"Soy víctima doble: perdí a mi hijo y pude morir"

·3  min de lectura

CANCÚN, QR., abril 2 (EL UNIVERSAL).- El cardiólogo Miguel Ángel Luna, padre del niño Leonardo, fallecido tras haber sido succionado por un filtro de agua en el Parque Xenses, en la Riviera Maya, rechazó que el hecho se tratara de un "error humano", pues dijo que fue "una total negligencia" que le costó la vida al adolescente y pudo provocarle la muerte a él también.

Este jueves, Grupo Xcaret atribuyó lo sucedido a un "error humano", al omitir la colocación de una tapadera en el atractivo acuático y aseguró que el río en donde ocurrieron los hechos es una atracción de flotación que tiene una profundidad de 60 centímetros y "no representa ningún riesgo para los visitantes".

En entrevista con EL UNIVERSAL, Miguel Ángel Luna refutó lo expresado por Grupo Xcaret, pues afirmó que la atracción sí es un riesgo.

"No fue un error humano; fue una total negligencia. Es una trampa mortal eso. Antes no me morí yo también, al intentar salvar a mi hijo. Soy víctima doble: perdí a mi hijo y pude morir. Fue una negligencia.

"La empresa sí estuvo ahí con nosotros, pero mi esposa no quería nada de ellos. Yo activé mi seguro de gastos médicos inmediatamente y cuando quise pagar ya no me dejaron; estaba todo cubierto. Pero yo nunca pedí de ellos ni autoricé que pagaran", indicó y aclaró que no busca dinero, sino justicia.

En tanto, la Fiscalía General de Quintana Roo informó que la muerte de Leonardo es investigada como un probable "homicidio culposo" y que la carpeta de investigación aún se encuentra en trámite.

Al respecto, el cardiólogo se dijo sorprendido debido a que personal de la vicefiscalía de Playa del Carmen ni siquiera le quería tomar la declaración.

"Tuve que hincarme ante la abogada y llorar para que me permitiera hacer una relatoría de hechos. Me hinqué y lloré", afirmó. Detalló que el vicefiscal se negaba a entregarle el cuerpo de su hijo hasta que no firmara el perdón a la empresa.

"El domingo 28 de marzo me tuvieron seis horas en la vicefiscalía. Mi esposa estaba tan mal que solicité la dispensa para hacerle la necropsia a mi hijo; ella ya no quería que lo lastimaran más. Luego me obligaron a firmar el perdón.

"Yo hablé con el vicefiscal y me dijo: ‘Tengo la instrucción de no darte el cuerpo si no firmas el perdón’, y firmé", sostuvo.

Era un festejo de vida

Su viaje desde Durango a la Riviera Maya era una celebración de vida. El médico narró que en enero enfermó de Covid-19 y contagió a su familia, integrada por su esposa, una niña de 11 años; Leonardo, de 13, y dos jóvenes de 18 y 20 años.

Una vez que fueron dados de alta pensaron en regalarse el viaje, pero antes todos se hicieron una prueba para asegurarse de que no representaban ningún riesgo de contagio.

Como parte de esas vacaciones, el 27 de marzo pasado visitaron el Parque Xenses, de Grupo Xcaret. El cardiólogo nadaba en el Río de Sal junto con sus hijos y, en algún momento, perdieron de vista a Leonardo.

"Como era muy bromista, hasta pensamos que estaba jugando. Cuando fui a buscarlo me di cuenta de que había una succión y me jaló; casi me ahogo también. Tuve que buscar a mi hijo, hasta que lo encontré y lo saqué. Le di reanimación. Fueron unos paramédicos del parque que no tienen ni un equipo de nada. Llegó una ambulancia, también, con poco equipo.

"Se lo llevó a un hospital y estuvo casi un día ahí. Falleció el domingo a las 11:50 [horas] y ya después [vivimos] todo el problema en la fiscalía", dijo.

Luego sobrevino el condicionamiento para entregarle el cuerpo del niño a cambio del perdón a la empresa y la resistencia para tomarle la declaración. El padre de familia añadió que en su casa habilitarán un jardín en donde colocarán las cenizas de su hijo.