La tarea de gobernar un ‘narcoestado’; una entrevista con Rubén Rocha Moya, mandatario de Sinaloa

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En los últimos años, en Culiacán impera una extraña quietud. Se trata de ‘la pax narca’ o ‘la paz de los sepulcros’. Una forma de ceder ante el crimen organizado sin la nula aplicación del poder del Estado; un ‘pacto no escrito’ entre el gobierno y los barones de la droga, que termina por subcontratar el destino de los ciudadanos a las dinámicas y los intereses criminales de “Los Chapitos”, “Los Ninis”, “Los Minions”, “Los Ántrax”, “Los Mayitos”, “Los Guanitos” y demás grupos y células, todas pertenecientes al Cártel de Sinaloa y sus principales líderes. Independent en Español conversó con Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, para desvelar algunas claves de la inseguridad en la entidad que es considerada por especialistas como un ‘narcoestado’.