La verdad sobre la stevia: el edulcorante alternativo "saludable"

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La Stevia es un edulcorante no nutritivo sin calorías compuesto de glicósidos de esteviol. Por eso muchas personas optan por <a href="https://es.vida-estilo.yahoo.com/az%C3%BAcar-nuevas-pruebas-indican-consumo-edulcorantes-acaloricos-ayuda-a-adelgazar-102339939.html" data-ylk="slk:reemplazar el azúcar;outcm:mb_qualified_link;_E:mb_qualified_link;ct:story;" class="link rapid-noclick-resp yahoo-link">reemplazar el azúcar </a>con <a href="https://www.medicalnewstoday.com/articles/287251.php" rel="nofollow noopener" target="_blank" data-ylk="slk:Stevia" class="link rapid-noclick-resp">Stevia</a> para reducir su consumo de calorías. (Foto: Getty)
La Stevia es un edulcorante no nutritivo sin calorías compuesto de glicósidos de esteviol. Por eso muchas personas optan por reemplazar el azúcar con Stevia para reducir su consumo de calorías. (Foto: Getty)

La popularidad de la Stevia sigue aumentando incluso cuando otros edulcorantes sin azúcar caen en desgracia, pero los nutricionistas advierten de que no vale tomarla para todo y de cualquier manera porque "el uso de Stevia cruda de hoja entera no aprobada puede tener posibles efectos en la salud específicamente en los riñones, el corazón y los episodios de hipoglucemia", cuenta a TheThirty la nutricionista Maya Feller.

Los expertos aseguran que la Stevia ha tenido en los últimos años un boom comercial por haberse vendido bajo la premisa de la naturalidad. De esta manera se cataloga al resto de edulcorantes de artificialidad. Pero es importante analizar qué hay detrás.

La Stevia es una planta conocida como Stevia Rebaudiana, un tipo de arbusto que crece en algunas zonas tropicales del centro y el sur de América y que se caracteriza por tener unas hojas de color verde oscuro y una superficie rugosa.

Su rasgo más característico es el dulzor de sus hojas, que son entre 15 y 30 veces más dulces que el azúcar, y la razón por la que es utilizada desde la antigüedad por pueblos indígenas que la consumían para endulzar bebidas, como el mate, y masticaban sus hojas.

Hoy en día, la denominación "Stevia" que encontramos en bollos, chocolates, helados, mermeladas o productos de desayuno, además de como edulcorante de mesa, se refiere a los glucósidos de esteviol, compuestos que se extraen a partir de la planta mediante procesos químicos.

"Se nos presenta como un producto especial", comenta Beatriz Robles, consultora de Seguridad Alimentaria y divulgadora científica, que no aporta calorías y contribuye a la pérdida de peso, pero "en realidad funciona como cualquier otro edulcorante", y las evidencias científicas apuntan que la simple sustitución de los azúcares por edulcorantes “no sirve para bajar de peso”.

"Está muy de moda promocionar alimentos bajo el término 'natural', pero eso no tiene ningún sentido porque las propiedades de un compuesto no dependen de su origen, sino de su composición y estructura química. El veneno de serpiente o las setas tóxicas, a pesar de ser muy naturales, pueden acabar con nuestra vida, mientras que algunos medicamentos o sustancias como el cloro con el que potabilizamos el agua protegen nuestra salud, a pesar de que puedan ser de origen sintético", explica Miguel Ángel Lurueña, doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y divulgador científico.

Aunque la Stevia se extrae de una planta, no es un producto completamente natural ya que la industria alimentaria no lo vende en crudo. A este respecto, es importante señalar que la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) solo considera que solo los glucósidos de esteviol de alta pureza son seguros para el consumo humano actualmente.

El extracto de hoja de Stevia de alta pureza contiene un 95 por ciento o más de glucósidos de esteviol. Y como hemos dicho, solo los extractos de stevia de alta pureza que cumplen con esta especificación están aprobados por las principales agencias reguladoras para su uso en alimentos y bebidas.

Aunque las prácticas de la industria a veces no son tan claras ni limpias. Luengo lleva años denunciándolo en sus redes.

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Insisto, las autoridades alimentarias solo han aprobado formas aisladas industrialmente de glucósidos de esteviol como aditivos. La Comisión Europea, por lo que se puede encontrar el edulcorante en numerosos alimentos procesados, y como aditivo número E960 en el etiquetado. Por el contrario, no aprobaron plantas, hojas o Stevia natural sin refinar como edulcorante.

Además, la FDA establece que la ingesta diaria aceptable de equivalentes de esteviol es 4 miligramos (mg) por kilogramo de peso corporal. Efectivamente, como la mayoría de edulcorantes alimentarios tiene registrado su Ingesta Diaria admisible, que es consecuencia de dividir el NOAEL (Cantidad sin efectos adversos) entre 100, para tener un margen de seguridad. La cantidad recomendada por la FDA equivale a aproximadamente 12 mg de extractos de Stevia de alta pureza por kilogramo de peso corporal por día.

"Lo que quiere decir que para un adulto de 70 kg una ingesta de 280 mg de esteviol es segura, mientras que para un niño de 20 kg sería de 80 mg por día", tal y como explica a Alimente el italiano Flavio Fergnani, de la Agencia para la Seguridad Alimentaria de la UE (EFSA).

Por eso la Stevia, tal y como la conocemos, es un edulcorante de producción industrial altamente procesado. Motivo por el cual algunas personas lo consideran un edulcorante artificial. De hecho, en este sentido, no existe una diferencia significativa frente al azúcar de mesa, que también se obtiene de la remolacha azucarera natural. Pero es que además la Stevia que encontramos en la mayoría de supermercados suele combinarse con eritritol -otro edulcorante totalmente distinto-, que representa en ocasiones más del 90 por ciento de los productos que se venden a base de estevia.

Lo que indicaría que estos glucósidos de esteviol no siempre son naturales ya que de hecho "existen varios y pueden obtenerse de la planta como un extracto o ser sintetizados en laboratorio químicamente". Hay que ser cuidadoso con lo que se compra porque no todo lo que leemos en las etiquetas es en realidad lo que nos están vendiendo. Puede poner que es Stevia, pero su composición apenas alcanza el 3,5 po ciento de este producto. Ten cuidado que marcas compras y no te fíes de cualquiera, compra en lugares seguros. Verifica que no contenga alcohol, ni gluten, ni sabores artificiales; muchas empresas agregan esto como estabilizantes o conservadores o simplemente para dar sabores distintos, alejándolo de lo natural.

“Los glucósidos de esteviol tienen un dulzor de entre 50 y 200 veces más potencia que el azúcar de mesa, dependiendo del tipo, ya que hay dentro de esta categoría varias clases, como los esteviósidos y los rebaudiósidos -provenientes de la variedad más pura, la rebaudiana-, lo que explica que muchos fabricantes utilicen otro edulcorante base para darle volumen, como es el caso del eritritol, totalmente distinto, menos complejo y que proviene de la fermentación de los alcoholes, también presente en la naturaleza”, explica Andreu Palou, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de las Islas Baleares y experto en aditivos, quien matiza que en esas dosis “los responsables del sabor dulce siguen siendo los glucósidos de esteviol, no los otros edulcorantes”.

Pero Fergnani apunta, sin embargo, que no es el eritritol el que está ahora bajo el punto de mira de las autoridades, sino los extractos de la estevia. “Los glucósidos de esteviol están siendo revisados actualmente por la EFSA para una nueva evaluación, que saldrá en apenas dos años. Actualmente, las dosis diarias recomendadas son de 4 mg/kg según el peso".

Por su parte, Aitor Sánchez, otro de nuestros dietistas-nutricionistas más reconocido y tecnólogo alimentario lanza esta pregunta: "¿por qué los glucósidos de esteviol extraídos a 60º, que sufren una posterior nanofiltración y el resultado se cristaliza con evaporadores de vacío se considera natural y el resto de edulcorantes no?"

Él mismo respondía en 'Mi dieta cojea', entendiendo que pueda considerarse “tradicional” su uso por parte de los guaraníes de Paraguay, masticando las hojas de la planta, "pero es realmente curioso esgrimir el argumento 'natural' a un producto comercial, y también comercializado por multinacionales, que sigue tanto procesado como el resto de edulcorantes. Y por eso se autoriza y regula su extracto, no la planta en sí, ya que tendría otros riesgos asociados".

Se trata por tanto, dice Sánchez, "de una variante más comercial de los edulcorantes, que satisface en este caso la preocupación por lo natural y el miedo por lo químico".

En cuanto a sus posibles contraindicaciones, existe la preocupación de que la hierba de Stevia cruda pueda dañar los riñones, el sistema reproductivo y el sistema cardiovascular. También puede bajar demasiado la presión arterial o interactuar con medicamentos que reducen el azúcar en sangre.

Sin embargo, la mayoría de los estudios que han identificado posibles efectos secundarios de la Stevia en las últimas décadas se realizaron con animales de laboratorio y muchos han sido refutados desde entonces. Cuando se usa como edulcorante o para dar sabor a los alimentos, los expertos no consideran que la Stevia altamente purificada cause efectos secundarios adversos.

Pero un consumo desmesurado de Stevia podría provocar molestias estomacales como distensión abdominal, dolor de barriga e incluso gases. Aunque como apunta Luengo, "no se puede generalizar porque cada persona es un mundo, aquellas que tengan el colon irritable o que padezcan problemas de estómago “tienen más tendencia a que algunos edulcorantes les sienten mal”. Por otro lado, recoge MedicalNewsToday, abusar de la Stevia podría causar alergia, Por eso, se desaconseja el consumo de Stevia a aquellas personas que tienen alergia a la ambrosía, el crisantemo y el polen en general.

Hay que actuar con cabeza y aunque hay “mucho miedo” con el azúcar y los edulcorantes por parte de los consumidores, tal y como recalca Luengo en El Consumidor Global, “hay que tener claro que son sustancias seguras pero que, consumidas en grandes cantidades, sobre todo el azúcar, pueden ser malas para la salud”. Por último, Luengo destaca que el objetivo final debe ser acostumbrarse al sabor real que tienen los alimentos y no tener que endulzarlos de ninguna manera.

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