Quién es Susana Martinengo, la encargada de recibir las cartas para Mauricio Macri, detenida por espionaje ilegal

Jaime Rosemberg

Las cartas se agolpaban ahí, en el despacho del segundo piso de la Casa Rosada donde trabajaba, y Susana Martinengo se encargaba de coordinar su selección y de distribuirlas a sus destinatarios, dentro y fuera de Balcarce 50. Pero para el juez federal Federico Villena, la encargada de las misivas destinadas al expresidente Mauricio Macri y su equipo entre 2015 y 2019era algo más que una antigua funcionaria de segunda línea y una militante del macrismo bonaerense.

Detenida en la mañana del martes en su casa de Villa Ballester, Martinengo está sospechada de recibir informes del grupo de espías conocido como Super Mario Bros, que tenía en su mira desde dirigentes por entonces opositores, como Cristina Kirchner, hasta miembros del oficialismo, como Horacio Rodriguez Larreta, María Eugenia Vidal y Emilio Monzó.

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Los caminos de Martinengo y el macrismo empezaron a confluir en 2007, según distintas fuentes consultadas por LA NACION. Directora de Seguridad de San Martín durante buena parte de la gestión de Ricardo Ivoskus (1999-2011) y proveniente de una familia peronista asentada en ese distrito del conurbano, Martinengo llegó al gobierno porteño de la mano de Jorge Alves, exdirector de Cultura de Boca Juniors y miembro de la administración porteña durante la gestión de Mauricio Macri en la ciudad.

Al asumir Alves en 2011 como diputado provincial -ocupó por dos años la banca que dejó Jorge Macri cuando ganó la intendencia de Vicente López-, Martinengo lo reemplazó en la administración porteña, dependiendo de la secretaría general, entonces a cargo de Marcos Peña. Allí estuvo hasta 2015, cuando llegó a la Casa Rosada, según coinciden excompañeros de trabajo.

Antes de eso, Martinengo trabajó para el Pro de San Martín, que llevó al mismo Ivoskus como candidato de Cambiemos en 2015. Incluso compartió un acto en 2013 con Jorge Macri, aunque distintas fuentes del Pro bonaerense relativizan su influencia real. "Es una persona amable, de buen trato, algo intensa. Quería ser algo más que funcionaria", la recuerda uno de sus interlocutores esporádicos en el macrismo, que recibió sus "pedidos" para ser incluida en las listas de diputados, o al menos de concejales, antes del cierre de candidaturas en 2019.

Luego de la derrota de Macri en las PASO de ese año, recuerdan miembros del gobierno anterior, Martinengo tuvo "temporada alta", seleccionando y distribuyendo las cartas de apoyo de votantes del entonces Presidente. Dejó de ir a su despacho, junto al resto de los funcionarios, el 10 de diciembre de ese año. "Hacía bien su trabajo, nunca tuvo un problema con nadie", asegura una fuente macrista.

Desde que el juez Villena se hizo cargo de la denuncia de espionaje y comenzó a investigar, la plana mayor del macrismo se ocupó en dejar en claro que no tenía relación con Martinengo -uno de ellos fue el propio Macri, que dejó trascender que "no la conoce"- o que su vínculo era distante, como fue el caso del exsecretario general de la Presidencia Fernando de Andreis, y el exsecretario Darío Nieto, sospechado de recibir de manos de Martinengo los supuestos informes de los agentes de inteligencia.

"No era funcionaria ni estaba a cargo. Era contratada, formaba parte del equipo de trabajo de documentación y coordinaba el trabajo de recepción de las cartas", recalcaron cerca de un funcionario importante del gobierno anterior.

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"Es una locura pensar que Mauricio, teniendo a su amigo de toda la vida (Gustavo Arribas) en la AFI, a media cuadra, necesitara que una señora grande le pasara un informe", razonaron cerca del expresidente, y volvieron a englobar dentro del "operativo venganza del kirchnerismo" la causa judicial que lleva adelante Villena.

"Si realmente tuvo algo que ver, y ella siente que le sueltan la mano, no es una buena estrategia desconocerla", reflexionó un veterano dirigente de Pro, atento a las derivaciones judiciales de la causa por presunto espionaje que sacude el tablero político mientras se desarrolla la pandemia.