Un socialista y un exbanquero se miden en el balotaje de Ecuador

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Margarita Guaman (C) emite su voto por las elecciones presidenciales de Ecuador en su casa, en el marco del programa "Votar en casa" dirigido a personas con discapacidad en Quito, el 31 de marzo de 2017

Margarita Guaman (C) emite su voto por las elecciones presidenciales de Ecuador en su casa, en el marco del programa "Votar en casa" dirigido a personas con discapacidad en Quito, el 31 de marzo de 2017 (AFP/Archivos | Juan Cevallos)

Con propuestas sociales y económicas antagónicas, el exvicepresidente Lenín Moreno, del movimiento socialista Alianza País (en el gobierno), y el exbanquero de derecha Guillermo Lasso, principal líder de la oposición, disputarán el domingo el balotaje de Ecuador.

- Moreno, un masón de izquierda -

Moreno, quien el 19 de febrero logró un 39,3% de los votos y quedó a décimas de ser elegido en primera vuelta, es la carta del oficialismo para perpetuar el "Socialismo del siglo XXI" de Rafael Correa, en vigencia desde 2007, aunque con distintos matices a los de Venezuela y Bolivia.

Su buen humor y talante apacible y sonriente contrasta con el temperamental Correa, quien tilda a su exvicepresidente (2007-2013) de "afable y conciliador". Moreno, un maestro masón, está dispuesto a dialogar con sectores con los que el correísmo mantiene puja.

De 64 años, Moreno sufre una paraplejia por un disparo que recibió al ser asaltado en 1998, por lo que se convertiría en el primer ecuatoriano con discapacidad en asumir la presidencia, cargo para el que es favorito según encuestas como la de Cedatos, a la que el gobierno considera de oposición y que le da un 52,4% de las adhesiones.

El candidato oficialista dijo a la AFP que mantendrá "todo lo bueno" del modelo de Correa, que incluye alta inversión social y endeudamiento en medio de dificultades económicas, pero que también hará correcciones porque "siempre se puede mejorar".

Licenciado en Administración Pública y con algo de estudios de medicina y psicología, es el abanderado de las causas sociales y planes para personas con discapacidades.

Moreno, oriundo de la alejada localidad amazónica de Nuevo Rocafuerte, a la que se accede por aire o río, está casado y tiene tres hijas. El exvicepresidente se estrenó en marzo pasado como abuelo de trillizos.

Por su labor en el área social fue nominado para el premio Nobel de la Paz de 2012 y nombrado por el secretario general de la ONU como su enviado para la Discapacidad (2014-2016).

- Lasso, exbanquero y del Opus Dei -

Lasso, miembro del Opus Dei y exbanquero, obtuvo un 28,1% en primera vuelta y promete evitar que Ecuador siga el camino de Venezuela.

"CAMBIO es evitar que el Ecuador viva lo que está pasando nuestro país hermano Venezuela, evitar una dictadura", escribió el jueves este guayaquileño, muy crítico con la gestión económica, social y política del correísmo.

En 2013, representando al movimiento Creando Oportunidades (Creo), perdió la elección presidencial ante Correa, pero se fortaleció como el principal líder opositor.

Con tres semestres de estudios universitarios sobre economía -carrera que no culminó-, Lasso llegó a ser ministro del área económica en el gobierno del derrocado mandatario democristiano Jamil Mahuad (1998-2000).

El correísmo le achaca ser uno de los tantos responsables de la crisis bancaria de 1999 que derivó en la dolarización de la economía, el congelamiento temporal de depósitos y la migración de cientos de miles de ecuatorianos.

Representa a la derecha conservadora y fue presidente del privado Banco de Guayaquil, el segundo de Ecuador, entre 1994 y 2012, del que es todavía accionista.

Es el menor de 11 hermanos de una familia de clase media. Casado y con cinco hijos, Lasso -de 61 años- se define como un "emprendedor" y muchos le atribuyen también un conservadurismo en cuestiones sociales.

Trabajó desde los 15 años de edad, cuando obtuvo un empleo de medio tiempo en la Bolsa de Valores de su natal Guayaquil (suroeste) para pagar los últimos años de estudio en un colegio católica y contribuir a la economía de su hogar, según dice.

Lasso ofrece un "cambio" con proyectos para crear un millón de empleos en cuatro años, eliminar 14 impuestos, impulsar acuerdos comerciales y atraer inversión extranjera.