Sri Lanka nombra un gabinete continuista tras desalojar un campamento de manifestantes

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© Reuters/Stringer

El recién investido presidente de Sri Lanka, Ranil Wickremesinghe, designó este 22 de julio un nuevo gabinete de 18 ministros, pero sin cambios sustanciales frente a la Administración anterior. Dinesh Gunawardena, un antiguo aliado de la familia del exmandatario Gotabaya Rajapaksa, forzado a renunciar por las multitudinarias manifestaciones, es el nuevo primer ministro. Su juramentación ocurrió tras el violento desalojo del principal campamento de protesta por el colapso económico del país.

Sri Lanka sigue sumergida en un caos económico y sin un cambio sustancial de Gobierno, como exigen los manifestantes.

El país presenció este 22 de julio la conformación de un nuevo gabinete, tras la presión social que obligó al mandatario Gotabaya Rajapaksa a abandonar el cargo de manera oficial el pasado 14 de julio.

Sin embargo, el recién investido presidente, Ranil Wickremesinghe, nombró un equipo conformado por 18 ministros provenientes de la Administración anterior, bajo el mando de Dinesh Gunawardena como nuevo primer ministro.

Se trata de un antiguo aliado de la familia Rajapaksa, a la que los manifestantes acusan de corrupción y de llevar al país al abismo financiero. La situación deja a los 22 millones de habitantes carentes de productos básicos como alimentos, medicinas y combustible.

Según un comunicado de la oficina presidencial, el único cambio en el equipo de Gobierno es el nombramiento de Ali Sabri, exministro de Finanzas, como nuevo encargado de la cartera de Asuntos Exteriores.

Wickremesinghe, quien hasta la semana pasada fungió como premier de la nación, asumió el Ejecutivo el jueves 21 de julio, después de ganar una votación parlamentaria esta semana.

Un nuevo estallido social sería inminente, pero el nuevo mandatario se ha apresurado a emitir diversas órdenes para contener las manifestaciones, entre ellas el estado de emergencia.

Condena por violento desalojo del principal campamento de protestas

Las imágenes de los medios de comunicación locales mostraron a soldados con equipo antidisturbios y armados con rifles de asalto derribando un campamento de manifestantes en Colombo, el principal foco de las protestas conformado desde el pasado abril y ubicado cerca del palacio presidencial.

Al menos 50 personas resultaron heridas. Las fuerzas de seguridad aceleraron el desmantelamiento durante la madrugada de este viernes, justo horas antes de que se dieran a conocer las designaciones ministeriales.

"Se lanzó una operación conjunta que involucró al Ejército, la Policía y las fuerzas especiales de la Policía en las primeras horas para recuperar la Secretaría Presidencial de manos de los manifestantes, ya que no tienen derecho legal a ocuparla", aseguró el portavoz de la Policía, Nalin Thalduwa.

El funcionario confirmó que "nueve personas, incluidas dos heridas, fueron arrestadas".

Según testigos, las fuerzas de seguridad golpearon a al menos dos reporteros que llegaron a cubrir el desalojo. Además, dos abogados que acudieron al sitio para ofrecer asesoramiento fueron agredidos y varios periodistas quedaron detenidos, según denunció el Colegio de Abogados de Sri Lanka que exigió la suspensión de “acciones injustificadas y desproporcionadas” de las autoridades.

“El uso de las Fuerzas Armadas para reprimir las protestas civiles en el primer día de mandato del nuevo presidente es despreciable y tendrá graves consecuencias para la estabilidad social, económica y política de nuestro país”, afirmó la organización mediante un comunicado.

Los manifestantes temían que una represión fuera inminente, tras la imposición del estado de emergencia desde el pasado lunes 18 de julio cuando Wickremesinghe era el jefe de Estado interino y ahora lo acusan de mostrar “su verdadera cara”.

"Nos golpearon con mucha crueldad (...) El señor Wickremesinghe no sabe qué es la democracia", afirmó Buddhika Abeyrathne, un manifestante que presenció la redada.

Los activistas denunciaron que el violento desalojo se produjo pese a que habían anunciado que desocuparían el lugar de forma voluntaria, en el transcurso de este viernes.

"Es el primer día que usó las Fuerzas Armadas, esta es la cara de Ranil Wickremesinghe (…) No queremos que más personas inocentes resulten heridas. Pero iremos a ese lugar (el sitio de la protesta) a toda costa”, expresó Rajeevkanth Rajkumar, director ejecutivo de una empresa de construcción y uno de los manifestantes.

Enfadados por las redadas antes del amanecer, cientos de manifestantes marcharon desde la principal estación de tren de la ciudad hacia el sitio de protesta, en Galle Face, donde fueron retenidos por militares y policías antidisturbios que montaron barricadas.

Miembros de la comunidad internacional han expresado su preocupación por lo que algunos consideran medidas de represión.

"Instamos a las autoridades a la moderación y al acceso inmediato a atención médica para los heridos", aseguró en su cuenta de Twitter la embajadora de Estados Unidos en Sri Lanka, Julie Chung.

Las fuerzas de seguridad parecían haber tomado el control de toda la Secretaría Presidencial, con mucho más personal visible dentro del perímetro del edificio que fue tomado a principios de este mes por los manifestantes, junto con las residencias oficiales del presidente y el primer ministro. Posteriormente, las viviendas fueron devueltas a las autoridades gubernamentales.

Con Reuters, AP y EFE

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