Sueños compartidos: revocan la probation de uno de los acusados

Hernán Cappiello

La Justicia revocó la "suspensión del juicio a prueba" que había conseguido Gustavo Serventich, financista acusado en el caso Sueños Compartidos junto con Sergio Schoklender y Hebe de Bonafini

La Justicia revocó el beneficio que había recibido Gustavo Serventich, uno de los financistas investigados en el caso Sueños Compartidos, que había conseguido suspender el juicio en su contra a prueba, a cambio de realizar tareas comunitarias durante un año y pagar 1.200.000 pesos.

La decisión fue del juez de la sala IV de la Cámara de Casación Mariano Borinsky, que acogió favorablemente el recurso de los fiscales Jorge Luis Agüero Iturbe y Paloma Ochoa, que se habían opuesto a que Serventich se favoreciera con la suspensión del juicio a prueba (probation). El beneficio se lo habían otorgado a cambio de que realizara tareas comunitarias o trabajos no remunerados en favor del Estado o de instituciones de bien público por un año -cuatro horas por semana- y de que abonara $1.200.000, en doce cuotas mensuales de $100.000 cada una.

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En la causa se investiga una maniobra a través de la cual Sergio Schoklender y su hermano Pablo- valiéndose de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, dirigida por Hebe de Bonafini, y con la connivencia de Julio De Vido y José López- habrían desviado fondos públicos que estaban destinados a la construcción de viviendas sociales. Con esos fondos compraron propiedades, vehículos, navíos y aeronaves, de acuerdo con la investigación judicial.

Para dar apariencia legal a los montos ilegítimamente percibidos recurrieron a un complejo esquema de reciclaje -sostuvieron los investigadores-, enviaron dinero a terceras personas y a empresas que habrían recibido esos valores sin brindar ningún servicio relacionado con la actividad propia de la Fundación Madres de Plaza Mayo.

Según la fiscalía, Serventich habría intervenido en la maniobra mediante operaciones bancarias, financieras, comerciales e inmobiliarias llevadas adelante mediante la empresa Meldorek S.A, de la que es accionista.

Borinsky hizo lugar a los recursos de casación de la fiscalía y de la Unidad de Información Financiera (UIF). Entendió que su oposición a la probation estaba justificada porque este beneficio no puede aplicarse a casos de corrupción. Ahora debe continuar el proceso de realización del juicio oral con Serventich como acusado.