Tandil: gastronómicos apostaron a la rebeldía, atendieron en los salones y fuera del horario permitido

·5  min de lectura
Inspectores llegaron a uno de los locales gastronómicos
Inspectores llegaron a uno de los locales gastronómicos

TANDIL.- No aguantaban más. Atados de pies y manos, primero, por el confinamiento y más reciente por el descenso del distrito a fase 2, condenados durante las últimas semanas a sobrevivir casi a exclusiva fuerza de delivery, parte de la gastronomía de esta ciudad bonaerense decidió abrir sus salones y atender a sus clientes puertas adentro, arriesgada medida que definen de “pura supervivencia”.

Distrito turístico por excelencia, entre otros golpes se perdieron en abril la oportunidad siempre generosa que estas sierras tiene con los feriados de Semana Santa y también vieron correr frente a sus narices el fin de semana extralargo del 25 de Mayo, para el cual hoteles y complejos de alojamiento tenían reservas al límite de la ocupación plena cuando el gobierno nacional decidió aplicar restricciones máximas para la circulación entre distritos.

Covid: la Ciudad y la Provincia quedaron a un paso de suavizar las restricciones

Este gesto de rebeldía que se cocinó desde comienzos de la semana pasada se cristalizó a partir de las primeras horas de este miércoles, cuando bares y confiterías primero, algunos restaurantes y cervecerías algo más tarde, se animaron a enfrentar las normas vigentes que les impedían habilitar la atención de público en salón.

Avanzaron por un camino que, a poco menos de 200 kilómetros de distancia, habían abierto y transitan sus pares marplatenses, que desde hace más de diez días sirven a su clientela, tanto al aire libre como en espacios cubiertos, en este último caso con el debido aforo fijado por protocolos.

La experiencia tandilense dejó una de cal y una de arena. La buena fue que el público respondió y se volvió a ver gente que pudo retomar la rutina del café puertas adentro del bar. O un almuerzo al abrigo del salón en días muy fríos. La mala es que el municipio no dejó pasar este desafío: inspectores recorrieron los establecimientos, labraron actas de constatación. Después de las 20, horario límite permitido, llegaron algunas infracciones.

Descargo o sanción

“Se relevaron unos 20 comercios del rubro gastronómico que no estaban cumpliendo con las restricciones vigentes”, explicaron a LA NACION desde las cercanías del despacho del intendente Miguel Lunghi. Los cuatro infraccionados a última hora deberán hacer su descargo o resignarse a la sanción que dispongan desde la justicia de Faltas local.

Entre quienes afrontarán ahora los costos de esta suerte de rebeldía había malestar porque varios colegas se desentendieron de un acuerdo original y cerraron antes, lo que expuso a aquellos que sí decidieron seguir atendiendo hasta las 23, como había decidido el grupo en un principio.

https://www.lanacion.com.ar/politica/covid-cumbre-entre-los-jefes-de-gabinete-para-debatir-el-nuevo-dnu-con-restricciones-nid10062021/

“Abrimos con clientes que nos vinieron a apoyar, en un contexto seguro, con todos los protocolos, y porque saben que en estas condiciones ya no podemos más”, contó a LA NACION Sandra Maqueira, una de las propietarias de Cantina Pink, uno de los comercios sancionados. “Dejen laburar”, se escucha a gritos a comensales, que grabaron en video cuando personal municipal y policías redactaban el acta.

Resaltó que el sector, con préstamos y riesgo, intenta invertir en mamparas y calefacción en veredas para tener mayores posibilidades de atender a clientes al aire libre en una época del año pésima. “Lo que queremos es trabajar, estamos agobiados, ya no tenemos resto”, insistió.

Franco Cabrera, propietario de restaurantes y pizzerías, también se expuso a sanciones. “Lo que hicimos no es rebeldía: es ser responsable con compromisos asumidos con personal y proveedores, porque si no vendemos ya no podemos pagar”, explicó a LA NACION sobre esta decisión. Y valoró a los clientes porque “se cuidan, estuvieron encerrados más de un año y hay muchos que ya están vacunados y vienen para darnos una mano”, acotó.

Colapso de hospitales

Tandil tiene en la actualidad más de 800 casos de coronavirus activos y volvió a estar por debajo de los 100 nuevos pacientes diarios, luego de un pico hace más de dos semanas que elevó a más de 1200 los vecinos en tratamiento y puso al sistema hospitalario local literalmente a tope, con momentos sin camas de terapia intensiva disponibles y derivaciones obligadas a distritos vecinos.

Esa prolongada complicación del escenario sanitario local llevó a Tandil a la muy limitada Fase 2, según dispuso el gobierno provincial, que semana a semana mide la situación de cada uno de los 135 distritos bonaerenses. Para la gastronomía significa la posibilidad de trabajar solamente con comidas que el cliente puede retirar en local o pedir a domicilio. O consumirla en mesas al aire libre.

Sitio turístico preferido en Semana Santa, por segundo año seguido Tandil no pudo recibir visitantes
Mauro V. Rizzi


Sitio turístico preferido en Semana Santa, por segundo año seguido Tandil no pudo recibir visitantes (Mauro V. Rizzi/)

La Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Tandil no hizo una manifestación de apoyo explícita a quienes avanzaron hacia una apertura más amplia, pero sí un guiño de acompañamiento, dado que es parejo para todos el duro golpe que significan estas limitaciones para trabajar y durante tanto tiempo.

Por Mar del Plata la situación es bastante distinta. Si bien también se registró un pico de contagios hace poco más de una semana, los comercios volvieron a la actividad casi con normalidad. No solo la gastronomía, sino también el comercio general, incluidos los shoppings. En este caso desde el municipio habían anticipado que la fuerza de control se enfocaría en las reuniones clandestinas.

Por Tandil la inquietud también pasa por la asistencia del Estado a las empresas y comercios del rubro turístico. “Solo el 30% de la gastronomía y 40% de la hotelería recibieron Repro el mes pasado”, recordaron desde el sector a LA NACION. Y también advirtieron sobre el impacto de unas vacaciones de invierno sin autorización para moverse entre distritos, hipótesis que circuló esta semana. “Sería un salvavidas de plomo para quienes ya estamos con el agua al cuello”, confió un reconocido operador del rubro hotelero del lugar.