Steve Bannon dice que EEUU está en guerra económica con China, según medios

Estados Unidos está en una guerra económica con China y va perdiendo la batalla, dijo el principal estratega político del presidente Donald Trump, Steve Bannon, pero sostuvo que Washington se prepara a tomar medidas contra Pekín por sus prácticas comerciales desleales. En la imagen, Bannon llega a la Base de la Fuerza Aérea Andrews en Washington, EEUU, tras pasar el día en Lynchburg, Virginia, con el presidente Donald Trump, el 13 de mayo de 2017. REUTERS/Yuri Gripas

(Reuters) - Estados Unidos está en una guerra económica con China y va perdiendo la batalla, dijo el principal estratega político del presidente Donald Trump, Steve Bannon, pero sostuvo que Washington se prepara a tomar medidas contra Pekín por sus prácticas comerciales desleales.

"Estamos en una guerra económica con China", expresó Bannon al sitio estadounidense de noticias prospect.org, en una entrevista publicada el miércoles.

"Está en toda su literatura. No son tímidos al decir lo que están haciendo. Uno de nosotros va a tener una hegemonía en 25 o 30 años y van a ser ellos si seguimos por este camino", declaró.

"Si seguimos perdiéndola, estaremos a cinco años, creo, 10 años como máximo, de alcanzar un punto de inflexión del cual nunca podremos recuperarnos", agregó.

Bannon dijo que EEUU usará la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 contra la coerción de Pekín de transferencias de tecnología de corporaciones estadounidenses que hacen negocios en China y seguiría con denuncias contra el dumping chino de acero y aluminio, según prospect.org.

El lunes, Trump autorizó una investigación sobre el supuesto robo de propiedad intelectual de China en la primera medida comercial directa de su Gobierno contra Pekín.

"Hemos llegado a la conclusión de que están en una guerra económica y nos están aplastando", expresó Bannon.

El asesor también dijo que no hay razón para actuar con delicadeza sobre China a fin de obtener su apoyo respecto a Corea del Norte, porque cree que Pekín no hará mucho más para frenar a Pyongyang.