En Sudáfrica, jóvenes vírgenes bailan frente al rey zulú

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Con los senos desnudos y con unas cañas de junco, miles de jóvenes bailarán el sábado ante el rey de los zulús, el jefe tradicional de la principal etnia de Sudáfrica, en un rito que antaño servía para que el soberano escogiera sus esposas.

Interrumpida debido a la pandemia del covid, la "danza de los juncos" se organiza normalmente cada mes de septiembre, que marca el inicio de la primavera en este país de África austral.

La leyenda dice que si la joven no es una virgen verdadera, el junco no se mantendrá apuntando hacia el cielo.

"Estoy impaciente por el fin de semana, estoy realmente emocionada, hace mucho tiempo que no nos hemos reunido todas", dice a AFP Thembalami Dumakade, de 23 años.

La ceremonia tendrá lugar en las colinas de KwaZulu-Natal, una provincia en el sureste del país abierta al océano Índico, en un palacio del pueblo de Nongoma, feudo de la familia real zulú.

El rey MisuZulu Zulu, de 47 años, fue coronado según la tradición el mes pasado tras la muerte de su padre Goodwill Zwelithini, que reinó durante 50 años. Una gran multitud se reunió en la cuna de la nación zulú para celebrar al nuevo monarca, que ahora lleva oficialmente el nombre de su predecesor, MusiZulu kwaZwelithini.

El país cuenta con 11 millones de zulús, una quinta parte de la población sudafricana.

En esta joven democracia con once lenguas oficiales, los soberanos y los líderes tradicionales están reconocidos en la Constitución. Reyes sin poder ejecutivo, ejercen una gran autoridad moral y son profundamente respetados.

Antes del baile, las jóvenes serán examinadas.

"Las chicas participan en pruebas de virginidad si lo desean, es su cuerpo. Aquellos que dicen que nuestras tradiciones son anticuadas tienen derecho a dar su opinión", explica por teléfono el doctor Nomagugu Ngobese, que llevará a cabo las pruebas.

Pero "esto forma parte de nuestra cultura, no necesitamos la opinión de nadie", matiza.

- Querella palaciega -

La tradición secular es controvertida. Los defensores de derechos consideran que estas pruebas de virginidad suponen una violación de la intimidad y un acto degradante para las jóvenes.

Cancelada durante un tiempo, la "danza de los juncos" fue restablecida por Goodwill Zwelithini en 1984.

Tradicionalmente, esta presentación era la ocasión para que el rey eligiera una nueva esposa, aunque esto ya no se aplica necesariamente.

La ceremonia puede verse enturbiada por la disputa sobre la legitimidad del nuevo rey zulú que hace un año que envenena el ambiente palaciego.

MisuZulu kwaZwelithini es hijo de la tercera esposa del antiguo soberano, Goodwill Zwelithini, su favorita.

La primera mujer denunció la sucesión ante los tribunales, que desestimaron la querella.

El príncipe Simakade, primogénito del difunto rey pero nacido fuera del matrimonio, también presentó un recurso de urgencia esta semana al considerarse el heredero legítimo.

Los hermanos de Goodwill Zwelithini también reivindicaron el trono para otro candidato que han elegido ellos.

"Pueden pretender ser rey, pero rey no hay más que uno", afirmó de su lado el portavoz de la familia real, el príncipe Thulani Zulu.

La ceremonia del sábado "se desarrollará con normalidad y recibiremos a mujeres de las cuatro esquinas del país", aseguró.

Aun así, la seguridad en Nongoma se ha reforzado por las amenazas recibidas, indicaron medios locales. Opositores del nuevo rey, reconocido por el presidente Cyril Ramaphosa, advirtieron de un "baño de sangre" si se mantenía la "danza de los juncos".

Misuzulu kwaZwelithini, cuyo nombre significa "reforzar el pueblo zulú", prometió en su coronación "unificar la nación zulú". Pero no abordó las querellas del palacio.

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