Sobrevivientes de masacre indígena denuncian violencia en el sur de México

Chenalhó (México), 10 nov (EFE).- Familias y sobrevivientes de la masacre de Acteal, en la que paramilitares asesinaron a 45 indígenas hace 25 años, denunciaron este jueves hostigamiento y violaciones de derechos humanos del Gobierno municipal de Chenalhó, en el sureste de México.

En conferencia de prensa, la organización civil de Las Abejas de Acteal indicó que estas violaciones van desde el corte de luz, agua, privación ilegal de la libertad y multas elevadas por falsas acusaciones a miembros de su organización.

Los manifestantes urgieron la intervención del presidente, Andrés Manuel López Obrador, y del gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, por la problemática que se agrava en las comunidades Campo Los Toros, Bach’en y Nuevo Yibeljoj del municipio de Chenalhó, donde conflictos armados han desplazado a miles de indígenas.

“Le decimos al presidente municipal que estos hechos que viven nuestros compañeros ya mencionados, son casos de emergencia y de gravedad que pueden constituir situaciones de desplazamientos forzados”, dijo a EFE Toño Gutiérrez, coordinador de Las Abejas de Acteal.

Los denunciantes se manifestaron pacíficamente frente al palacio municipal de Chenalhó y exhortaron a las autoridades locales a abrir el diálogo antes de que sucedan hechos violentos como lo ocurrido hace 25 años en Acteal.

Su denuncia se produce poco antes de cumplir 25 años de la matanza cometida por paramilitares contra 45 indígenas tzotziles que simpatizaban con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) el 22 de diciembre de 1997.

Los sobrevivientes recordaron cómo se fue gestando la violencia ese año y cómo las autoridades minimizaron esos pequeños problemas que después se magnificaron, por lo que pidieron al presidente de Chenalhó, Abraham Cruz Gómez, no cometer los errores de las pasadas autoridades.

“Hoy al igual que hace 25 años, a pocos días de cumplirse la cruel masacre de Acteal, venimos aquí a la cabecera municipal de Chenalhó para advertirle al presidente municipal (...) que no sigan el ejemplo y camino que tomó su antecesor del año 1997”, expresaron.

Durante la conferencia, hombres y mujeres en su mayoría cargaban las cruces de los 45 muertos y cuatro nonatos, masacrados en el ejido Acteal durante un ayuno para lograr la paz en 1997, como símbolo del recordatorio y protesta de los hechos violentes que ha vivido el pueblo maya tzotzil.

Recordaron a las autoridades que aún no han cumplido su deber con los pueblos originarios, con los familiares y mártires de Acteal, por lo que urgieron nuevamente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que publique ya su Informe de Fondo sobre el Caso 12.790 Manuel Santiz Culebra y Otros (Masacre de Acteal).

(c) Agencia EFE