Las teleconferencias exponen las diferencias internas de Pro en Córdoba

Gabriela Origlia

CÓRDOBA.- El Pro Córdoba lleva tiempo con dos sectores claramente divididos. Por un lado, el que comanda el presidente del partido, Darío Capitani, alineado con los referentes nacionales Rogelio Frigerio y Emilio Monzó y, por el otro, el que lideran los diputados nacionales Héctor Baldassi y Soher El Sukaria, más identificados con el "purismo" nacional que se identifica con Patricia Bullrich. Esa división se traduce en una suerte de competencia por organizar teleconferencias, en las que todos hablan de "unidad", pero se hacen por separado.

La diferencia entre ambas líneas -que estuvieron juntas en el inicio del Pro en Córdoba- pasa por cuánto ceder en alianzas con otros sectores, en especial con el peronismo no kirchnerista. Por supuesto, hay influencia de la estrategia nacional en ese sentido.

Ayer fue el turno del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien aseguró que los dirigentes de cada distrito tienen "la enorme responsabilidad de consolidar la unidad, porque si no hay unidad no hay nada". La organización estuvo a cargo de El Sukaria, también presidenta de Pro Capital, y al encuentro por Zoom asistieron 280 dirigentes.

"Tenemos que entender que la heterogeneidad amplía la base. Partiendo de la base de valores en común, tenemos que tener la capacidad de administrar las diferencias y comprenderlas", sostuvo Larreta en tono conciliador, y afirmó que "pasaron seis meses y siempre que el peronismo fue gobierno, la oposición se dividió. Hasta hoy tenemos que estar orgullosos".

"En este escenario de crisis debemos trabajar en conjunto 100% con el gobierno nacional y la provincia de Buenos Aires, la gestión no hay que enmarcarla en este escenario de crisis sanitaria. No es el momento de marcar diferencias ni hablar de grieta en este escenario. En los temas que hay que marcar diferencias lo hacemos, pero no es este", apuntó el jefe de gobierno porteño.

La semana pasada, el Pro provincial convocó a Frigerio y Monzó (reunieron a mil dirigentes), quienes insistieron en la necesidad de buscar equilibrios en Juntos por el Cambio, ser amplios y tolerantes y sumar dirigentes que piensen parecido, aunque no igual. Ese mismo día, media hora antes, el otro ala del partido tuvo a Bullrich.

Antes, María Eugenia Vidal disertó online ante 800 dirigentes cordobeses. Dijo: "Somos distintos (al kirchnerismo). Acompañamos (al Gobierno) cuando hace falta, y levantamos la voz cuando creemos que es necesario".

El Zukaría explicó a LA NACION que continuarán con estas charlas porque es la forma de "mantener un contacto activo con la gente que, en muchos casos, está alarmada por algunas acciones del Gobierno. Queremos escuchar y tener la mirada de dirigentes políticos, sociales y sectoriales y, a la vez, estar cerca de nuestro electorado que en Córdoba es más grande que el 41% sea porque confía en [Mauricio] Macri o es anti K".

Por supuesto, Macri está invitado desde el inicio a dar una conferencia, pero "por ahora su decisión es mantener el perfil bajo y compartimos su estrategia", reveló El Zukaria.

Aunque todos los referentes nacionales hablaron de "unidad", sus pares cordobeses aseguran que la línea de Monzó juega "siempre al límite; dispuesto a negociar con el peronismo" y eso genera "tensión". Aunque elogian la tarea que tuvo en el Congreso, admiten que siempre "hubo una tendencia a compartir con el peronismo".

En el sector de la Capital señalan que la "reacción" de Monzó ante la teleconferencia de Vidal fue organizar otra con el ala provincial. La interpretación es que el dirigente busca un plafón nacional para disputar la provincia de Buenos Aires.