Una suntuosa cena en Versalles simboliza la nueva relación entre Francia y el Reino Unido

París, 20 sep (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, homenajeó este miércoles al rey Carlos III de Inglaterra y a su esposa, Camilla, con una suntuosa cena en el palacio de Versalles que pretende simbolizar la nueva relación entre los dos países, degradada desde que el Reino Unido decidiera salir de la UE en 2016.

La visita, que iba a ser la primera de Carlos III al extranjero, pero que tuvo que ser aplazada en marzo por los disturbios en Francia contra la reforma de las pensiones, tuvo su momento culminante esta noche en Versalles, el icónico palacio real a 25 kilómetros de París donde los presidentes de la República reciben a mandatarios de primer rango desde mediados del siglo XIX.

El presidente francés y su esposa, Brigitte Macron, recibieron al monarca británico y Camilla con una puesta en escena en la que ellos vestían smoking negro y ellas un vestido de color azul.

En el brindis de recepción, el jefe de Estado galo pronunció un discurso en el que reconoció que las relaciones entre los dos países "no han sido siempre pacíficas", aunque aseguró que pesa "la fascinación" mutua de las dos naciones, "a pesar del Brexit".

Para Macron, Carlos III simboliza "lo mejor" del Reino Unido, condensado, recordó, en escritores seculares como William Shakespeare pasando por la cultura popular de Los Beatles y los Rolling Stones.

El presidente francés recordó los combates conjuntos que tiene por delante París y Londres, como el apoyo a Ucrania ante la invasión rusa y la lucha contra el cambio climático.

El monarca británico, por su parte, coincidió con Macron en esos dos puntos y tildó de "azote" el cambio climático. "Debemos reforzar nuestra cooperación ante los desafíos que nos esperan", dijo el rey.

En un discurso de cariz político pronunciado esencialmente en francés, aunque salpicado de algunas partes en inglés, mostró su "gratitud y emoción" por la "calurosa acogida" a él y su esposa y agradeció la evocación de Macron a su madre, Isabel II.

El rey también dio una nota distendida a la velada: "Los franceses son los mejores con el vino, los ingleses en el humor"

Tras estas declaraciones, presidieron una cena en la que se calcula que hubo entre 160 y 180 invitados, entre ellos el actor británico Hugh Grant, la franco-británica Charlotte Gainsbourg y el cantante y líder de los Rolling Stones, Mick Jagger.

En el ágape, se sirvió un sofisticado menú con un bogavante azul y buey de mar bañados en una salsa de almendras frescas y extracto de menta, como entrada, y ave de corral de Bresse al perfume de maíz marinado al champán, como plato principal.

La chef tres estrellas Michelín Anne-Sophie Pic confeccionó la primera y el cocinero tres estrellas Yannick Alléno, el segundo plato.

La recepción de Macron a Carlos III, quien subió al trono británico hace un año tras la muerte de su madre, la reina Isabel II, se trata de un gesto más hacia la reconciliación de Francia y el Reino Unido, dos de las principales economías del planeta y miembros del Consejo de Seguridad de la ONU.

Desde la votación del Brexit en junio de 2016, París y Londres han tenido varios roces por cuestiones fronterizas (inmigración y pesca, entre otras) y europeas, sobre todo por la frontera entre las dos Irlandas.

El punto más bajo en la relación de las dos naciones fue entre 2019 y 2022 bajo la jefatura de gobierno del conservador eurófobo Boris Johnson.

Sin embargo, la llegada a Downing Street del también conservador Rishi Sunak, quien sustituyó a la efímera Liz Truss, ha supuesto un nuevo impulso.

Macron y Sunak, ambos con un perfil profesional parecido (antiguos banqueros), han mostrado buena sintonía y han logrado desatascar asuntos clave bilaterales y también para la UE.

Carlos III, que habla francés, ha dado señales de respaldar esta nueva etapa franco-británica, mostrando varios momentos de empatía con Macron. Camilla y Brigitte han hecho lo propio.

Arco del Triunfo y Saint-Denis

La visita de la pareja real británica comenzó este miércoles en el Arco del Triunfo.

Bajo este imponente monumento, erigido a la gloria de Napoleón, un gran enemigo del Reino Unido, pasaron revista a las tropas y avivaron la llama del soldado desconocido, encendida en memoria de los caídos en la Primera Guerra Mundial (1914-1918), en la que Francia y el Reino Unido fueron aliados.

A continuación, Carlos III y Macron bajaron por los Campos Elíseos en un automóvil con techo descubierto, por el que se asomaron en alguna ocasión para saludar al público, camino del Palacio del Elíseo para una reunión privada. Más tarde, se desplazaron a Versalles.

Este jueves, el programa de Carlos III y Camilla continúa en una visita al golpeado departamento de Seine-Saint-Denis, con un discurso ante el Senado y un desplazamiento a la catedral de Notre-Dame de París. La pareja real cierra su visita francesa el viernes en las viñas de Burdeos (suroeste).

Esta es la 35 ocasión que Carlos III viaja a Francia, pero la primera que lo hace tras haber heredado la corona tras el fallecimiento de su madre, el 8 de septiembre de 2022, que efectuó seis visitas a ese país en sus siete decenios de reinado y en dos de ellas fue recibida en Versalles.

(c) Agencia EFE