La televisión le era un mundo extraterrestre a Golshifteh Farahani hasta que llegó 'Invasion'

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Golshifteh Farahani no sabía muy bien en qué se estaba metiendo cuando aceptó participar en la nueva serie de ciencia ficción “Invasion”, que se estrena el viernes en Apple TV+.

“No tenía absolutamente ninguna idea. Ni siquiera sabía cuál sería la historia”, dijo en una videollamada reciente. “No sabía nada de los extraterrestres. No sabía nada de nada”.

Interrogar al productor y guionista Simon Kinberg, creador de la serie junto a David Weil, no tranquilizó del todo a Farahani, de 38 años, una actriz nacida en Irán que se trasladó a Francia en 2008 y que es más conocida por sus interpretaciones sutilmente expresivas en decenas de películas internacionales.

“Recuerdo que Simon me dijo que yo tendría que a matar a un alienígena con un machete o algo así”, dijo Farahani sobre su personaje, Aneesha. “Pensé: ‘¿Te estás burlando de mí?’”.

Farahani aún no es un nombre conocido en Estados Unidos, pero su presencia llega mucho más lejos de lo que su currículo independiente podría sugerir. Es el tipo de icono de estilo global que se sienta en primera fila en la Semana de la Moda de París y modela joyas de Cartier. Tiene casi doce millones de seguidores en Instagram. Sin embargo, algo que Farahani no había hecho era un programa de televisión (además de un papel de voz en off).

“Yo era uno de esos dinosaurios tan fieles a las películas y al cine”, comentó. “Nunca me tomé en serio ninguna propuesta porque era un poco como si quisiera mantener vivo el cine”.

Y así aceptó participar, y aprendió sobre la marcha.

Golshifteh Farahani posa para un retrato en Ibiza, España, el martes 12 de octubre de 2021. (Sofía Gómez Fonzo/The New York Times)
Golshifteh Farahani posa para un retrato en Ibiza, España, el martes 12 de octubre de 2021. (Sofía Gómez Fonzo/The New York Times)

Para Kinberg, que la eligió primero —antes incluso que al veterano de “Parque Jurásico” Sam Neill—, Farahani marca el tono de la serie, que se inspira en “La guerra de los mundos” y se desarrolla en varios países.

“Es una serie de invasión alienígena, pero en realidad se trata de los matices y la vulnerabilidad y la humanidad de los personajes”, dijo por teléfono. “Y eso es algo que ella sabe interpretar, no importa dónde lo haga”.

Farahani, que es refrescantemente cándida y desenvuelta en la conversación, habló a principios de este mes desde España, donde estaba de vacaciones con sus padres (a los que acababa de traer en avión desde Irán). Después de ese descanso, tenía previsto volver a compaginar el arte con las balas, rodando una película de Arnaud Desplechin con Marion Cotillard, seguida de una secuela de “Extraction”. A continuación fragmentos editados de la conversación.

P: Al principio, la historia de Aneesha es casi como un drama íntimo y aislado dentro de una gran película de acción. ¿Es así como lo abordaste?

R: Me sentí muy orgullosa de la forma en que se interioriza la historia de Aneesha. Tengo una debilidad cuando se trata del cine independiente: siempre que hay un pequeño drama, me atrae mucho. Y nuestra historia era un poco así. Estoy muy orgullosa de este proyecto porque no es solo una superproducción; hay algo más. Esta serie ha sido la experiencia más extraordinaria de toda mi vida.

P: Una de las primeras cosas que vemos es que Aneesha descubre que su marido la engaña, y esas escenas en su mayoría son no verbales. Leemos todo en su cara. ¿Cómo fue interpretarlas?

R: Estoy rodeada de mujeres como Aneesha que —por comodidad, no por necesidad— eligieron ser amas de casa, madres. Yo había estado observando, así que lo sabía muy bien: cómo quieres agradar, cómo quieres que los niños sean increíbles. Y luego, por supuesto, todo acaba siendo [grosería] al final del día. Así que lo sentía en mis huesos.

Es curioso, solo hay un tipo de mujeres que envidio: las que simplemente encuentran un marido y en una noche lo tienen todo. A veces me gustaría que un hombre me comprara una casa y un auto. He construido mi vida desde cero, así que envidio eso. Y, por supuesto, mis amigos dicen: “Ay, tú no puedes ser así”. Pero yo soy la que tenía 14 años y trabajaba hasta el cansancio.

P: ¿Hubo algún reto en particular que se presentó con el cambio a la televisión?

R: Fueron muchas cosas. Pensaba: “Apple va a ser mi dueño durante los próximos Dios sabe cuántos años”. También fueron cosas prácticas, como el hecho de que no teníamos todos los guiones: solo empezamos con los dos primeros y no teníamos el resto de los episodios. No podía imaginar cómo podían empezar un proyecto sin tener el guion completo. Tuvieron que calmarme de verdad porque pensaba: “Es una locura lo que me están pidiendo que haga”.

P: ¿Cómo fue trabajar con diferentes guionistas y directores, una de las grandes diferencias entre la televisión y el cine?

R: He aprendido a ser fiel a mis directores, así que cambiar de director para mí fue como cambiar de marido. Fue realmente como si estuvieras casada con alguien y luego te dijera que te fueras a la cama con otro hombre y pensaras: “Me siento un poco incómoda haciendo eso”.

P: Tienes casi doce millones de seguidores en Instagram. ¿Cómo gestionas esa parte de tu vida?

R: Para ser sincera, no tengo ni idea. Comencé a usar Instagram muy tarde, relativamente, y me costó un tiempo sentirlo porque lo hago todo de forma muy intuitiva. Creo que la verdad y ser sincera es la clave.

Mi Instagram es algo muy complicado porque tengo muchos seguidores persas y muchos seguidores internacionales. Con la gente que está exiliada, es como si estuviéramos atrapados en el limbo: no soy de Francia, pero estoy fuera de Irán desde hace más de trece años. Así que tienes que crear un continente propio, y tienes reglas propias, y te conviertes en alguien única de alguna manera. En mi carrera no he hecho solo superproducciones o solo cine independiente; siempre he estado navegando entre mundos y no me he ceñido a un solo género.

P: Excepto las comedias, que no has hecho realmente aparte de la película francesa “Christmas & Co.”.

R: ¡Soy muy chistosa! [Risas.] Por mucho que tenga tragedia y drama en mí, también tengo algo de payasa. He hecho películas en las que estoy en situaciones graciosas, pero me encantaría hacer algo en lo que realmente sea graciosa, porque lo soy. La primera persona que me dijo eso fue Ridley Scott, cuando estaba haciendo “Body of Lies”. Me dijo: “La cima de tus cualidades como actor es una comedia”. Así que, sí, espero que algún día suceda.

© 2021 The New York Times Company

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