La tecnología que se arregló en 2020 y la que aún necesita solucionarse

Brian X. Chen
·8  min de lectura
Desde las aplicaciones de videoconferencia hasta las aplicaciones para hacer ejercicio, lo mejor de la tecnología nos ayudó a soportar un año difícil. Pero también hubo puntos bajos. (Glenn Harvey/The New York Times)
Desde las aplicaciones de videoconferencia hasta las aplicaciones para hacer ejercicio, lo mejor de la tecnología nos ayudó a soportar un año difícil. Pero también hubo puntos bajos. (Glenn Harvey/The New York Times)
Desde las aplicaciones de videoconferencia hasta las aplicaciones para hacer ejercicio, lo mejor de la tecnología nos ayudó a soportar un año difícil. Pero también hubo puntos bajos. (Glenn Harvey/The New York Times)
Desde las aplicaciones de videoconferencia hasta las aplicaciones para hacer ejercicio, lo mejor de la tecnología nos ayudó a soportar un año difícil. Pero también hubo puntos bajos. (Glenn Harvey/The New York Times)

Dicho de manera sutil, el año 2020 fue difícil. Más que nunca, este año recurrimos a nuestra tecnología personal para darnos un respiro, mantenernos sanos y seguir conectados con la gente que nos importa.

Las aplicaciones de videochat, como Webex y Google Meet, se convirtieron en herramientas de trabajo cruciales. Después de que los gimnasios cerraron, las aplicaciones de entrenamiento virtual como Peloton se transformaron en productos imprescindibles. Las bicicletas eléctricas y los monopatines, que alguna vez fueron una fuente de frustración, tuvieron su momento cuando la gente buscó alternativas al transporte público y a los servicios de transporte privado.

Sin embargo, hubo mucha tecnología que nos defraudó.

Algunos de los dispositivos de Amazon, como las cámaras de vigilancia Ring, resultaron más espeluznantes que útiles. Las aplicaciones de entrega con márgenes de beneficio ocultos continuaron aumentando los precios de los pedidos para llevar. Un nuevo tipo de celular con pantalla plegable no fue más que un truco. Y, al menos por ahora, lo mismo ha sucedido con el 5G, la tecnología celular de última generación que no está a la altura de su fama, basada en sus velocidades increíblemente rápidas.

En los últimos años, he revisado la tecnología que ha mejorado enormemente y la que todavía necesita soluciones. A continuación, te presentamos los altibajos de 2020.

La tecnología que fue arreglada

Las aplicaciones de videoChat

“¿Ya me escuchas?”.

Antes de la pandemia, muchos de nosotros odiábamos hacer reuniones por videollamada. La calidad del video y el audio a menudo era defectuosa y tenía retrasos, y mucha gente no sabía silenciar sus micrófonos cuando no estaban hablando.

Luego, en las primeras etapas de la pandemia, Zoom apareció en primera plana, por razones buenas y malas. Cientos de millones de nosotros, desesperados por mantenernos en contacto con amigos y colegas, nos inscribimos al servicio de videoconferencia para virtualizar nuestras reuniones de oficina, aulas, de cocteles y sesiones de yoga. Pero a medida que Zoom aumentó su popularidad, notamos muchas brechas en la seguridad, que permitían a los bromistas practicar el llamado “Zoombomb”, es decir, obtener acceso no autorizado a las sesiones de video de la gente, entre otras fallas.

Había un resquicio de esperanza en los fracasos de Zoom: creó la necesidad de alternativas más sólidas.

Durante el último año, muchas aplicaciones de videoconferencia han mejorado significativamente. Google hizo importantes mejoras en Meet, que permite realizar videochats con cientos de participantes; Microsoft y Cisco también están revisando sus productos de videochat, Teams y Webex. Zoom, que sigue siendo objeto de escrutinio, ha solucionado algunos de sus problemas de seguridad.

A este ritmo, es probable que muchos de nosotros sigamos utilizando las videollamadas para muchas de nuestras tareas, incluso después de que la vida vuelva a la normalidad.

Tecnología para hacer ejercicio

Aunque dispositivos ponibles como Fitbits y Apple Watch han sido populares durante años, muchas de sus aplicaciones son todavía incipientes. Contar los pasos se vuelve tedioso. El seguimiento del sueño con tecnología ponible es inexacto, y los datos pueden aumentar tu ansiedad y mantenerte despierto por la noche. Tampoco está claro si será útil la función de monitoreo de oxígeno en la sangre del nuevo Apple Watch.

Pero ahora que los gimnasios están cerrados, nos vimos forzados a encontrar maneras de mantenernos en forma en casa.

Peloton, una marca conocida por sus bicicletas de ejercicio y caminadoras costosas, se volvió la compañía que disfrutó de la atención comercial generalizada. Sus videos de entrenamiento guiados, que no requieren los aparatos de Peloton, están tan bien producidos que son un sólido sustituto de un entrenador real. Apple lanzó este mes una aplicación rival: Fitness+, un servicio de suscripción exclusivo para los propietarios de Apple Watch, con videos de tan alta calidad como los de Peloton.

Este año marcó un punto de inflexión para la tecnología de la salud: estamos teniendo acceso a productos que realmente pueden hacernos más saludables. Eso no es un truco.

Monopatines eléctricos

Antes de 2020, los monopatines eléctricos a menudo provocaban animosidad. Compañías tecnológicas como Bird inundaron las calles de la ciudad con monopatines electrónicos que la gente podía alquilar a través de aplicaciones. Pero las ciudades no estaban preparadas con regulaciones para los vehículos de dos ruedas. Como resultado, mucha gente los usaba y estacionaba ilegalmente en las aceras, lo cual ponía en peligro a los peatones y a las personas con discapacidades.

Este año, las cosas cambiaron. En algunos estados, como California y Nueva York, se han establecido regulaciones para que los monopatines sean seguros de conducir. Y después de que los funcionarios de gobierno desalentaron a los viajeros de tomar el transporte público para ir al trabajo en los primeros días de la pandemia, las bicicletas eléctricas y los monopatines encontraron su momento. Muchos de nosotros hemos descubierto que es un placer conducir vehículos eléctricos de dos ruedas y que además son amigables con el medio ambiente. Lo más importante es que mantienen a la gente alejada de los autos.

La única desventaja es que las bicicletas eléctricas de alta calidad han tenido tanta demanda que tenías suerte si podías encontrar una disponible.

La tecnología que necesitaba soluciones

Los dispositivos perturbadores de Amazon

Uno pensaría que un dron con inteligencia artificial que vuela alrededor de tu casa para grabar video es algo salido de una película de ciencia ficción orwelliana. Pero Amazon lo introdujo como un producto real, lo que dice mucho sobre su filosofía de producto. La tecnología no es necesariamente mala en lo que hace, pero carece de empatía.

No se espera que el dron sea lanzado sino hasta 2021, pero podemos ver el factor espeluznante de algunos de los aparatos de Amazon este año. El más famoso es Ring, la compañía propiedad de Amazon que fabrica cámaras de vigilancia, incluyendo timbres conectados a Internet, fue objeto de varios escándalos, incluyendo uno que involucró a cuatro empleados que miraron videos de los clientes de manera inapropiada.

Más recientemente, Amazon lanzó Halo, su brazalete de seguimiento de aptitud física, que llevó lo espeluznante a un nuevo nivel. Tiene un pequeño micrófono que escucha tus conversaciones para decirte cómo les suena tu estado de ánimo a otras personas. (A mí, Halo me informó que estaba disgustado e irritado cuando hablé con mi esposa acerca de lo mala que era la idea del producto). También tiene una aplicación que toma fotos de tu cuerpo semidesnudo con el fin de medir la grasa corporal, lo que me pareció una herramienta de motivación muy negativa para estar más en forma.

Amazon lo ha hecho mejor antes. Su Kindle sigue siendo el producto más placentero para leer libros digitales. Esperemos que sus nuevos aparatos sean parte de un experimento temporal, no una tendencia duradera.

Aplicaciones de entregas

Por un lado, las aplicaciones de entregas como Uber Eats, DoorDash y Postmates son convenientes de usar, y dependimos mucho de ellas este año. Por otro lado, muchas de las aplicaciones nos sorprenden con cargos de servicio ocultos.

En un análisis de este año, descubrí que la mayoría de las aplicaciones de entrega trataron de ocultar los márgenes de ganancia al incluir sus tarifas de servicio e impuestos en una sola línea. Los precios de muchos artículos del menú también se inflaron dentro de las aplicaciones en comparación con los precios del restaurante. En el ejemplo más atroz, descubrí que el precio para ordenar dos sándwiches de Subway de Uber Eats era de 25,25 dólares, un 91 por ciento más alto de lo que se pagaría en el restaurante.

Al final, es mejor pedir comida para llevar a la antigua: tomar el teléfono y llamar al restaurante directamente.

Teléfonos plegables

Este año, fabricantes de teléfonos como Samsung, Motorola y Huawei promovieron celulares plegables que pueden ser doblados o desplegados para disminuir o aumentar el tamaño de su pantalla.

Para tener esa ventaja, debes enfrentar estas desventajas: los dispositivos cuestan más de 1300 dólares, la tecnología de la pantalla es frágil y las bisagras utilizadas para el plegado acabarán rompiéndose. Con el tiempo, los teléfonos plegables también se vuelven tediosos de usar: antes de poder utilizar el teléfono, tienes que desplegarlo y escanear tu huella digital o tu cara.

Los plegables son una reinvención de una vieja idea. Funcionan como los teléfonos plegables de la década de 1990 y principios de la década de 1980. Pero, ¿alguien ha pedido que los celulares plegables regresen? Sería difícil pensar en alguien que los desee.

La tecnología 5G

¿Has oído que la tecnología 5G es superrápida? Probablemente, porque las compañías telefónicas han gastado millones de dólares en la comercialización de la tecnología inalámbrica de última generación.

Desafortunadamente, la realidad de la tecnología 5G es más complicada. Esta puede ser más rápida que su predecesora, la 4G, pero con muchas salvedades.

Hay dos versiones principales de 5G: una extremadamente rápida, lo suficiente para descargar una película en unos pocos segundos, y otra que es solo gradualmente más rápida que la 4G.

Durante los últimos dos años, compañías telefónicas como AT&T y Verizon se han jactado de las velocidades ultrarrápidas. Pero han sido menos transparentes en cuanto a las limitaciones técnicas. La versión rápida de la tecnología 5G recorre distancias cortas y tiene problemas para penetrar paredes. Así que en el futuro previsible, solo conseguiremos esa conexión en áreas exteriores como parques, no dentro de nuestras oficinas o casas.

Por ahora, la versión menos emocionante de la tecnología 5G es la que tendremos en la mayor parte del país, y es inconsistente. En mis pruebas, la tecnología 5G fue dos veces más rápida que la 4G en el mejor de los casos. Más a menudo, la 5G era tan rápida como la 4G, y a veces incluso era más lenta.

Las nuevas tecnologías celulares siempre tardan en madurar, pero los proveedores de servicios han hecho promesas exageradas de lo que la tecnología ofrecerá hoy. Esperemos que mejore en 2021.

This article originally appeared in The New York Times.

© 2020 The New York Times Company