Suelo "medicinal" funcionaría como antídoto contra las superbacterias

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Suelo "medicinal" funcionaría como antídoto contra las superbacterias

Muchas veces, el saber popular y la ciencia cruzan sus caminos. Un ejemplo de esta situación puede verse con el descubrimiento de un grupo de investigadores de Irlanda del Norte, Gales, Brasil, e Irak, que encontraron una opción para enfrentar a las bacterias resistentes a los antibióticos en un suelo de Irlanda al que históricamente se le atribuyó propiedades curativas.

En el suelo alcalino de las Tierras Altas de Boho, en Irlanda del Norte, se halló una nueva cepa de bacteria: Streptomyches sp. myrophorea, que inhibiría el crecimiento de patógenos multirresistentes que la Organización Mundial de la Salud ( OMS) clasifica como "de alta prioridad". Estos son: Acinetobacter baumannii, Enterococcus faecium y Staphylococcus aureus.

Publicada a comienzos de 2017, la lista de la OMS incluye a las 12 familias de bacterias más peligrosas para la salud humana y se elaboró con el fin de guiar y promover la investigación y desarrollo de nuevos antibióticos. Las bacterias apuntadas son: Acinetobacter baumannii, Pseudomonas aeruginosa, Enterobacteriaceae, Enterococcus faecium, Staphylococcus aureus, Helicobacter pylori, Campylobacter spp., Salmonellae, Neisseria gonorrhoeae, Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae, Shigella spp.

Según explicó a Inverse Swansea Matthew Hitchings, coautor del estudio y oficial de investigación sénior, la nueva cepa de bacteria "produce una gran cantidad de metabolitos secundarios bioactivos que tienen una variedad de usos: antimicrobianos, anticancerígenos y antifúngicos, además de varios compuestos de importancia medicinal".

Imágenes de la nueva cepa de bacteria y de la zona de la que se obtuvo las muestras de suelo. | Foto: Swansea University Medical School

En sus resultados, publicados a finales de 2018 en Frontiers in Microbiology, los especialistas detallaron que la nueva cepa de bacteria proviene de los pastizales de un sitio históricamente significativo: la Iglesia del Sagrado Corazón, ubicada en la ciudad de Toneel North. La región de las Tierras Altas de Boho fue importante para habitantes del neolíticos, druidas y primeros misioneros cristianos.

Según diferentes registros históricos, de allí se obtuvo tierra para la medicina popular irlandesa durante cientos e incluso miles de años. Generalmente se utilizaba envolviendo un pequeño puñado en tela y colocándola sobre la zona afectada. Por ejemplo, si existía dolor de dientes o encía, se aplicaba sobre la boca.

Resistencia a los antibióticos

Las bacterias multirresistentes son grupos de microorganismos que generaron resistencia a los antibióticos más utilizados en hospitales. No se trata de bacterias nuevas, sino de algunas ya conocidas que adquirieron una resistencia extra.

Se sabe que causan infecciones difíciles de curar, ya que los tratamientos tradicionales no son efectivos contra ellas. Dado que detenerlas es tan difícil, las infecciones se propagan fácilmente, especialmente en entornos hospitalarios y comunitarios de atención médica.

El desarrollo de nuevos antibióticos utilizando la química combinatoria podría ayudar a eliminarlas, pero, dado que años de ensayos no han funcionado hasta ahora, muchos expertos recurren a entornos especializados, como es el caso del ambiente alcalino en las Tierras Altas de Boho. La esperanza es que esos lugares produzcan variedades exóticas de cepas de antibióticos que realmente funcionen.

Hitchings y su equipo están trabajando para determinar exactamente qué componente de la nueva cepa que habita en el suelo previene el crecimiento de patógenos. La purificación e identificación de antibióticos de esa cepa podría llevar a desarrollar medicamentos nuevos y muy necesarios.

Mientras tanto, usar con fines científicos la misma tierra que para la creencia popular tiene propiedades curativas no fue irrelevante para los investigadores. Uno de ellos, el profesor Paul Dyson de la Escuela de Medicina de la Universidad de Swansea, concluyó "Nuestros resultados muestran que vale la pena investigar el folclore y las medicinas tradicionales al momento de buscar nuevos antibióticos. Los científicos, historiadores y arqueólogos pueden tener algo que contribuir a esta tarea. Parece que parte de la respuesta a este problema tan moderno podría estar en la sabiduría del pasado".