Suecia, el fin del aislamiento político de la extrema derecha

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Gracias al llamado "voto de la desilusión", el odiado partido de ultraderecha deja de ser un paria y se catapulta como la segunda fuerza política del país escandinavo. Los 'Demócratas Suecos' obtuvieron 72 curules en estas elecciones legislativas por encima de sus aliados conservadores. Expertos analizan este ascenso fulgurante de la extrema derecha y el auge del discurso que liga la migración con la criminalidad.

En sólo una década Los Demócratas Suecos, un partido que surgió de un movimiento neonazi en los años 80, pasó de ser tratado como paria a convertirse en una alternativa política determinante. Fue el segundo partido más votado en estas elecciones en las que obtuvo más votos que los tres partidos de derecha con los que hizo alianza.

El fulgurante ascenso de la ultraderecha en estas elecciones representa un cambio enorme en la sociedad sueca cuyo motor ha sido el debate en torno a la seguridad. Todos los partidos en esta campaña tuvieron como bandera la lucha contra el crimen de las pandillas. Desde 2018, se han presentado 2513 tiroteos entre los llamados “gangs” atribuidos a la venta de drogas y armas.

La sobre explotación de la violencia pandillera

"Se trata de tiroteos entre los grupos y, según cifras del gobierno, un 80% de los tiroteos afecta a los miembros de esas bandas" precisa Artur Obminski, investigador sueco de la Paris School of Economics, especialista en migración y partidos políticos.

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