor, que la presidenta madrileña cita en su discurso, son un fenómeno meteorológico adverso cada vez más habitual en España y que repercute en la salud. Desde principios de 2022, se calcula que en España han muerto más de 4.700 personas por causas relacionadas con el calor, según el sistema de monitorización de la mortalidad diaria por todas las causas (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III. Mientras que en Europa se registra una media de 15 muertes por cada millón de habitantes debido al calor extremo, España duplica esa cifra.

Además, Madrid se encuentra entre las ciudades del mundo con mayor tasa de mortalidad por olas de calor, según el informe del sitio especializado en eventos climáticos Carbon Brief.

Isabel Cacho, catedrática de la Universidad de Barcelona (UB), geóloga y especialista en variabilidad climática natural del planeta, insistió en que “las proyecciones muestran que la situación de calentamiento global hace que la probabilidad de sufrir una ola de calor sea más elevada”.

A diferencia de las palabras de Ayuso, José Luis García recalcó que la Comunidad de Madrid es “responsable de agravar o contener el problema”. La región tiene competencias para aplicar políticas de movilidad, por ejemplo, y reducir el uso de combustibles fósiles. Además, señaló que Madrid “es la región con menor producción de energía y con mayor consumo per cápita” y, por lo tanto, una de las zonas que menos se autoabastece y que más depende de la producción de sus regiones vecinas.