Chiqui relata en 'Sálvame' que sus ex suegros le hacen la vida imposible

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Almudena Martínez, popularmente conocida como Chiqui, está atravesando malos momentos tras su separación de Borja Navarro después de una década de historia de amor. Y es que desde que la tercera finalista de Gran Hermano 10 se divorció los padres de su exmarido no entran a su casa, pero le ponen las cosas difíciles. Si bien la murciana ha contado en Sálvame que la relación con los abuelos paternos de sus dos niñas siempre ha sido mala, ahora denuncia insultos y agresiones.

©Twitter (@salvameoficial)
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Chiqui anunciaba hace un año que había decidido poner fin a la relación que mantenía con el padre de sus hijas. Ahora la ex gran hermana ha decidido acudir a Sálvame para compartir el infierno que está viviendo por culpa de los abuelos paternos de sus niñas Alma y Bella.

Si echamos la vista atrás hay que recordar que el 3 de enero ya comentó que la relación con ellos era muy complicada ya que se enteraron de su segundo embarazo por la televisión cuando estaba en el quinto mes de gestación y ni siquiera acudieron a su boda. Vamos que las tensiones existen desde hace tiempo, pero en la actualidad la protagonista se siente especialmente agobiada y presionada porque los padres de su exmarido no le dejan tranquila y boicotean su vida (buscando el conflicto constante según ella).

Chiqui ha acudido al plató de Sálvame anímicamente hundida y con su paciente al límite. Si bien la protagonista ha relatado que sus exsuegros no entran en su casa porque no les deja, ha contado que sí que recibe insultos de todo tipo, palabras que no deberían escuchar las menores que tiene a su cargo y por ello ha tomado medidas legales y ha denunciado.

“Hubo un problema que esta señora un día que fue a recoger a mis hijas, que el motivo de ir a mi casa es éste, se pensaba que era Kung Fu Panda y rompió la puerta. Esto lo peor de todo es que lo hacen enfrente de las niñas”, ha narrado a Jorge Javier Vázquez en el programa de las tardes de Telecinco.

Asimismo ha contado que le han llegado a pedir el pasaporte y el DNI: Me han llegado hasta a pedir documentos que no sé para qué. Yo tenía que darle mi pasaporte o mi carnet de identidad. Yo se lo digo todo a mis abogados y la verdad es que alucinan porque además también hay que llegar a un punto en común desde el mes de junio para depositar a las niñas y hasta hoy, que es muy fuerte, les he dado doce punto diferentes y no se ha llegado a un punto”, se ha quejado diciendo que pedirle documentos es de lo peor que le han hecho “como si yo me fuera a ir del país. Yo lo primero es que no soy una delincuente, que quede claro señores de España”.

Y es que la ex concursante de Gran Hermano ha contado que aunque la relación con su expareja es nula, tiene que ver a la que fuera su familia política por temas relacionados con las dos pequeñas. Eso sí, parece que no está dispuesta a dejar que le traten así durante más tiempo. “Muchas veces me muerdo más de cien veces la lengua por no tener enfrentamientos enfrente de mis hijas”, ha dicho recalcando que sus ex suegros le dicen “cosas muy feas que no deberían escuchar unas menores. Una porque tiene dos años, y es muy chiquitita y aún dentro de lo que cabe no se entera”.

En definitiva que Chiqui y Borja, lejos de entenderse, están en su peor momento y entre tanta tensión acaban de aparecer dos nuevos protagonistas.

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Imagen: ©Twitter (@salvameoficial)