Baja participación en una elección municipal clave para la política sudafricana

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Johannesburgo, 1 nov (EFE).- La baja participación marcaba este lunes los comicios municipales celebrados en Sudáfrica, a cuatro horas de la clausura de las urnas, en una jornada en la que, aunque la votación discurrió mayoritariamente en calma, en algunos puntos se dieron protestas que interfirieron inicialmente con la elección.

A las 17 horas (15 GMT) solo 8 millones de personas -del total de 26 millones de electores registrados- habían depositado ya sus votos, de acuerdo a los datos recopilados por la Comisión Electoral Independiente (IEC, siglas en inglés) sudafricana.

Los datos fueron difundidos por la autoridad electoral en una rueda de prensa en Pretoria, celebrada a una hora del cierre de los colegios (previsto para las 19 GMT), por lo que los comisarios rechazaron hacer valoraciones sobre la participación hasta tener los datos finales.

La jornada de votación transcurrió mayoritariamente con normalidad, pero algunos colegios de las provincias de KwaZulu-Natal (este) y del Cabo Oriental (sureste) vivieron en el inicio de la jornada episodios de "agitación civil" -en palabras de la portavoz de la IEC Kate Bapela- que retrasaron la apertura de puertas.

Los incidentes los protagonizaron manifestantes que protestaban por la mala gestión y la falta de servicios en sus lugares de residencia.

También se dieron algunos incidentes con los equipos usados en los colegios electorales para monitorear la votación.

Además, un periodista sudafricano fue brevemente arrestado por presuntamente interferir en la votación (pero fue poco después liberado) y la dirigente opositora Helen Zille (una de las principales líderes de la Alianza Democrática) denunció a la Policía tras ser expulsada de un colegio electoral.

Una baja participación, según anticipaban las encuestas, podría impactar muy negativamente en las expectativas electorales del oficialista Congreso Nacional Africano (CNA).

Gobernante en Sudáfrica desde las elecciones que pusieron fin definitivamente al "apartheid" en 1994 e hicieron presidente a Nelson Mandela, el CNA llegaba a esta cita desgastado por los escándalos de corrupción y los problemas económicos y de gestión, tanto a nivel de los propios ayuntamientos como nacional.

Eran, además, las primeras elecciones desde el inicio de la pandemia de covid-19 y tras los graves disturbios que Sudáfrica vivió el pasado julio y que dejaron 354 muertos.

A pesar de los esfuerzos de campaña encabezados por el presidente Cyril Ramaphosa, los sondeos previos apuntaban a que el oficialismo podría sufrir un revés mayor que el de las municipales de 2016, cuando cosechó los peores resultados de su historia (por primera vez su apoyo total bajó por debajo del 60 %) y perdió sus mayorías absolutas en grandes ciudades clave como Pretoria o Johannesburgo.

(c) Agencia EFE

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