La suerte de los repatriados de Guinea

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De los inmigrantes africanos que llegan ilegalmente a Francia, más de la mitad provienen de Mamou, el epicentro de la migración ilegal de Guinea.

Cada año, más de 10.000 jóvenes abandonan este pequeño pueblo para emigrar a Europa. Apenas la mitad de ellos llega a su destino: los demás regresan a casa, lo quieran o no.

Lo hacen después de pasar peligros y penurias con el objetivo de huir de la violencia, el hambre y la falta de oportunidades. En algún momento no les queda otro camino que el de huir y probar suerte aunque el costo sea incluso perder la vida.

Una vez repatriados, el regreso y la reincorporación tampoco es una tarea fácil. A pesar de los obstáculos, varios logran aprovechar los programas de las ONG para volver a empezar a echar raíz en su propio país, una fortuna con la que no todos cuentan.


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