Suprema Corte quita restricciones al aborto en Luisiana

Redacción
Suprema Corte quita restricciones al aborto en Luisiana

La Suprema Corte de Estados Unidos ha removido las restricciones al aborto en Luisiana, mismas que permanecían vigentes desde el año pasado.
La decisión fue tomada por el presidente del tribunal John Robert, coincidiendo con la minoría liberal de cuatro miembros de la corte. Esta representa la primera decisión importante de la corte sobre los derechos al aborto desde que dos personas nombradas por Trump tomaron el puesto.
La decisión del jueves de 138 páginas, escrita por el juez Stephen Breyer, encontró que la restricción de Luisiana, que requiere que los médicos que realizan abortos tengan privilegios de admisión en un hospital cercano, violó el precedente establecido en la decisión de 2016 Whole Woman's Health v. Hellerstedt, un caso que trató una regulación casi idéntica en Texas.
Los demandantes en este caso, June Medical Services v. Russo, impugnaron la "Ley de Protección contra el Aborto Inseguro" de Luisiana, una ley que ha sido bloqueada por los tribunales desde su aprobación en 2014. Los partidarios de la ley dicen que fue diseñada para mejorar la seguridad del paciente, pero los críticos dicen que su intención era cerrar las clínicas que brindan servicios de aborto.
Desde noviembre, solo uno de los cinco médicos que realizaban abortos en Luisiana cumplía con la ley, se trataba de un doctor en la esquina noroeste del estado. Sin embargo, el administrador de ese médico le dijo a CBS News que, si se implementara la ley, renunciaría para evitar el acoso de los grupos de derechos antiaborto por ser "el último hombre en pie".
La autora de la ley, la Representante del Estado de Luisiana, Katrina Jackson, ha negado que su propósito fuera reducir el acceso al aborto, y calificó la regulación como "atención de la salud de las mujeres con sentido común".
Elizabeth Murrill, la procuradora general y abogada del estado que defendió la regulación frente a la Corte Suprema, estuvo de acuerdo y dijo que su propósito era "proteger la salud y la seguridad de las mujeres que están teniendo abortos".
En 2019, los Estados conservadores del sur y medio oeste del país habían liderado una ofensiva contra el aborto, donde se había aprobado una ley que prohibía la interrupción del embarazo una vez que se detectaran los latidos del corazón del feto, lo que sucede alrededor de la sexta semana. La normativa no hacía excepciones en caso de violación o incesto, lo que la ubicaba entre las más restrictivas del país.
Con información de CBS News