Sputnik V: gestiones aceleradas del Gobierno para poder empezar el plan de vacunación antes de fin de año

Maia Jastreblansky
·4  min de lectura

El Gobierno trabaja con el objetivo de comenzar a vacunar contra el coronavirus antes de que termine el 2020. Es decir, que los primeros médicos se inoculen antes del 31 de diciembre y marquen así la línea de largada del plan de vacunación. Todo ello teniendo en cuenta que hoy se está trabajando en una dinámica de "ganar tiempo" con previsiones que se hacen cuando la Sputnik V todavía no culminó todas las formalidades de los ensayos clínicos ni tiene el visto bueno de la Anmat.

"Va a ser antes de fin de año, no tenga duda", dijo el ministro de Salud, Ginés González García desde Córdoba. Tras varios días de enredos y teléfonos descompuestos, los funcionarios de la Casa Rosada -que están en comunicación permanente con la comitiva argentina en Rusia- ratificaron que se trabaja con esa hipótesis. Una alternativa que se baraja, si todo sale como se espera, es comenzar a vacunar el 28 de diciembre.

Ayer, Alberto Fernández aseguró que "la vacuna estará llegando", pero evitó hablar de fechas durante un acto en Moreno en el que anunció la prolongación del esquema actual de medidas sanitarias hasta el 31 de enero.

En principio, para traer las 300.000 dosis de la Sputnik V, hay un plan de vuelo tentativo que prevé que un Airbus 330 de Aerolíneas Argentinas acondicionado como avión de carga, parta de Buenos Aires el martes 22 a la madrugada con dos tripulaciones, de modo de llegar al Aeropuerto Internacional de Moscú y permanecer en tierra solo para subir los lotes con las vacunas a la bodega, y volver a la Argentina.

González García afirmó que están "molestos" con Pfizer

La viceministra de Salud, Carla Vizzotti; la asesora presidencial, Cecilia Nicolini, y los expertos de la Anmat, se subirían a ese vuelo de regreso. Horas después del arribo, según fuentes oficiales, está previsto que se reúna el Comité de Vacunación, para confirmar el cronograma de inoculación, por grupos y provincias.

Plan tentativo

Según pudo reconstruir LA NACION, ese comité ya redactó el borrador un "Plan Estratégico para la vacunación contra el Covid-19 en Argentina" que, sin fechas precisas, marca una hoja de ruta "sujeto a la nueva evidencia científica y a la disponibilidad de dosis". Ese programa preliminar está subordinado a dos variables. La primera, que la Sputnik V sea efectivamente aprobada para los mayores de 60 años (el principal grupo de riesgo). En este sentido, algunos funcionarios ayer confiaban que la conclusión de los ensayos clínicos -que en las últimas horas quedaron inmersos en la incertidumbre cuando Vladimir Putin dijo que aún no se vacunó por su edad- coincida con el inicio de la vacunación en la Argentina.

La segunda variable está vinculada al "cronograma de entregas" que se pueda pautar con el Kremlin. Vizzotti y Nicolini trabajaban en las últimas horas con las autoridades rusas para intentar fijar un calendario preciso con las entregas de la totalidad de las vacunas comprometidas: 5 millones en enero y 5 millones en febrero.

"La recomendación hasta ahora con la Sputnik V es vacunar hasta los 60 años porque aún estaban terminando de analizar los datos, pero nos confirmaron que ya recomendaron ampliar la edad para vacunar", aseguró en las últimas horas Vizzotti en una extensa entrevista con Russia Today. Agregó que la Argentina "tiene la posibilidad de contar con dosis de Sputnik V para vacunar hasta 25 millones de personas entre enero y junio de 2021".

Según el plan tentativo de vacunación, la población que será vacunada prioritariamente en el verano se dividió en dos grandes grupos: "por gravedad", en alusión a los grupos de riesgo, y por "exposición y función estratégica", por los trabajadores más involucrados en la atención de la pandemia.

El primer grupo fue dividido en varios subgrupos: "adultos de 70 años y más", "personas mayores residentes en hogares de larga estancia", "adultos de 60 a 69 años" y "personas de riesgo de entre 18 y 59 años". El segundo grupo contempla al personal de salud (escalonado de acuerdo al riesgo de su actividad), las fuerzas de seguridad y Fuerzas Armadas y personal docente y no docente.

Respecto a la distribución geográfica, en Casa Rosada aseguran que se haría "en acuerdo con las provincias, en un esquema similar al que se realizó con la distribución de los respiradores y de acuerdo a qué distrito tiene la situación más delicada". Se comenzaría por los "grandes aglomerados urbanos" donde la evidencia indica una mayor propagación del virus.

Los primeros en vacunarse serían los médicos, auxiliares, enfermeros y ambulancieros relacionados con el servicio de terapia intensiva. "Empezaremos a vacunar primero a los trabajadores esenciales que son los que están más expuestos, los que más lo necesitan. Después a los que están más en riesgo por su edad o por enfermedades prevalentes", dijo ayer Fernández.

Un importante portavoz oficial ayer manifestó: "Estamos administrando la incertidumbre, esto es todo inédito. La idea es vacunar a la mayor cantidad de personas en el menor tiempo posible".