Técnico inglés se gana el corazón de su país con cortesía

Por DANICA KIRKA
Gareth Southgate, técnico de Inglaterra, y su colega de Colombia, José Pekerman, consuelan al colombiano Mateus Uribe, quien falló un penal en los octavos de final de la Copa del Mundo, el martes 3 de julio de 2018, en Moscú (AP Foto/Alastair Grant)

LONDRES (AP) — En una era de tatuajes, perforaciones en la lengua y tensiones por el Brexit, un hombre de carácter apacible, vestido con chaleco azul y corbata a rayas, está uniendo a los ingleses en torno de un sueño de victoria en el Mundial.

El entrenador Gareth Southgate es el impecable líder de una nueva generación de futbolistas. Se expresa con cortesía y permite que sean sus triunfos los que acallen a los críticos.

Los seguidores de Inglaterra han encontrado refrescante esa actitud, tras años de equipos decepcionantes, guiados en la cancha por estrellas como David Beckham, quien era tanto un deportista como una celebridad.

“A él (Southgate) le importa el espíritu del equipo. Le interesa más lo colectivo. Uno puede verlo en la forma en que lidia con el plantel”, destacó Paul Willis, quien estaba el sábado en el graderío en la ciudad rusa de Samara, donde la selección consiguió su pase a semifinales al imponerse por 2-0 sobre Suecia. “Teníamos superestrellas, pero no teníamos un equipo”.

Southgate se enfoca en el trabajo de conjunto, y sus muestras de civismo lo han convertido en un inesperado icono en un país profundamente dividido por las agrias discusiones sobre los planes para abandonar la Unión Europea, así como por la creciente brecha entre ricos y pobres.

El capitán Harry Kane ha sido el líder anotador del Mundial, pero los aficionados están usando chalecos y corbatas _pese a que el país disfruta un verano inusitadamente cálido_, en homenaje a Southgate.

E incluso los críticos más duros reconocen el liderazgo relajado que ejerce este entrenador de 47 años.

“Ha mostrado el valor de la cortesía, la educación, el trabajo duro y de la más desdeñada de todas las virtudes, la amabilidad”, escribió la columnista India Knight, columnista del Sunday times. “Ha redefinido no sólo cómo ser un buen técnico, sino cómo ser un hombre”.

Southgate mostró su carácter después del triunfo del 3 de julio sobre Colombia. Le dio un abrazo de apoyo al colombiano Mateus Uribe, quien erró un penal en la tanda en que Inglaterra se impuso en los octavos de final.

El técnico inglés entendía el sufrimiento del mediocampista del América de México. En 1996, fue Southgate quien erró en una tanda durante la Eurocopa.

El momento de empatía recordó también al país la vez que Soutghgate se mofó de su propia falla en un comercial en el que se colocaba una bolsa de papel en la cabeza, para ocultar su identidad ante los fanáticos disgustados.

La compasión de Southgate hizo que surgiera un hashtag referente a las acciones reales e incluso ficticias de cortesía por parte de este entrenador. La etiqueta es #GarethSoughgateWould se antecede a algún comentario sobre lo que haría el estratega en cierta situación.

Así, por ejemplo, Gareth Southgate ayudaría a que un desconocido colocara una cadena para proteger su bicicleta contra un robo, aun cuando el entrenador estuviera vestido son su traje y se estuviera dirigiendo a un partido con demora, señala el imaginario colectivo de las redes sociales.

Southgate asumió el cargo hace menos de dos años, después de que el entrenador elegido originalmente por la Asociación del Fútbol Inglés debió renunciar en medio de un escándalo de corrupción. Desde entonces, ha atestiguado en silencio el momento en que se marchó el último de los astros. En cambio, conformó un grupo de jóvenes que suelen rechazar modestamente los elogios.

Asimismo, este equipo reconoce el apoyo de los hinchas, algo que no hacían las superestrellas. Después de cada partido, Southgate y sus jugadores han caminado por la cancha y han aplaudido a los espectadores que viajaron a Rusia para alentarlos.

“Habíamos perdido un poco la conexión”, dijo Willis, de 57 años y seguidor del Birmingham, en relación con otras selecciones. “Eso ha regresado ahora. Todo el equipo y el cuerpo técnico aplauden que hayamos venido al partido”.

Eso se ha traducido en un apoyo descomunal para el equipo, en un país loco por el fútbol.