Taxistas retiran bloqueo en Paseo de la Reforma

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 7 (EL UNIVERSAL).- Cientos de taxistas que se mantenían en Paseo de la Reforma de la Ciudad de México causando caos vehicular en la megalópolis para exigir el retiro de aplicaciones de transporte como Uber y Didi, desbloquearon poco a poco la importante vialidad tras alcanzar acuerdos con las autoridades.

Los taxistas reclaman que los automóviles particulares que utilizan aplicaciones como Uber operan de manera ilegal y no requieren pagar una concesión para prestar el servicio de transporte de pasajeros como ocurre con los taxis normales.

Tras más de cuatro horas de negociaciones en la Secretaría de Gobernación, los líderes de taxistas alcanzaron un acuerdo de principio en el que ellos se comprometen a cesar sus protestas y el gobierno a revisar la legalidad del servicio de transporte o a crear un marco legal adecuado.

Los taxistas mexicanos se comprometieron el lunes a mejorar y modernizar su servicio y las autoridades a revisar las condiciones en las que operan las empresas que utilizan aplicaciones.

Ricardo Peralta, subsecretario de Gobernación, y Ángel Morales, representante del Movimiento Nacional Taxista, informaron en conferencia de prensa de los acuerdos que incluyen que el ejecutivo federal consulte con expertos la legalidad o no de las plataformas y que los taxistas tradicionales se incorporen a las nuevas tecnologías y no vuelvan a bloquear las vialidades.

Morales ofreció una disculpa a la ciudadanía por los problemas de movilidad provocados, dijo que los taxistas cumplirían su parte y que confiaba en que el gobierno lo hiciera también. Explicó que "la desesperación nos nubló el pensamiento" porque aunque su colectivo llevaba tres meses negociando, no habían conseguido nada hasta ahora.

"Los taxistas no están contra la modernización ni la competencia", indicó, pero si ésta es honesta. "Reconocemos que el servicio que estamos dando no es el que la ciudadanía se merece", agregó, pero lo justificó en que sus tarifas llevan ocho años sin ajustarse.

La principal exigencia del gremio, que insiste en que las empresas que usan aplicaciones dan un servicio "ilegal", es que se exijan los mismos requisitos a todos los conductores porque los de las plataformas digitales, por ejemplo, funcionan con placas de particulares que no tienen que pagar determinadas tasas.

"Queremos que se cumpla la ley, no estamos en contra de nadie, así como nos obligan a pagar impuestos, a pasar exámenes; que hagan lo mismo con las aplicaciones", se quejó Eduardo Elizalde, de 60 años y 40 como taxista en Iztapalapa, el barrio más poblado de la capital.