Teatro en Buenos Aires: balance del primer fin de semana y los títulos que se suman estos días

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Los Pipis, Federico Lehmann y  Matías Milanese, esta vez ocuparán distintos lugares del Cultural San Martín como parte de un festival que a lo largo de estos tiempos pandémicos ha tenido varias versiones en salas de teatros, en pantallas diversas, hasta en la terraza de una casa
Ananda Li Bredice

Hace una semana se produjo la segunda reapertura de teatros porteños en estos tiempos pandémicos. Fueron doce títulos, todas reposiciones, que tuvieron lugar en algunos teatros comerciales (la escena alternativa se mantuvo sin actividad) y un título en el Teatro San Martín. Según las cifras de Aadet, la entidad que nuclea dueños de salas y productores teatrales y musicales comerciales, la cantidad de público de regreso del público triplicó al primer fin de semana noviembre pasado. En aquella postal de noviembre, apenas fueron dos títulos (El acompañamiento, con Luis Brandoni, y Un estreno, un velatorio, de Flavio Mendoza).

Esta vez, fueron una decena de obras contando todos los circuitos con salas con un aforo máximo del 30% (desde ayer, el Gobierno porteño llevó la capacidad de sala al 50%). Claro que, en los teatros de Aadet, el promedio de venta de entradas rondó el 18% en relación con la capacidad de las salas (”el aforo real lo determina el púbico” suele decir Carlos Rottemberg, presidente de la cámara que reúne a las salas comerciales).

Soledad Silveyra, Verónica Llinás y el director Manuel González Gil podrán estrenar Dos locas de remata, la obra que iba a debutar hace dos meses el mismo fin de semana que se decretó el nuevo confinamiento
Gabriel Machado


Soledad Silveyra, Verónica Llinás y el director Manuel González Gil podrán estrenar Dos locas de remata, la obra que iba a debutar hace dos meses el mismo fin de semana que se decretó el nuevo confinamiento (Gabriel Machado/)

En este contexto, esta semana se producirá el primer estreno de la escena comercial con el debut, postergado por el último confinamiento, de Dos locas de remate, con Soledad Silveyra y Verónica Llinás, en el Astral, dirigidas por Manuel González Gil. “El jueves teníamos la función para el Club la nacion, y tuvimos que suspenderla. Veníamos trabajando al palo y, de repente, parar. ¡Ufff... fue terrible! No tenía energía para nada... pero hay que seguir, hay que ponerle buena onda”, reconocía Silveyra cuando toda la actividad teatral porteña tuvo que entrar nuevamente en modo “recalculando”. En El Picadero, el sábado debutan con un show íntimo Susana Rinaldi y Ligia Piro.

A pocas cuadras de allí, en el Cultural San Martín, tendrá lugar una nueva edición de un encuentro escénico/musical que tuvo infinidad de versiones en estos tiempos pandémicos. En vivo, desde el canal de YouTube del Cultural Los Pipis –la dupla pop integrada por Matías Milanese y Federico Lehmann–, harán otra página del Pipipalooza, festival de lecturas performáticas que ya tiene algo de clásico del circuito alternativo,

“Lo que vamos a hacer el sábado es una especie de celebración del on line por habernos permitido sobrevivir, por habernos hecho manejar la ansiedad y la angustia de no poder hacer funciones con público en vivo. Será algo parecido a lo que hicimos el año pasado, pero tendrá algo de modo híbrido en lo que no queda claro si hay público presencial, o no; o si es en vivo, o no”, apunta Milanese a LA NACION.

En esta mezcla, a las 18, asomándose a las pantallas se podrá ver esta propuesta en la que conviven escenas en tiempo real frente a un supuesto público con algunas pregrabadas en medio de un tránsito que promete recorrer la línea de lo difuso. Luego, ese material quedará disponible en la página del Cultural. “Como gay de 25 años, soy fana de Lady Gaga. Decididamente, la estética de Los Pipis oscila entre el pop, lo queer y lo solemne. Es tomar todo lo que se puede hasta volverlo brillante. Un combo que incluye mucho graffiti y mucho rosa maricón, así como el hecho de protestar dándonos un beso. Siempre en las escuelas de actuación nos inculcaron la idea del sufrimiento, pero para nosotros lo fundamental es divertirnos, ser felices, trabajar. Lo importante es lo que te hagamos sentir y, en este caso, jugando a pleno con las reglas de lo audiovisual”, agrega el actor, director que –junto a Federico Lehmann, Glikman, Nico Colfer, Valentina Brishantina, Gorda Insurrecta, Cami Marino Alfonsín y Federico Pezet– apuestan a apropiarse de parte de ese icónico edificio diseñado por Mario Roberto Álvarez.

La nueva edición del Pipipalooza empezará en butacas de la sala AB, se desplazará a diversos lugares del enorme hall de la sala como a sus escalares de ingreso. Otra acción tendrá lugar en un baño del primer subsuelo, en uno de los ascensores para terminar en la plaza seca del San Martín con una cámara que recorra la arquitectura de la fachada del Cultural y de salir hacia el entorno urbano en el contexto en el cual la actividad teatral y su público vuelven a entrar en diálogo directo. Cuando los agarró la pandemia, Milanese y Lehmann estaban haciendo funciones en Timbre 4 y en Fundación Cazadores, sitio que se ha vuelto clave en el mapa de la escena experimental porteña. Pero vino la cuarentena, y todos a casa. Pensaron que todo duraría unos 15 días, pero no. Entonces, lo que venían haciendo en bares gays o en Timbre 4 lo llevaron a la pantalla. Hicieron como 40 funciones del festival que contaron con las presencias de Santiago Loza, Andrea Garrote, Mariana Enríquez, Alejandro Tantanian, María Onetto, Esteban Meloni, Martin Slipak, Gustavo Tarrio y siguen los nombres.

Montaron también una serie, Perritos de porcelana, que fueron tres episodios en los que se mechaba algo de los presencial (de hecho, una de las acciones fue en la terraza de la casa de Maruja Bustamante). Cuando volvió el público a las salas hicieron funciones, a la vieja y entrañable usanza, en el Cultural San Martín y en la Fundación Cazadores. Pero vino la restricción, nuevamente. Esa que duró 63 días y que acaba de terminar. En este lapso se compraron una cámara, armaron una productora y armaron una serie que llaman Pipivisión. Cada capítulo lo suben a una cuenta propia de YouTube. También se contagiaron covid, pero eso es otra historia En la próxima entrega de Pipivisión el invitado será Esteban Lamothe cuya presencia les permitirá reflexionar sobre la masculinidad. Pero, para eso falta.

"En las escuelas de actuación nos inculcaron la idea del sufrimiento, pero para nosotros lo fundamental es divertirnos, ser felices, trabajar", apunta Matías Milanese, uno de Los Pipis
Ananda Li Bredice


"En las escuelas de actuación nos inculcaron la idea del sufrimiento, pero para nosotros lo fundamental es divertirnos, ser felices, trabajar", apunta Matías Milanese, uno de Los Pipis (Ananda Li Bredice/)

Por ahora, la pareja de artistas, los que crearon su propia productora, los que se compraron una cámara, los fanáticos de Lady Gaga están afilando los detalles de esta nueva edición del Pipipalooza hasta que vuelvan a toparse con el público cara a cara (la misma ilusión que atraviesa a artistas de la escena, gestores y dueños de sala en estos tiempos sumamente complejos).

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