'A drop in the ocean', la obra que alerta sobre una amenaza planetaria: el plástico en las playas

Al fondo de la playa de Brighton, al lado del tren turístico, se extiende una gran instalación de colores que no pasa desapercibida.

A medida en que uno se acerca se da cuenta de que en realidad, son tapitas de botellas de refrescos que, una al lado de otra, evocan la imagen de un arcoiris. Son tapitas-basura que antes se escondían entre las piedras de la playa y que ahora -gracias al proyecto de la creadora Irene Soler- reposan sobre una reja enorme: ‘A drop in the Ocean’ (Una gota en el océano) es una obra con la que se pretende generar conciencia sobre el uso del plástico y el daño que hace cuando acaba en el mar.

La instalación ya tiene varios meses formando parte del paisaje de Brighton, una ciudad costera universitaria ubicada al sur de Londres que se caracteriza por su vida bohemia, liberal, algo hippie, y muy consciente de los retos que supone el cambio climático. De hecho, el Partido Verde tiene allí una legión de seguidores fieles.

irene Soler, diseñadora, creadora del proyecto 'A drop in the ocean' (FOTO: Brighton Pictures)

Este es el rincón al que Irene Soler se mudó en 2003 solo por seis meses, como ella dice, “para probar”, pero en el que ya tiene 16 años.

Soler -peruana de nacimiento, de madre argentina, padre catalán, y que vivió en Venezuela durante 10 años donde estudió su carrera de Diseño Gráfico, supo escoger bien su hogar. Los habitantes de Brighton han acogido con curiosidad y admiración su proyecto e incluso la han ayudado a ensamblarlo, porque al final ellos -todos- también son protagonistas de esta acción colectiva para salvar el planeta. Todos ponen su granito de arena en esa titánica tarea.

“Nada es suficiente, pero todo es absolutamente necesario”, dice Soler.

Pero.. ¿cómo comenzó todo?

Un simple paseo matutino. Irene se fue caminar por la playa y notaba que sobrsesalían unos ‘colorcitos’ entre las piedras, eran tapitas de plástico y otros objetos. Así que decidió recoger esa basura.

Diseños de Irene Soler

Al llegar a casa lanzó lo que llevaba sobre la mesa. Su ojo de diseñadora vio potencial en aquellas piezas y comenzó a elaborar diseños que más tarde fotografiaría y enviaría a las redes sociales como ‘Souvenirs de Brighton beach’. De esos montajes hizo postales que repartiría entre sus amigos.

Gracias a esas imágenes la contactaron personas de la municipalidad para ver si podían usarlas para un proyecto que buscaba generar conciencia sobre la basura en el mar. Y así nació ‘A drop in the ocean’.

Durante el trabajo se lograron recolectar 29.684 mil tapitas que, explica, si se pusieran una sobre otra se haría una torre más alta por 100 mts que The Shard, el rascacielos más alto de la capital británica, que mide 310 metros.

The Shard es el edificio más alto de Londres (Infografía cortesía Irene Soler)

‘A drop in the ocean’ se hizo en tres etapas: “Recolectar las tapas en la playa, contar y clasificarlas. La tercera etapa se realizó en los talleres donde se agujerearon y cosieron las tapitas para ensamblarlas en los cordones”.

Sin embargo, lo más interesante para ella fue la dinámica social que generaron los talleres: “Nos reunimos varios grupos de personas alrededor de una mesa, era gente de la misma comunidad, hubo muchas risas, fueron muchas las historias que se contaron alrededor del proyecto. Me emocionó mucho ver eso. Ese trabajo de dar algo a cambio de nada le da mucho sentido a tu vida”.

“Lo importante es que estemos juntos en salvar lo que se pueda salvar (del planeta) pero sobre todo cuidarnos unos a los otros”.


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