Tabacalera recorta personal en Nicaragua por impacto fiscal

GABRIELA SELSER

MANAGUA (AP) — La empresa British American Tobacco Centroamérica (BATCA) despidió al 30% de su personal en Nicaragua debido al “impacto dramático” de una reforma tributaria que aumentó en un 210% los impuestos al tabaco y disparó el contrabando de cigarrillos, se informó este martes en Managua.

Gustavo Mercado, gerente de Asuntos Externos de BATCA, dijo a The Associated Press que la venta de cigarrillos en el país se desplomó en un 40% a causa de la reforma fiscal que el gobierno de Daniel Ortega dispuso hace nueve meses para afrontar la crisis económica derivada de las protestas de 2018.

BATCA inició operaciones en Nicaragua en 1930 y hace un año inauguró en la capital un edificio en el que invirtió más de 4,5 millones de dólares.

Mercado dijo que, pese a la crisis, no pensaron que el impacto sería tan grave. “Esto nos tomó totalmente por sorpresa, y mucho más nos sorprendió el monto del incremento fiscal: 210% y 400% a tres años”, comentó.

Dijo que esta vez fueron despedidos 60 de los 180 empleados de BATCA y no descartó nuevas reducciones de personal. “El problema es que en enero habrá otro incremento fiscal del 25%, lo que nos obligará a sentarnos y hacer cuentas nuevamente”, explicó.

La medida se divulgó mediante un comunicado de BATCA en el que anunció la decisión de “replantear su presencia” en Nicaragua mediante la reducción de empleados y de las actividades de distribución.

“Las reformas a la Ley de Concertación Tributaria aprobadas en febrero del año en curso tuvieron un impacto dramático en la industria legal del cigarrillo en Nicaragua”, ya que “los incrementos en el impuesto de 210% obligaron al sector formal a efectuar incrementos de precios que van más allá de la capacidad adquisitiva del consumidor”, señaló el informe.

La reforma fiscal también incrementó el contrabando de cigarrillos en por lo menos un 45%. “Como resultado directo de dicha reforma, en seis meses Nicaragua pasó de ser el país con menos incidencia de cigarrillos ilícitos en la región, a ser un mercado mayoritariamente controlado por producto ilícito”, advirtió.

The Associated Press solicitó al gobierno un comentario para contrastar estas afirmaciones sin obtenerlo de inmediato.

Sin embargo, el economista independiente Néstor Avendaño aseguró que el impuesto selectivo de consumo a los cigarrillos (aranceles a la importación) aplicado por el gobierno desde marzo pasado “fue descomunal”.

“Antes de la reforma fiscal, el arancel a la importación era de 650 córdobas (19,4 dólares) por un millar de cigarrillos. Con la reforma se estableció en 2.000 córdobas (59,7 dólares) y se espera que suba hasta 103 dólares en 2021, cuando el impuesto será del 431%”, añadió.

Advirtió que la reforma fiscal “se hizo en el momento menos adecuado”, porque afectó el poder adquisitivo de la población cuyos salarios permanecen congelados. “Estas reformas tributarias se realizan cuando la economía crece vigorosamente y no cuando enfrenta un momento de caída estrepitosa”, resaltó Avendaño.

En abril de 2018 estallaron protestas sociales contra el gobierno de Ortega. Según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la represión ejercida por policías y paramilitares dejó 328 muertos, más de 2.000 heridos, cientos de detenidos y unos 88.000 desplazados y exiliados.