Suben a 30 los muertos por la explosión de un camión cisterna en Lima

El accidente se originó por una fuga de gas licuado desde el depósito del camión, el 23 de enero de 2020 (AFP | )

La cifra de muertos por la explosión de un camión cisterna cargado con gas licuado hace tres semanas en Lima subió a 30 este jueves, informó el ministerio de Salud.

En las últimas horas fallecieron dos mujeres y un hombre que estaban entre el medio centenar de personas que sufrieron quemaduras por la bola de fuego que se propagó velozmente por la calle, muy cerca de la Villa Panamericana de los Juegos de Lima 2019. Hasta el martes, los muertos eran 27.

"Nuestras más sentidas condolencias a los familiares. Iremos a todos los hospitales donde están los heridos", dijo el ministro de Defensa, Walter Martos, al coordinar este jueves la ayuda a los damnificados por la explosión. En hospitales de Lima siguen internados una decena de heridos.

El accidente, ocurrido el 23 de enero, se originó por una fuga de gas licuado desde el depósito del camión. Las llamas destruyeron varios autos y unas 15 casas, hasta que fue extinguido por los bomberos tres horas después.

Martos indicó que la reconstrucción de las viviendas quemadas comenzará el lunes y dijo que se está estudiando la posibilidad de reubicar a los damnificados en otras casas cercanas.

El presidente peruano, Martín Vizcarra, descartó el martes que los damnificados sean instalados en la Villa Panamericana, un conjunto de siete torres de 20 pisos con más de 1.000 apartamentos desocupados, pero en proceso de refacción para ser vendidos.

"Se pensó en la Villa, pero en estos momentos está siendo rehabilitada por la compañía que la construyó, porque las habitaciones han sido hechas para deportistas, no para familias", dijo el ministro Martos este jueves.

La fiscalía acusa al conductor del camión, Luis Guzmán, de 74 años y padre del dueño de la empresa distribuidora de gas, del delito de homicidio culposo, aunque siguen las investigaciones en busca de otros eventuales responsables de la tragedia, que le costó el puesto a un alto funcionario del sector de la energía.

La explosión mató el primer día a dos personas y dejó heridas a medio centenar, pero en los días siguientes los decesos se han ido incrementando por la gravedad de las quemaduras.