Más turistas de EEUU muertos en hoteles de República Dominicana

En la opinión pública estadounidense crece la inquietud sobre los posibles peligros que los turistas enfrentan cuando visitan República Dominicana, un país que es muy visitado (se calcula que dos millones de personas provenientes de Norteamérica arriban allí cada año) gracias a sus paradisiacas playas y sus numerosos atractivos naturales y culturales.

Pero en fechas recientes se han acumulado revelaciones de casos de estadounidenses que han muerto –ya suman seis– en circunstancias extrañas en hoteles dominicanos, y eso ha desatado las alarmas. Ciertamente no se ha probado ni divulgado elementos que indiquen que hay conexiones directas entre esos fallecimientos, pero las familias de las personas muertas han expresado su turbación al respecto y, dado que ciertamente hay algunas situaciones y similitudes extrañas en esos casos, la opinión pública y las autoridades estadounidenses han prestado especial interés en ello.

Suman seis Turistas estadounidenses fallecidos en extrañas y similares circunstancias en hoteles de República Dominicana: arriba, Miranda Schaup-Werner, Yvette Monique Sport y David Harrison. Abajo, Robert Wallace, Nathaniel Homes y Cynthia Day. (CBS /Capturas de video)

Así, revelaciones recientes indican que ya son seis los turistas estadounidenses fallecidos en hoteles en República Dominicana.

El caso más reciente en ser conocido es el de Robert Wallace, de 67 años y originario de California, que mientras vacacionaba en el Hard Rock Hotel and Casino en Punta Cana, República Dominicana, enfermó súbitamente tras tomar una bebida proveniente del minibar de su habitación en abril pasado. Unos días después falleció, si bien su caso no fue divulgado por sus familiares sino hasta que las muertes de otros turistas, en situaciones extrañamente coincidentes, los motivaron a hacerlo.

Por ejemplo, recientemente también se conoció que David Harrison, de 45 años y residente en Maryland, falleció en julio de 2018 en ese mismo Hard Rock Hotel and Casino, luego de enfermar súbitamente. Su muerte fue considerada en su momento un ataque cardiaco y fue su familia mantuvo discreción sobre ello hasta que, como en el caso de la familia de Wallace, comenzaron a reportarse otras muertes extrañas en hoteles dominicanos, como se reportó en The Washington Post.

Miranda Schaup-Werner, de 41 años y residente en Pennsylvania, murió en mayo pasado a poco de llegar al hotel Bahía Príncipe, en la ciudad dominicana de La Romana, luego de que al parecer ingirió una bebida proveniente del minibar de su habitación, algo punzantemente similar al caso de Wallace. La causa señalada de ese fallecimiento fue una falla respiratoria, la misma que se atribuyó en el fallecimiento, en el mismo hotel y con pocos días de diferencia, de Nathaniel Edward Holmes, de 63 años, y Cynthia Ann Day, que fueron hallados muertos en su habitación.

Y se ha revelado que en junio de 2018 falleció Yvette Monique Sport, de 51 años y residente de Pennsylvania, en el hotel Bahía Príncipe de Punta Cana. Su muerte se dio también de modo súbito al parecer luego de que bebió del minibar de su habitación. Y aunque se atribuyó a causas naturales, sus familiares dudan de ello.

“Hay algo, algo sucio en el fondo de todo esto”, dijo Felicia Nieves, hermana de Sport, de acuerdo al periódico New York Post. Y añadió, según la televisora CBS News, que aunque ha pasado un año de la muerte de su hermana aún no le han entregado el reporte de toxicología respectivo, información que podría explicar las causas de la muerte de su familiar. Tales reportes también se encontraban, según información reciente, en calidad de pendiente en otros de los casos antes señalados.

Eso es especialmente significativo si se considera que esos casos podrían ser solo un fragmento. Al respecto, de acuerdo al New York Post, se cita el testimonio de Awilda Montes, de 43 años, quien dice que vomitó sangre luego de beber una soda del minibar de su habitación en el hotel Gran Bahia Príncipe en Dominicana. Ella no murió pero ha contado que “esto podría haberme puesto en los titulares de las noticias… Si hubiera sabido lo que sé ahora habría dejado la isla [República Dominicana] inmediatamente”. Y aunque no habría datos firmes al respecto, Montes sospecha que alguien sustituyó la soda por cloro.

La viuda de David Harrison señaló que él antes de su muerte sudó abundantemente y con un “olor extraño y muy potente” y el citado periódico añade que la pareja de Kaylynn Knull, de 29 años, y Tom Schwander, de 33, residentes en Colorado, presentaron una demanda contra los dueños del Grand Bahia Príncipe en La Romana luego de que un médico determinó que la pareja sufrió una intoxicación por insecticida mientras vacacionaban en ese hotel.

Al respecto, la empresa que opera los hoteles Bahía Príncipe, de acuerdo al New York Post, ha acusado a los medios de difundir “información inexacta y falsa” que ha dañado su reputación. Y el ministro de Turismo de República Dominicana ha insistido en la seguridad de sus espacios turísticos.

En paralelo se informa que expertos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y de la Organización Mundial de la Salud han acudido a esos hoteles para realizar investigaciones. Y turistas estadounidenses estarían reconsiderando en números crecientes viajar a República Dominicana a causa de esas muertes y, por añadidura, del reciente ataque sufrido en ese país por el histórico beisbolista David Ortiz, quien jugó para los Medias Rojas de Boston, que fue herido de bala en un bar.

¿Existe realmente una ominosa conexión entre todos esos casos de muerte y enfermedad súbita o, como otras voces sugieren, se trata de una incidencia trágica pero no fuera de lo normal, salvo por su notoriedad mediática, considerando que a Dominicana llegan cada año muchos millones de turistas? Las familias de los fallecidos tienen severas dudas al respecto y las investigaciones continúan con la participación del FBI.

Entre tanto, el Departamento de Estado ha recomendado a los turistas que visiten Dominicana a que mantengan sus precauciones debido al crimen, pero no ha formulado una alerta específica y el citado consejo data del pasado 15 de abril, antes de que comenzara la oleada de reportes sobre fallecimientos extraños de turistas en ese país.

Por lo pronto, como se ha indicado, los hoteles colaboran con las investigaciones y no se ha reportado evidencia que vincule los citados fallecimientos o algunos de ellos. Esclarecer ese grave tema, con todo, es clave, tanto para que se haga justicia en los casos pertinentes como para que se incremente la seguridad de los turistas y se restablezca en ese sentido la confianza en Dominicana como un singular destino turístico.