Sri Lanka: el depuesto presidente Gotabaya Rajapaksa regresó del exilio

·3  min de lectura
© Reuters

El depuesto presidente de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa, regresó el viernes a Colombo, poniendo fin a su exilio en Tailandia siete semanas después de que se viera obligado a huir del país en medio de las protestas que le culpaban del colapso económico del país.

Su huida duró siete semanas. El depuesto presidente de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa, regresó el viernes a Colombo, poniendo fin a su exilio en Tailandia.

Gotabaya Rajapaksa, de 73 años, fue recibido en el principal aeropuerto de Colombo por los ministros con guirnaldas de flores, dijo un funcionario del aeropuerto, siete semanas después de que se viera obligado a huir del país en medio de las protestas que lo culpaban del colapso económico del país.

Huyó de Sri Lanka en julio, primero a las Maldivas y luego a Singapur, donde anunció su dimisión.

Su visado de 28 días había expirado sin renovación y desde entonces se encontraba en Tailandia, donde las autoridades locales le habían pedido que no saliera de su hotel por motivos de seguridad, manteniéndolo prácticamente detenido.

"Ha estado viviendo en un hotel tailandés como un virtual prisionero y estaba ansioso por regresar", dijo a la agencia AFP el funcionario de Defensa, que pidió el anonimato.

"Acabamos de crear una nueva división de seguridad para protegerlo tras su regreso", continuó el funcionario, "la unidad está compuesta por elementos del ejército y comandos de la Policía".

Problemas con la ley

Gotayaba Rajapaksa tenía un visado de 90 días para permanecer en Tailandia, pero optó por regresar con su esposa, un guardaespaldas y otro ayudante, dijo el funcionario.

La Constitución de Sri Lanka garantiza guardaespaldas, un vehículo y alojamiento a los expresidentes.

Los activistas de derechos humanos se congratularon de su regreso y aseguraron que trabajarían para su detención "por los crímenes que cometió".

"Podremos llevarle ante la justicia", declaró a la agencia de noticias AFP Tharindu Jayawardhana, portavoz de la Asociación de Jóvenes Periodistas de Sri Lanka.

"Ya hemos pedido al inspector general que reabra las investigaciones penales que se dejaron de lado" cuando llegó a la presidencia, añadió el portavoz. "Hemos enumerado 21 casos contra él".

Al dimitir a mitad de su mandato de cinco años, Gotayaba Rajapaksa, de 73 años, perdió la inmunidad que le garantizaba su cargo. Como resultado, podría ser procesado.

Gotayaba Rajapaksa, que renunció a su ciudadanía estadounidense para presentarse a las elecciones presidenciales de 2019, también está siendo procesado en California por su presunta participación en el asesinato del periodista Lasantha Wickrematunge y la tortura de prisioneros tamiles.

La Policía ha desplegado agentes de paisano, además de guardias armados, en una residencia gubernamental de Colombo que le ha sido asignada. También se ha reforzado la seguridad en su domicilio particular, según las autoridades.

Crisis económica histórica

Este país de 22 millones de habitantes lleva meses asolado por una crisis económica histórica, marcada por la grave escasez de alimentos, combustible y medicinas debido a la falta de divisas para financiar las importaciones.

Gotabaya Rajapaksa, que fue elegido en 2019 con la promesa de "horizontes de prosperidad y esplendor", vio cómo sus índices de popularidad cayeron en picado a medida que la crisis se agudizaba.

Huyó de la isla el 13 de julio, cuatro días después de que decenas de miles de manifestantes exasperados por meses de privaciones asaltaran su residencia oficial.

Ranil Wickremesinghe, que le sucedió, declaró el estado de emergencia y prometió reprimir a los alborotadores.

A mediados de agosto, Gotabaya Rajapaksa, a través de su hermano menor Basil, exministro de Finanzas, pidió al presidente Wickremesinghe que hiciera los arreglos necesarios para su regreso seguro a la isla.

La isla del sur de Asia dejó de pagar su deuda externa de 51.000 millones de dólares a mediados de abril.

El Fondo Monetario Internacional anunció el jueves un rescate condicional de 2.900 millones de dólares para poner en orden sus finanzas. El directorio del FMI aún debe ratificar el acuerdo.

"Es un paso importante en la historia de nuestro país", dijo el presidente Wickremesinghe.

"El comienzo será difícil", añadió, "sólo nuestro compromiso importa ahora, porque no sólo debemos cumplir los objetivos fijados, sino también superarlos".

*Con AFP; adaptado de su versión original en francés