Simone Starr, un amor prohibido detrás de las rejas

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CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 30 (EL UNIVERSAL).- Nadie sabe dónde va a encontrar el amor. Este es el caso de la "narcomodelo" Simone Starr, quien tras ser enjuiciada en 2009 por contrabando de metanfetaminas, ella se enamoró de su exguardia en prisión, Britt Young, y ellas oficializaron su relación cuando Starr obtuvo su libertad condicional en 2019.

Por contrabandear droga, Simone obtuvo una sentencia de seis años y medio de cárcel. Su actuar como narcotraficante se descubrió después de que un paquete bomba explotara en la cara de su entonces novio.

Starr pasó la mayor parte de su tiempo en la prisión de mujeres de Dillaynia y fue parte de un intenso programa de rehabilitación, que la hizo colapsar. Ahí, la oficial de prisiones, Britt Young, consoló a Starr y se tomó un tiempo de su día para ayudarla por lo que estaba pasando.

La oficial Britt enfatiza que no hubo atracción romántica con Starr, pues eso estaba prohibido en la cárcel. Describió su relación con la modelo como una situación de "mentor".

Así, tras obtener la libertad condicional en 2019, Starr rastreó a Young por Facebook para agradecerle, pero ella se negó, pues era inapropiado que un guardia en servicio hablara con un exprisionero, como ella.

Pero Young tenía un presentimiento, así que le dio oportunidad a la relación y ella renunció a su trabajo. Ahora, ellas viven felizmente en Sydney, Australia.