Sotomayor y Barrett: Diálogo fluido desde extremos opuestos

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La jueza de la Corte Suprema Sonia Sotomayor fotografiada durante un evento en la Universidad de Washington, en San Luis (EEUU), el 5 de abril del 2022. (AP Photo/Jeff Roberson, File)
La jueza de la Corte Suprema Sonia Sotomayor fotografiada durante un evento en la Universidad de Washington, en San Luis (EEUU), el 5 de abril del 2022. (Jeff Roberson / Associated Press)

Dos de las juezas de la Corte Suprema que más diferencias tienen, Sonia Sotomayor y Amy Coney Barrett, aseguran que a menudo tratan de hacer cambiar de opinión a la otra y que a veces lo consiguen.

Las dos hablaron de su relación en una conversación grabada que fue difundida por primera vez el jueves por la noche.

Barrett, quien es de tendencia conservadora, y Sotomayor, liberal, estuvieron en extremos opuestos el mes pasado, cuando la Corte eliminó las protecciones constitucionales del derecho de las mujeres al aborto. También disintieron en relación con la concesión de más derechos a la tenencia de armas y el retiro de barreras para la presencia de la religión en la vida pública. Barrett, no obstante, dijo que “nos caemos bien, en serio”.

“Creo que una de las cosas lindas de estar en la Corte Suprema es mi convicción de que cada uno de mis colegas siente la misma pasión que yo por la constitución, por nuestro sistema de gobierno y por hacer las cosas bien”, expresó Sotomayor. “Tal vez disintamos respecto a la forma de conseguir esos objetivos, a menudo sucede, pero eso no quiere decir que yo los mire y diga, ‘¡ustedes son malas personas!’. Acepto que hay diferencias de opiniones”.

“Voy a esforzarme mucho por tratar de convencerlos de que vean las cosas como las veo yo, de corregir sus errores”, agregó.

“Ditto (lo mismo digo yo)”, acotó Barrett, y ambas es rieron.

¿Logran hacer cambiar de opinión a la otra?

“A veces lo hacemos”, aseguró Barrett. “La jueza Sotomayor me hizo cambiar de parecer. Tratamos de colaborar tras bambalinas, no nos presentamos con posturas intransigentes. Colaboramos mucho, hablamos y sí, a veces cambiamos de parecer”.

Esta fue la primera vez que las dos juezas se presentaron juntas en público. Barrett, quien fue designada por el presidente Donald Trump, se incorporó al tribunal supremo en el 2020. Sotomayor, nombrada por Barack Obama, lo hizo en el 2009.

Sotomayor es la primera jueza de la Corte Suprema hispana. Ellas son la tercera y cuarta mujeres incorporadas al tribunal.

Las dos también hablaron de las formas en que tratan de generar compañerismo en un tribunal con seis conservadores y tres liberales. Festejan los cumpleaños, se dan siempre la mano y almuerzan juntos. Dispusieron que en los almuerzos no se puede hablar del trabajo. Sotomayor dijo que se ha ausentado de los almuerzos por temor al coronavirus.

Sotomayor y Barrett respondieron preguntas del profesor de leyes de Yale Akhil Reed Amar durante una hora aproximadamente, como parte de una cumbre educativa organizada por el Centro para el Civismo, la Educación y las Oportunidades del Instituto Ronald Reagan. No abordaron casos específicos y la mayor parte de la conversación giró en torno a cómo fomentar la educación y el civismo. Respondieron preguntas que fueron desde cómo tratan de ofrecer ejemplos a la ciudadanía hasta si sirvieron en un jurado. La respuesta de ambas a esa última pregunta fue un “no”.

Sotomayor, quien fue jueza de primera instancia, habló de la importancia de servir en los jurados. Dijo que es “una de las pocas responsabilidades que tenemos como ciudadanos”.

“Mucha gente, incluso amigos, me dice, ‘me acaban de citar para ser jurado. ¿Puedes librarme de esto de alguna forma?’. Mi respuesta es que no, que no puedo, pero tampoco quiero hacerlo”.

En relación con la participación cívica, Barrett destacó que el garaje de sus padres fue un centro de votación cuando era niña. Comentó asimismo que una de sus siete hijos cumplió 18 años el año pasado y no sabía si quería votar, si tendría tiempo de aprender todo lo que hay que aprender, entre otras cosas. Barrett contó que otra de sus hijas de menor edad la convenció de que debía hacerlo.

“Es un derecho que tienes ahora. Mejor votas, porque de lo contrario me molestaré mucho contigo”, le dijo su hija Juliet, de 11 años, según relató Barrett. “No quería defraudar a su hermana, de modo que votó”.

Al volver a hablar del tribunal al final de la conversación, Sotomayor pidió a los presentes que eligiesen una decisión de la Corte Suprema y la leyesen de principio a fin. “Cada presentación tiene dos caras. Es importante que antes de tomar partido, se sienten y analicen el tema a fondo”, expresó la jueza.

“Totalmente de acuerdo”, acotó Barrett.

Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.

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